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Cambios en la mujer en el cuarto mes de embarazo

Cambios en la mujer en el cuarto mes de embarazo

El cuarto mes de embarazo va de la semana 15 a la 18. Generalmente, al comienzo de este segundo trimestre se dan las mejores semanas en la gestación, puesto que las molestias del primer trimestre desaparecen y la tripa aún no es tan grande como para pesar o causar dolores. ¡Disfrútalo!

 

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Índice

 

¿Qué ocurre en el cuarto mes de embarazo?

En la semana 15 el útero ha crecido lo suficiente como para elevarse bastante por encima del hueso del pubis, por lo que ya se te notará la tripita y empezará a quedar claro que estás embarazada y no “cogiendo kilos de más”. Este aumento del tamaño del útero puede hacer que tengas que ir al baño muy a menudo, ya que la vejiga enseguida se nota llena al tener menos espacio. Incluso tendrás que levantarte alguna vez por la noche para ir al baño.

También es normal que comiences a sentirte un poco despistada y olvidadiza, o que hagas a veces cosas sin sentido o no recuerdes lo que ibas a hacer a continuación. Es lo que se conoce como “cerebro de embarazada” y es normal a causa de todos los cambios fisiológicos que se producen en tu cuerpo. No te preocupes.

El aumento de los estrógenos hace que las mucosas de la nariz se inflamen y resequen, por lo que es normal que te notes congestionada todo el tiempo, sin estar resfriada. Y también hará que ronques más por la noche. Asimismo, el aumento del volumen sanguíneo puede hacer que sangres por la nariz más a menudo. Bebe mucha agua y usa un humidificador para dormir mejor.

En torno a la semana 16, sobre todo si no eres primeriza, es posible que llegue el tan ansiado momento de notar cómo se mueve tu hijo, aunque la mayoría de las mamás primerizas no lo notan hasta la semana 18 o 20. Estos primeros movimientos del feto se notan como un cosquilleo o mariposas en el vientre, una ligera sensación. A medida que el bebé crezca y te familiarices con estos movimientos, tendrás más claro que realmente es tu pequeño el que se mueve dentro de ti. Sin duda, un momento maravilloso.

Como decíamos, en torno a la semana 16 las náuseas han desparecido para la mayoría de las embarazadas, así como los mareos o dolores abdominales, por lo que empieza la mejor etapa del embarazo, que dura hasta la semana 28 más o menos.

El aumento del volumen de sangre puede hacer que tu piel luzca más brillante y tersa, haciéndote tener un brillo especial. Asimismo, el cabello suele estar más fuerte y brillante, por lo que es probable que te encuentres más guapa.

Hacia el final del cuarto mes tu abdomen ha crecido lo suficiente como para tener que usar ya ropa premamá. Además, se aconseja que dejes de usar tacones de más de 4 cm de alto, ya que tu centro de gravedad se va desplazando para sostener la tripa que crece hacia delante, por lo que es más probable que sufras una caída o esguince, sobre todo si llevas zapatos de tacón.

Tus pechos también han crecido bastante y el aumento de sangre hacia ellos hace que se te noten mucho las venas debajo de la piel. La aréola está más grande y oscura debido a las hormonas y es probable que hayas tenido que aumentar al menos una talla tu sujetador.

Por último, es posible que desde este mes notes un aumento del flujo vaginal. Siempre que sea blanco o transparente y no presente un olor arao, no debes preocuparte.
 

Pruebas y visitas médicas en el cuarto mes de embarazo

Si tu embarazo lo estás llevando en un centro privado, lo normal es que te hagan una revisión en la semana 16. En ella te medirán para controlar cuánto has engordado en estos meses (lo normal es entre 3 y 5 kilos), te tomarán la tensión arterial y te harán una ecografía para comprobar que todo sigue bien y que el tamaño del bebé sigue siendo el normal para su edad gestacional.

Si las pruebas del cribado prenatal del primes trimestre indicaron riesgo de que tu bebé tuviera alguna malformación cromosómica y quieres realizarte una amniocentesis para comprobarlo, lo normal es que te la hagan entre la semana 15 y la 17. Esta prueba es definitiva, ya que se inserta una aguja a través de la pared abdominal hasta alcanzar el líquido amniótico, del cual se toma una muestra para analizarla. Los resultados tardan entre 1 y 3 semanas y sirven para confirmar si el bebé padece síndrome de Down o alguna otra anomalía. Aunque la amniocentesis presenta riesgos, estos son muy bajos si se realiza de manera adecuada. No obstante, si te da miedo hacértela, también puedes hacerte un test genético de sangre para confirmar o no estas anomalías.
 

¿Cómo cuidarse en el cuarto mes de gestación?

Es importante que, aunque te sientas con más energías, sigas cuidándote y no lleves una vida estresante. Intenta dormir unas 8 horas al día. Si empieza a costarte encontrar una postura adecuada, prueba a usar un cojín de lactancia alrededor de las piernas y la espalda o varias almohadas para estar más cómoda y dormir sobre el lado izquierdo, el más aconsejable en el embarazo.

Sigue con tu dieta sana y bebe mucha agua al día. Si empiezas a notar ardores, evita las comidas grasas y picantes. En ocasiones, el médico recomienda tomar suplementos vitamínicos para asegurar las cantidades mínimas recomendadas de algunos nutrientes esenciales como el hierro, la vitamina D o el yodo. 

Además, es conveniente que sigas manteniendo una rutina de ejercicios suaves y regulares que te ayuden a controlar el aumento de peso, evitar dolores como los de espalda o cabeza y prepararte para el parto. Andar, nadar, hacer ejercicios con la pelota de pilates o el yoga son las actividades más aconsejables en estos meses.

 

 


Fuentes:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

Regan, Lesley (2015), Tu embarazo semana a semana, Madrid, Ed. DK.

Fecha de actualización: 24-02-2021

Redacción: Irene García

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