Cómo criar a un niño de 11 años

Cómo criar a un niño de 11 años
comparte

Con 11 años tu hijo entra de pleno en la preadolescencia, incluso algunas niñas entran ya a esta edad en la adolescencia, por lo que son muchos los cambios físicos y mentales que experimentará a partir de este momento, lo que puede complicar un poco su crianza y educación.

Cómo criar a un niño de 3 años

Cómo criar a un niño de 3 años

Tu hijo ha cumplido 3 años y llega una etapa complicada en la que el niño lucha por instaurar su autonomía e independencia, mientras tú luchas por conseguir que te haga caso. Los gritos y castigos solo sirven a corto plazo, pero no enseñan al niño a comportarse bien y, además, pueden ser perjudiciales para su desarrollo, así que deberás contar con otras estrategias.

La preadolescencia o adolescencia temprana empieza en las niñas entre los 8 y los 13 años y, entre los niños, entre los 9 y los 15 años. Por eso, con 11 años tu hijo está de pleno en esta nueva fase de desarrollo que provoca muchos cambios físicos, emocionales y conductuales.

En cuanto a los cambios físicos, estos suelen aparecer antes en las niñas, siendo el desarrollo mamario y la aparición de vello púbico los primeros. Un par de años después suele llegar la primera menstruación, que suele venir entre los 11 y los 13 años, por lo que es posible que, con 11 años, tu hija tenga su primera regla. Por eso, debes prepararla previamente y explicarle qué es la menstruación, por qué las mujeres la tenemos, qué debe hacer cuando le venga la regla, cómo se usan las compresas y tampones, etc.

En los chicos, el primer signo físico es el agrandamiento de los testículos, lo cual suele ocurrir a los 11 años. A este signo le sigue el alargamiento del pene y la aparición del vello público.

Otros cambios físicos habituales en chicos y chicas en torno a esta edad es la aparición de acné, el estirón de la pubertad, empieza a salir vello en otras partes como las piernas, las axilas, la cara, el olor corporal se vuelve más fuerte, etc.

Pero los adolescentes no experimentan solo cambios físicos, sino también emocionales y conductuales, quizá los que más alteran la vida familiar. Para empezar, todos estos cambios físicos hacen que se preocupen mucho más de su apariencia y su aspecto exterior. Además, desean encajar en el grupo de amigos y no sentirse diferentes, lo que puede causar problemas como los trastornos alimentarios.

Se vuelven cada vez más independientes y se alejan de sus familias. Los amigos se convierten en núcleo de su vida social y, para ellos, es fundamental encajar y pertenecer a un grupo de amigos. Además, empiezan a interesarse por el sexo y comienzan a salir con sus amigos sin la vigilancia constante de sus padres. Se sienten muy mayores, pero realmente siguen siendo unos niños que necesitan a sus padres, aunque no lo quieran reconocer.

En relación con el desarrollo cognitivo, los niños de esta edad se concentran más en el presente, pero ya empiezan a comprender que sus actos pueden tener consecuencias a largo plazo. También entienden que la mayoría de los problemas son más complejos de lo que parecen y pueden interpretarse de diversas maneras.

Por último, sufrirán cambios brucos emocionales y se volverán muy intensos: lo malo será muy malo y lo bueno, muy bueno. Eso puede hacerles cambiar de estado de ánimo bruscamente o enfadarse con gran intensidad.

¿Cómo criar a un niño de 11 años?

Todos estos cambios físicos y emocionales pueden suponer un cambio en la relación con nuestro hijo y tener que adaptar la crianza y la educación, ya que nuestro hijo ya no es un niño, pero tampoco es un joven, por lo que puede ser más complicado saber cómo tratarle o cómo actuar en algunos aspectos.

- Su cuerpo está cambiando y creciendo, por lo que es un momento trascendental en el que debes cuidar más que nunca su alimentación. Adapta sus calorías diarias a su actividad física y cuida que su dieta esté formada por alimentos sanos como frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y lácteos. Limita las comidas ricas en grasas y procura enseñar a tu hijo las pautas básicas de una alimentación sana para que sea capaz de elegir por sí mismo lo que es más saludable para él.

