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¿Dolor de ingles en el embarazo? Culpa a la relaxina

¿Dolor de ingles en el embarazo? Culpa a la relaxina

La relaxina es una hormona vital durante tu embarazo, permite la relajación de tu útero y la necesaria relajación muscular para el parto. Pero la hiperlaxitud y flexibilidad que provoca también puede ocasionar ciertas molestias y un mayor riesgo de lesiones. 

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Índice

 

¿Qué es la relaxina y cómo afecta al embarazo?


La relaxina es -además de una hormona con un nombre bastante descriptivo- una de las responsables de la mayor flexibilidad que se tiene durante el embarazo, así como del hecho de que el cuerpo se pueda distender tanto como lo hace durante los meses de embarazo y durante el parto.

Se trata de una hormona cuya función aún está siendo investigada, pero se asocia con el hecho de que permite suavizar las contracciones del útero o una mayor flexibilidad en la zona púbica para facilitar el parto. También hay evidencias de que el ablandamiento del cuello uterino que se va produciendo a medida que se aproxima la fecha de parto es debido a esta hormona.

Durante el embarazo, los niveles de esta hormona -segregada por el cuerpo lúteo del ovario y la placenta- aumentan hasta 10 veces, hasta alcanzar su pico al inicio del segundo trimestre y en el parto.

Uno de sus efectos es que ralentiza la nueva producción de colágeno del organismo. Así, los ligamentos del cuerpo (las fibras que “sujetan” las articulaciones de nuestro cuerpo) se vuelven algo menos sólidos, y, por tanto, más elásticos. Se puede ver de manera muy sencilla al comprobar una mayor flexibilidad en zonas como los dedos, la muñeca o las rodillas, que se tornan en articulaciones hipermóviles. Seguro que tú misma pudiste comprobar durante tu embarazo que la flexión de tu muñeca, por ejemplo, parecía tener más amplitud de movimiento.
 

Una de cal y otra de arena


Este aspecto de flexibilidad, que es de mucha ayuda durante los meses de gestación y para facilitar el parto, también conlleva ciertos efectos no tan positivos. La mayor laxitud de los ligamentos hace que las articulaciones estén menos protegidas, por lo que se puede traducir en una mayor prevalencia de contracturas, especialmente en la zona lumbar, pélvica y de las rodillas.

Es también la responsable de una molestia común durante los meses de embarazo: dolor en la zona de la pelvis. Estas molestias se pueden dar en la zona de las ingles, del pubis o del sacro, sobre todo cuando el embarazo empieza a estar avanzado y durante el puerperio.

También llamada pubalgia, es una dolencia bastante común en el embarazo que afecta al 20% de las embarazadas durante la gestación y de estas, el 5% lo padece de forma severa y hasta las inhabilita en su vida diaria.

¿Por qué ocurre esto? Al igual que con el resto de articulaciones corporales, los efectos de la relaxina provocan que la sínfisis púbica (el hueso del pubis, que en realidad es una articulación) se relaje. Así, las dos mitades que forman la pelvis (unidas por la sínfisis púbica) se pueden ensanchar para dejar espacio para el bebé y facilitar el parto.

Esta separación, unida a la presión que el bebé va ejerciendo sobre la zona a medida que el embarazo avanza, es lo que provoca ese dolor característico en la zona del pubis o de las ingles.

La sensación dolorosa es frecuente cuando te encuentras de pie o caminando, también se puede percibir dolor cuando se está mucho tiempo en la misma postura o al cambiar de posición por las noches en la cama. Los síntomas pueden aparecer hacia el primer trimestre del embarazo y prolongarse varios meses después del parto.
 

¿Qué puedes hacer si padeces dolor en las ingles?


