• Buscar
Publicidad

¿Es normal tener tanto sueño en el embarazo?

¿Es normal tener tanto sueño en el embarazo?

Aunque cada mujer es diferente y a cada una el embarazo le afecta de manera distinta, el sueño se podría clasificar como uno de los síntomas frecuentes, sobre todo al inicio de la gestación. Durante el primer trimestre es cuando el cuerpo comienza a producir más actividad para que el bebé pueda desarrollarse, lo que se traduce en que las mujeres comienzan a sentir un cansancio generalizado.

Publicidad

Índice

 

¿Por qué tengo tanto sueño embarazada?

El organismo produce más sangre para enviarle nutrientes al bebé, haciendo que el corazón y los órganos involucrados trabajen más de lo habitual. Si a eso sumamos las náuseas, eventualmente los vómitos y el estrés emocional que se vive durante los primeros meses, es normal que el cuerpo pida más descanso para recuperar fuerzas.

Al comienzo del embarazo se forma la placenta y el bebé comienza la etapa inicial de su desarrollo en la que se forman los órganos principales, lo que requiere mucha energía. Las hormonas también juegan un papel muy importante, ya que estimulan la disminución de la presión arterial causada por la vasodilatación de las arterias. La somnolencia y la fatiga puede estar producida por el incremento en el nivel de progesterona, que trabaja de manera activa durante las primeras semanas, preparando el útero para la implantación del óvulo que ha sido fecundado. Esta hormona también es la causante de las náuseas y los vómitos tan comunes durante el primer trimestre de gestación.

El crecimiento de la placenta también consume mucha energía. Parte del aumento del volumen sanguíneo va destinado a la sangre que necesita la placenta. Además de la desviación de la sangre, las hormonas del embarazo también estimulan la disminución de la presión arterial causada por la vasodilatación de las arterias. Así que las mujeres embarazadas presentan una presión arterial más baja.

Por otro lado, la retención de líquidos diluye la sangre, haciendo que las mujeres embarazadas tengan una anemia relativa. Lo que contribuye aún más al cansancio.

Y en el tercer trimestre, los problemas para dormir debido al aumento del volumen de la tripa hacen que el insomnio sea un problema habitual en las gestantes, por lo que es normal que en estas últimas semanas tengan más sueño y cansancio.

Articulo relacionado: Estoy embarazada y lloro mucho

En ocasiones, la razón por la que se siente tanto sueño es debida al insomnio nocturno, que también provoca la progesterona, por lo que durante el día la mamá estará más cansada debido a que no ha podido descansar correctamente durante la noche.

De cualquier modo, si se logra dormir 8 horas seguidas no hay ningún problema en que temporalmente, y mientras se necesite, se duerma un par de horas más durante el día. Cuanto más se  descanse y con más calidad, mejor, más energías se tendrá para afrontar el resto del día.

Este insomnio nocturno durante el embarazo puede ser molesto, pero también es un indicador de que todo va por el buen camino. 
 

¿Qué se puede hacer para mejorar la calidad del sueño?

- Procurar que las cenas sean equilibradas y ligeras. Una buena dieta y alimentación durante todo el embarazo hace que todo vaya mejor, pero, para atenuar los problemas digestivos, es importante consumir comidas ligeras y frecuentes, dando preferencia a las proteínas por la noche y respetando un intervalo de entre dos a tres horas entre la cena y el momento de irse a la cama. El aporte de energía extra que se necesita ingerir durante el embarazo es de apenas 250-300 calorías, por lo cual lo importante es tomar alimentos ricos en nutrientes y vitaminas como ácido fólico, hierro, calcio y yodo, pero no en grasas.

- Mantener un buen ritmo sueño-vigilia. Hay que adaptarse a la somnolencia diurna, descansando cuando se sienta la necesidad, pero sin descompensar el ritmo del sueño, es decir, siempre que se sienta cansancio y sueño durante el día, mientras se pueda, se debe echar una pequeña siesta y descansar, pero sin que esto altere el ritmo de sueño nocturno. Intenta establecer una rutina, esto puede ayudarte mucho a la hora de conciliar el sueño.

- Además, evita beber demasiado justo antes de acostarte, esto puede hacer que te tengas que levantar más veces por la noche. La hidratación es importante durante todo el embarazo, pero puedes intentar beber lo necesario durante el día y evitar hacerlo un par de horas antes de meterte en la cama.

- Usa un cojín de lactancia entre las piernas. Esto te ayudará a encontrar una postura cómoda. Este cojín puede serte muy útil durante todo el embarazo y lactancia.

- Elige un lado para dormir. No debes dormirte boca arriba, ya que el peso puede ejercer presión sobre la columna vertebral y los músculos de la espalda. Tampoco tienes que preocuparte si te despiertas boca arriba, pero procura hacerlo de lado.

- Es necesario descansar pero también mantenerse activa. Aunque pueda pensarse que la actividad física pudiese causar más cansancio, ocurre al contrario. El ejercicio moderado contribuye a elevar el nivel de energía. Una caminata diaria de media hora o cualquier actividad que no suponga un sobreesfuerzo son recomendables tanto para el beneficio físico como mental. Los efectos del ejercicio son vigorizantes y muy recomendables para atenuar los síntomas del embarazo.

Al final del primer trimestre, los niveles hormonales estabilizan y la placenta ya se encuentra formada, por eso el cansancio y el sueño mejoran considerablemente. Por eso, el segundo trimestre es conocido como el trimestre feliz, pues todos esos síntomas desagradables que aparecen en las primeras semanas del embarazo se van, sin embargo, la carga de los kilos extra requerirá más esfuerzo. En este momento estar de pie durante mucho tiempo puede resultar muy cansado.

Para intentar mejorar esto se debe procurar limitar las horas que se permanece de pie y, si hay que hacerlo, procurar colocar un pie más elevado que el otro, sobre un cajón o un escalón. Algo que también puede ayudar es prestar atención al calzado y utilizar unos zapatos cómodos.

Durante el tercer trimestre, al final de la gestación, cuando el aumento de peso ya es considerable, cualquier exceso de actividad física puede ser extenuante, producir dolores o sensación de pesadez en el vientre, en la espalda o la pelvis. Es normal fatigarse con más facilidad por la incomodidad y el volumen de la tripa, aunque sea un mínimo esfuerzo. Esto sucede no solo porque el aumento de tamaño del vientre impide tener una buena noche de sueño, también por la acción directa de la progesterona en el sistema nervioso central y la compresión de la vejiga por el útero, que hacen que se sientan ganas de orinar todo el tiempo. Muchas mujeres sienten la necesidad de levantarse más de una vez durante la noche para ir al baño, lo cual interrumpe aún más el sueño.

 

 


Te puede interesar:

El incremento de peso en el embarazo debe ser controlado periódicamente para así evitar adquirir más kilos de los precisos y evitar problemas de salud tanto para la madre gestante como para el bebé.

Glosario

Somnolencia

Definición:

Exageración de la actitud para el sueño. Estado por el que se percibe una fuerte necesidad de dormir o en el que se duerme durante periodos prolongados. Tiene dos acepciones, y ambas se refieren al estado usual que precede el quedarse dormido, y la condición crónica relacionada con el hecho de estar en ese estado independientemente del ritmo circadiano.

Síntomas:

Excesiva tendencia al sueño, situación de adormilamiento, y no de sueño todavía.

Tratamiento:

Esta somnolencia es, por su aspecto normal, idéntica a la que experimenta cualquier individuo sano que no ha dormido lo suficiente; su anormalidad depende de su insistencia y de su extemporaneidad. Muchas veces es el anuncio de estados comatosos.

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×