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¿Es normal que duelan las articulaciones en el embarazo?

¿Es normal que duelan las articulaciones en el embarazo?

Durante el embarazo se producen en el cuerpo de la mujer muchos cambios que, aunque sean normales, pueden resultar en molestias o dolores. El dolor en las articulaciones en el embarazo es un síntoma habitual de este, y las razones por las que se produce son varias.

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Índice

 

¿Por qué duelen las articulaciones en el embarazo?

La principal causa del dolor en las articulaciones durante el embarazo se debe al aumento de la carga física. Durante el embarazo el aumento de peso oscila entre los 10 y los 15 kilogramos y, en casos excepcionales, puede ser incluso mayor. Los ligamentos, los músculos y las articulaciones tienen que hacer frente a este peso adicional que hace presión sobre ellos, lo que puede resultar en dolores en zonas específicas como las rodillas, las caderas o los tobillos.

Casi el 50 por ciento de todas las mujeres embarazadas sufre de dolor de espalda más o menos pronunciado, y las demás articulaciones se ven afectadas a medida que el embarazo avanza. Estos dolores pueden ser particularmente graves si la columna vertebral y las articulaciones ya están sometidas a esfuerzos debidos al sobrepeso, a malas posturas o a enfermedades previas. La gravedad del dolor articular durante el embarazo también depende de las predisposiciones genéticas. 

Aparte del dolor en las articulaciones debido a los cambios físicos normales durante el embarazo, este también puede deberse a la artritis. La artritis es una condición en la que las articulaciones se inflaman que puede verse agravada durante el embarazo.

Desde el primer momento del embarazo, el cuerpo se prepara para crear las mejores condiciones posibles para el desarrollo del bebé y, en esto, las hormonas juegan un papel esencial.

Durante el ciclo menstrual, la relaxina, junto con otras hormonas, preparan el tejido endometrial para alojar al óvulo fecundado. Si se produce el embarazo, la concentración de relaxina aumenta continuamente, alcanzando su nivel más alto en el primer trimestre de embarazo. La hormona hace que los tejidos del cuello uterino y el suelo pélvico se relajen y se aflojen, pero también los ligamentos de las articulaciones.

Al dilatar los vasos sanguíneos, la relaxina también adapta la circulación sanguínea de la madre en el embarazo. El dolor articular durante el embarazo es un resultado indirecto de los efectos de la relaxina y otras hormonas. El aflojamiento de los tejidos corporales reduce la capacidad de carga de las articulaciones en un periodo en el que el cuerpo se somete a un esfuerzo especial y debe prestar el máximo rendimiento durante nueve meses.

El crecimiento del útero hace que el centro de gravedad del cuerpo se desplace y, junto a los cambios estáticos durante el embarazo, también puede causar dolor en la columna vertebral, los músculos y las articulaciones.

A medida que el embarazo avanza, las mujeres embarazadas desarrollan una fuerte lordosis, que es una curvatura fisiológica de la columna vertebral en la zona cervical o lumbar, lo cual dificulta la movilidad de estas articulaciones. Las articulaciones del anillo pélvico se aflojan no sólo por las influencias hormonales, sino también por la tensión creciente en los músculos abdominales y los músculos largos de la espalda.

Otra posible causa del dolor de articulaciones en el embarazo es la retención de líquidos, especialmente en la segunda mitad del embarazo. Muchas mujeres embarazadas experimentan entumecimiento o dolor en las manos y muñecas, especialmente por la noche.

Posiblemente se trate del síndrome del túnel carpiano, el cual puede ocurrir si los nervios del canal carpiano se someten a un gran esfuerzo unilateral. Si el canal carpiano se ve fuertemente afectado por la retención de líquidos, esto puede tener las mismas consecuencias.

Generalmente estas molestias desaparecen rápidamente después del parto, pero, para ayudar a reducir el dolor, se recomienda dormir en una posición que no sobrecargue las manos y las muñecas, o incluso la inmovilización de la muñeca si el dolor se vuelve muy intenso.

El estrés y las preocupaciones provocan tensión y pueden desencadenar o empeorar el dolor, por lo tanto, la relajación mental también es particularmente importante durante el embarazo.

¿Cómo se pueden prevenir los dolores en las articulaciones?

La mejor forma de prevenir la aparición de estos dolores es manteniéndose activa. Hacer un ejercicio suave, como paseos, natación o yoga, ayuda a mantener en forma las articulaciones y evitar que duelan. Por otro lado, mantener la actividad física moderada durante todo el embarazo es una buena forma de no aumentar excesivamente de peso, si bien es saludable y necesario subir algunos kilos, no hay que excederse de lo que recomiende el médico. De esta manera se podrán evitar, además de dolores, otras consecuencias negativas.

Si sientes dolor en los tobillos o en las rodillas después del ejercicio, procura descansar un buen rato con las piernas hacia arriba (por ejemplo, apoyadas contra la pared) para permitir que la sangre fluya y que se desinflamen.

Aplícate calor o frío en la zona. El calor libera tensiones y tiene un efecto beneficioso sobre los músculos y las articulaciones. Toma una ducha o un baño caliente, usa una manta eléctrica, o coloca una bolsa de hielo envuelta en una toalla sobre tus articulaciones.

Cuida tu postura. Una postura correcta en cada momento es fundamental para prevenir y aliviar tanto los dolores de espalda como los articulares. Durante tu embarazo será necesario realizar una reeducación postural, ya que tu centro de gravedad se mueve y esto puede hacer que para compensar esta modificación adoptes una mala postura.

Por la noche, se puede colocar un cojín de lactancia entre las piernas, estando acostada de lado, para aliviar los músculos y ligamentos. Comprar uno de estos cojines puede ser muy útil, tanto durante tu embarazo como para la lactancia. Hay diferentes tipos y materiales, por lo que será fácil encontrar uno que se adapte a tus necesidades.

No se recomienda un tratamiento con medicamentos para el dolor articular durante el embarazo. En el caso de dolor agudo severo, se puede tomar paracetamol ocasionalmente, y solo después de consultar con el médico, pero su efecto suele ser limitado.


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Fuente:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

Fecha de actualización: 02-04-2020

Redacción: Cristina Rodríguez

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