Como nos explica el fisioterapeuta Oscar Seivane, algunas medidas que debes llevar a cabo para evitar lesiones son coger peso despacio y flexionando las rodillas, hacer estiramientos antes de realizar algún ejercicio e intentar mantener una buena postura corporal. Además, ejercicios como el de natación te pueden ayudar especialmente, al permitir ejercitarte sin riesgo de ejercer presión en las articulaciones.

Evita cargar peso o realizar movimientos bruscos, es mejor ir más despacio, pero más segura. Evita permanecer mucho tiempo en la misma posición o hacer actividades que te causen dolor.

Practicar los ejercicios de Kegel para fortalecer la zona pélvica y ejercicios de refuerzo de la cincha abdominal de forma regular puede ayudar a reducir la sobrecarga sobre la pelvis durante el embarazo. Además, es recomendable consultar con un fisioterapeuta especializado, quién te ayudará al ofrecerte un amplio abanico de técnicas que te ayudarán a sentirte mucho mejor.

En cuanto a los medicamentos, en los casos normales se recetan analgésicos, mientras que en los casos más graves como la estimulación nerviosa transcutánea (que está contraindicada en el embarazo, pero se debe usar en los casos necesarios).
 

¿Representa algún peligro para el embarazo?

El dolor en la ingle no representa ningún peligro para el feto ni afecta al curso del embarazo, aunque sí puede interferir en la vida diaria de la madre si el dolor es muy fuerte. Puede causar problemas de sueño, en el trabajo e incluso en su estado de ánimo.


¿Puede ser síntoma de otra enfermedad?


Si la causa es otra, puede suponer algún problema más grave de salud:

- Presencia de tumores ginecológicos benignos (miomas): estos, dependiendo de su tamaño y localización, pueden llegar a producir dolor.

- Quistes o infecciones en los ovarios: en ocasiones también producen dolor pélvico más o menos agudo.

- Problemas graves del embarazo: embarazo ectópico, aborto espontáneo o amenaza de aborto.

- Causas no ginecológicas: muchas patologías pueden provocar dolor en la ingle o en la zona pélvica: gastroenteritis, hernias inguinales, cistitis, apendicitis, obstrucción intestinal, diverticulitis, enfermedad inflamatoria intestinal, síndrome del colon irritable, pielonefritis, etc.

Consulta con tu médico por si acaso.


Glosario

Cistitis

Definición:

Es una enfermedad causada normalmente por una infección (aunque no necesariamente) que provoca la inflamación de la vegija.

La causa más frecuente de infección son las bacterias gram negativas, especialmente la Escherichia coli.

Es una enfermedad muy frecuente en las mujeres, sobre todo en el embarazo, por las características fisiológicas especiales de la mujer (uretra femenina más corta, próxima a la vagina y al ano donde puede haber gérmenes).

Síntomas:

Dolor y escozor al orinar, fiebre, ganas de miccionar continuas, restos de sangre en la orina, dolor de espalda.

Es una enfermedad muy molesta.

Tratamiento:

Antibióticos para tratar la infección.

Normalmente se cura en unos 10 días.

Cuando una persona tiene cistitis recurrentes (más de 3 al año) se recomienda que tome suplementos de arándanos rojos para prevenir la infección.

Referencias:

- Oscar Seivane, Consejos de fisioterapeuta para cuidar el embarazo: https://www.todopapas.com/videos/embarazo/video-consejos-de-fisioterapeuta-para-cuidar-el-embarazo-oscar-seivane-en-loves-barcelona-2016-545

- Elsevier. Dolor pélvico en la embarazada. Disfunción de la sínfisis púbica http://www.elsevier.es/es-revista-revista-sociedad-espanola-del-dolor-289-articulo-dolor-pelvico-embarazada-disfuncion-sinfisis-S1134804610000911?redirectNew=true

- Análisis sobre la laxitud ligamentosa en función de los niveles de relaxina: http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/58790/1/58790.pdf

Imagen: Marcos Moraes

Fecha de actualización: 08-10-2020

Redacción: Irene Gómez

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