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¿A partir de qué edad los niños tienen amigos imaginarios?

¿A partir de qué edad los niños tienen amigos imaginarios?

Durante el periodo que transcurre entre el juego en solitario y el compartido aparece la figura del amigo imaginario, un compañero de juegos inventado que solo puede ver el niño y que para él es muy “real”. Aunque esta figura preocupe a algunos padres, es algo normal en el desarrollo del niño que no debemos prohibir ni tratar a no ser que se convierta en una obsesión y limite sus relaciones sociales reales.

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A medida que los niños van creciendo, los padres buscan actividades para sus hijos que, además de divertirles, tengan beneficios positivos para su desarrollo físico y psíquico y para su salud. El yoga para niños puede ser una buena opción para unir juego con relajación, concentración y equilibrio.

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El juego en los niños va cambiando y evolucionando a medida que crecen y se desarrollan en todos los aspectos (físico, emocional, mental y social). Durante los primeros meses de vida se concentran en su propio cuerpo, descubriendo sensaciones, texturas, colores, olores y sonidos. Después, de los 12 a los 24 meses, se produce lo que se conoce como juego en paralelo, es decir, juegan al lado de otros niños, pero sin interaccionar con ellos más que para quitarle el juguete a otro.

Hasta los 2 años no comienzan a jugar con otros niños, aunque los amigos se empiezan a crear a los 3 o 4 años. Es en ese intervalo entre el juego solitario y el juego compartido cuando suelen surgir los amigos imaginarios, es decir, en torno a los 3 años, aunque es normal que algunos niños empiecen con ellos más tarde o continúen jugando de vez en cuando con estos amigos ficticios hasta los 7 u 8 años.

Los amigos imaginarios son más frecuentes en los hijos únicos que no han asistido todavía al colegio o la guardería, así como en niños más sensibles e imaginativos.

Esta fantasía o amigo inventado no debe preocupar a los padres, puesto que es algo totalmente natural en el desarrollo y evolución del niño, provocado por su creciente imaginación y la necesidad de aprender a relacionarse con los demás. Además, los amigos imaginarios permiten la expresión de sentimientos y emociones que, de otro modo, podrían quedar reprimidos y causar ansiedad o malestar, por eso nunca se debe prohibir a los niños jugar con sus amigos imaginarios ni verlos como algo malo.

Con esta edad los niños todavía no diferencian bien entre el mundo real y el imaginario, y les cuesta aceptar el mundo tal y como es, por eso es normal que inventen un mundo donde todo es posible, incluso tener un amigo imaginario que es un dragón o un soldado.

Asimismo, es una herramienta útil para que los padres puedan conocer mejor a sus hijos por lo que, en lugar de enfadarte cuando veas que está jugando o hablando con su amigo imaginario, tómalo como una oportunidad de aprender más de él preguntándole cosas sobre su amigo: su nombre, a qué juegan, qué hace, etc.

Es posible que tu hijo tenga uno o más amigos imaginarios, y cada uno de ellos tendrá su propio nombre, personalidad, historia, etc. Además, es común que los niños usen a sus amigos imaginarios para echarles la culpa de algo malo que han hecho ellos mismos.

Los amigos imaginarios ofrecen otras ventajas a los niños, como proyectar sobre ellos sus conflictos, miedos o fobias como tener que dejar el pañal, empezar el colegio, cambiarse de casa, tener un hermano…; les permite adquirir más confianza y seguridad en sí mismos (si su amigo imaginario puede hacer algo, él también) y vencer obstáculos; favorecer su autoestima; mejorar el lenguaje; controlar mejor sus emociones; desarrollar la empatía y las habilidades sociales.

¿Cómo actuar ante los amigos imaginarios?

- Apoya a tu hijo cuando te hable de su amigo imaginario, pero tampoco lo potencies tú. Si está jugando tranquilo sin él, no lo saques tú a relucir.

- No permitas que sus amigos imaginarios se lleven la culpa de lo que él ha hecho, hazle ver que tiene que asumir sus fallos y errores y las consecuencias de sus actos.

- Potencia las relaciones con niños de verdad en clase, en el parque o en casa invitando a amigos a jugar.

- Déjale escoger a qué jugar en su tiempo libre y no guíes sus juegos.

- Nunca le regañes por tener un amigo imaginario ni expreses tu disgusto o cansancio cuando lo veas de nuevo jugando con él.

- Observa con disimulo a tu hijo mientras juega con él para aprender nuevas cosas sobre sus problemas, preocupaciones, gustos, etc.

¿Cuándo preocuparse?

Como decíamos, los amigos imaginarios son algo normal e incluso positivo para el desarrollo del niño, pero si se vuelve una obsesión que le impide cumplir con sus tareas u obligaciones, es momento de intervenir. También hay que estar atento por si estos amigos son violentos y lo inducen a tener comportamientos agresivos. 

Además, lo normal es que estos amigos desaparezcan hacia los 7 u 8 años, por lo que también puede resultar preocupante que continúe viendo y jugando con su amigo imaginario pasada esta edad, ya que puede implicar un problema para hacer amigos, una huida de la soledad o de conflictos en clase como el acoso escolar. El niño se refugia en su amigo para evitar la realidad, y esto no es bueno.

También debemos preocuparnos si el niño protege o esconde a sus amigos imaginarios, no es capaz de discernir entre realidad y ficción con 8 años o el amigo imaginario le sirve de excusa para evitar sus responsabilidades y tareas.

En estos casos, se recomienda acudir a un psicólogo para averiguar si al niño le pasa algo y tratar el problema, si existe.


Fuente:

Juan Pedro Valencia. Psicólogo. PSYSTEL. 91 562 39 47

Revista Mi Pediatra, http://revistamipediatra.es/articulo/369/amigos-imaginarios

Foto: Pixababy

Fecha de actualización: 18-02-2019

Redacción: Irene García

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