- Muchos niños, llegados a esta edad, comienzan a dormir menos horas, pero un adecuado descanso es fundamental para su desarrollo y su rendimiento escolar. Por eso, debe dormir entre 10 y 11 horas cada noche. No le dejes quedarse hasta tarde viendo la televisión o jugando a videojuegos, es esencial que descanse bien.

- La actividad física complemente su desarrollo y evita problemas como el sobrepeso o la obesidad, que pueden aparecer a esta edad. Los niños y niñas de 11 años deben dedicar unos 60 minutos al día a la actividad física. Limita las actividades sedentarias y procura que haga ejercicio a diario.

- A los 11 años se ponen algunas vacunas nuevas o recuerdos de otras, así que no olvides hacerle una revisión a tu hijo y consultar con tu pediatra qué vacunas hay que ponerle a esta edad.

- Las clases se vuelven más complicadas y este es el último año en el colegio, así que debes procurar que tu hijo se acostumbre a estudiar un rato todas las tardes. Si ves que tiene problemas con alguna asignatura, busca ayuda o refuerzo cuanto antes, puesto que el paso al instituto puede ser complicado. Debes proporcionarle un sitio tranquilo y adecuado para estudiar y ayudarle si lo necesita, pero nunca hacer sus deberes o tareas por él ni ser su agenda. Tiene que ser responsable de sus propias obligaciones. Eso lo ayudará a madurar.

- Elogia los logros y los avances de tu hijo, aunque no saque las mejores notas, si notas que se ha esforzado y ha trabajado mucho. Para los chicos de 11 años la aprobación de sus padres sigue siendo importante, así que muéstrale lo orgulloso que estás de él cuando trabaja o toma buenas decisiones.

- A esta edad los chicos comienza a acercarse a actividades peligrosas como el tabaco, el alcohol o las drogas, así que debes hablarle de los peligros de esas sustancias y evitar que las pruebe. También es posible que empiece a interesarse por las personas del sexo contrario (o el mismo) en términos amorosos, por lo que es momento de hablarle de sexo porque, aunque te parezca muy pequeño, algunos chicos se inician en el sexo con 12 y 13 años, así que puede que el momento no esté lejos y es mejor que esté preparado.

- Aunque tu hijo ya no quiera pasar tanto tiempo contigo y priorice a sus amigos, debes intentar seguir haciendo actividades divertidas con él el fin de semana para fortalecer vuestros lazos y hablar todos los días un rato con él, por ejemplo en la cena, para saber cómo le va, qué le preocupa, si tiene problemas, etc.

- Las normas son muy importantes a esta edad y debes lograr que tu hijo las respete y conozca las consecuencias de saltárselas. Sin embargo, también debes ir adaptando estas normas a su edad y madurez, ya que su situación está cambiando.

- Los cambios físicos corporales hacen que sea más necesario que nunca establecer unas pautas de higiene en tu hijo, explícale que debe ducharse a diario, echarse desodorante, echar la ropa a lavara en cuanto esté usada o sucia y lavarse los dientes después de cada comida. Ya no puedes estar detrás de tu hijo constantemente para ver si cumple o no, por lo que debes ayudarle a ser más responsable y saber cómo cuidarse.

- Si tu hijo sufre bullying u otros problemas puede desarrollar depresión, así que debes estar atento a las señales de esta enfermedad mental como irritabilidad, tristeza, pérdida de interés por cualquier actividad, aislamiento, bajo rendimiento escolar, ideas suicidas, etc.

- Con 11 años muchos niños tienen su primer móvil, pero el acceso ilimitado a internet es peligroso, así que debes colocarle en su móvil controles parentales y explicarle los riegos de internet y las redes sociales (ciberacoso, sexting, grooming) y cómo evitarlos. Controla también las horas que pasa conectado a internet para que no se vuelva una adicción.

- Es importante que conozcas a sus amigos y sus familias y, aunque no debes prohibirle ir con nadie, adviértele de aquellos amigos que pueden ser peligrosos.


Fuentes:

Álava, Silvia (2016), Queremos que crezcan felices, Madrid, Actitud de Comunicación.

Domènech, Montse (2015), Edúcame bien, Ed. Plaza & Janés.

Redacción: Irene García

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×