¿Cómo ayudar a un niño negativo?

¿Cómo ayudar a un niño negativo?
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Los niños negativos y pesimistas suelen estar de mal humor, piensan que todo va a ir mal, exageran las cosas malas o poco favorables, se quejan por todo, piensan que las cosas malas solo les pasan a ellos… Esta actitud no es buena para el desarrollo del niño, y mucho menos para lograr su felicidad, por lo que es importante que le ayudes a cambiar y ser más optimista.

Entre las principales características que encontramos en los niños negativos, destacan:


- No querer hacer actividades nuevas porque están convencidos de que las van a hacer mal.

- No darse cuenta de su propia valía y sus habilidades.

- Inseguridad y baja autoestima.

- Mal humor constante.

- Pensamientos negativos y creer que todo le va a salir mal.

- Dicen a menudo expresiones como “Esto solo me pasa a mí”.

- Exageran la importancia de las cosas desfavorables.

- Creer que todas las cosas malas que ocurren son por su culpa.

- Quejarse continuamente de todo.

- Ver siempre el lado malo de todo.


Esta forma de ser suele causar mucha infelicidad, ya que las personas negativas y pesimistas solo piensan en cosas malas, nunca esperan nada bueno y, por lo tanto, no sabe disfrutar de los pequeños placeres de la vida.


¿Por qué mi hijo es negativo?


Existen diferentes causas que pueden provocar que un niño sea negativo, como ciertos factores genéticos relacionados con un déficit en los neurotransmisores que modulan las emociones; un mal ejemplo de sus padres, que también son muy pesimistas; unos modelos educativos negativos, autoritarios o violentos que minan la autoestima del pequeño y le hacen pensar que todo va a salir siempre mal; un apego ansioso con sus figuras de referencia en lugar de un apego seguro.

Cómo ayudar a un niño a superar el miedo

Cómo ayudar a un niño a superar el miedo

Tener miedo es uno de los sentimientos más comunes y habituales de cualquier ser humano y, especialmente, de los niños. Desde la infancia nos enfrentamos a numerosos temores que varían en función de la edad y la etapa de la madurez en la que nos encontremos. 


¿Qué pueden hacer los padres para ayudar a los niños?


Todos podemos sentirnos pesimistas en algunos momentos de nuestra vida o ante ciertos cambios, pero si esta actitud se mantiene en el tiempo y no se sabe controlar, puede convertirse en un obstáculo para las relaciones sociales y la felicidad del niño, por lo que conviene que le ayudes cuanto antes.


1- Sé un buen ejemplo. Nada de quejarte por todo y pensar que todo va a salir mal, y mucho menos delante de tu hijo. Es importante que muestres una actitud positiva ante la vida, incluso cuando surgen dificultades. Cuando hay problemas, estos se afrontan y resuelven mucho mejor cuando tenemos una actitud positiva.


2- Crea un vínculo de apego seguro con tu hijo. Atiende sus demandas y préstale toda tu atención, tanto cuando está triste y le pasa algo, como cuando está feliz. El niño debe saber que estás ahí siempre para cuando te necesita.


3- Respeta las opiniones de tu hijo, elogia sus alabanzas, fomenta sus destrezas y habilidades y hazle saber que lo que piensa importa y se le tiene siempre en cuenta. Por muy pequeño que sea, no desdeñes sus opiniones o ideas.


4- Cuando notes que todos sus pensamientos son negativos, redirecciónalos hacia otros más realistas y positivos, haciéndole ver que muchas de las cosas que piensa no son verdad o nunca van a pasar.


5- Enséñale a ver las cosas con perspectiva, alejarse de los problemas para comprenderlos mejor y saber afrontarlos sin hacer en el desánimo. Casi todo en esta vida tiene solución.


6- Analiza en qué situaciones tu hijo se muestra más negativo para saber si es algo constante o solo ante actividades que se le dan mal o no le gustan.


7- Practica con él aquellas tareas que le cuesten más para que sea capaz de hacerlas con éxito y no se muestre tan pesimista ante los nuevos retos.


8- Potencia su autoestima y la seguridad en sí mismo.


9- Enséñale la importancia del trabajo y el esfuerzo; muchos niños se desaniman al ver que no consiguen algo al momento, pero debe entender que muchas cosas requieren mucho esfuerzo y horas hasta que se logran.


10- Destierra de vuestro vocabulario expresiones como “no puedo”, “es muy difícil” o “yo no soy capaz de hacerlo”.


11- No le hagas caso solo cuando se muestre negativo, o recurrirá a ese comportamiento para llamar tu atención.


12- Haz con él una lista de las cosas que se le dan bien para que aprenda a valorarse y reconocer sus méritos.


13- Enséñale a aceptarse tal como es y a aceptar que no siempre se puede ser el mejor en todo ni el primero de la clase.


14- Pídele que escriba cada día un diario o listado con las cosas buenas que le han pasado, por pequeñas que parezcan. Por ejemplo:


Hoy he desayuno tostada

He jugado con mis amigas en el recreo

La clase de inglés ha sido muy divertida

En natación he aprendido mucho

La cena era de mis favoritas

Hice rápido los deberes y jugué mucho rato después

Ya solo queda un día de clase para el fin de semana


15- No te ofendas por el “no” de tu hijo e intenta comprender por qué lo dice y lo que se esconde detrás de esa negativa para ayudarle.

Como dice la psicóloga Silvia Álava: “La felicidad está en apreciar las pequeñas cosas del día a día, en no dejar de dar importancia a los momentos agradables que nos rodean por insignificantes que parezcan”.
 

 


Fuente:

Álava, Silvia (2016), Queremos que crezcan felices, Madrid, Actitud de Comunicación. 

Redacción: Irene García

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