¿Puede una embarazada tomar zantac?

¿Puede una embarazada tomar zantac?
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El Zantac pertenece al grupo de los medicamentos llamados antagonistas de los receptores H2 de la histamina y su componente principal es la ranitidina. Estos fármacos son eficaces para tratar úlceras de estómago o duodenales, reflujo gastroesofágico o ardor, muy habitual en las embarazadas, sobre todo durante el último trimestre de embarazo, por lo que es normal que te preguntes si puedes tomarlo o no para acabar con esa acidez tan molesta. 

La acidez o ardor de estómago es una de las molestias más habituales durante la gestación, sobre todo en las últimas semanas a causa de los cambios hormonales y de la presión que ejerce el bebé sobre algunos órganos del aparato digestivo.

Y es que durante el embarazo se produce una auténtica revolución hormonal que afecta, entre otras muchas cosas, a la relajación del esfínter gastroesofágico, haciendo que las digestiones sean más lentas y pesadas. Además, en estos meses disminuye el ácido clorhídrico encargado de digerir los alimentos, por lo que aumentan las posibilidades de que el ácido del estómago suba hacia el esófago, provocando esa molestia que se conoce como ardor o acidez.

Aunque puede ser una molestia que aparezca desde el primer trimestre, es más habitual en las últimas semanas de gestación y, en ocasiones, es tan molesta y dolorosa que la mujer necesita recurrir a medicación para poder tratar los síntomas, pero ¿qué medicamentos puede tomar?

Los fármacos más habituales para el reflujo y la acidez son los protectores del estómago, como el omeprazol, o los llamados antagonistas de los receptores H2 de la histamina, como la ranitidina, una de cuyas presentaciones es el Zantac. Este fármaco pertenece a la categoría B, lo que significa que “no existen evidencias de riesgo en la especie humana”, pero no hay estudios concluyentes en mujeres embarazadas. El uso de los medicamentos de categoría B se suele aceptar durante el embarazo (amoxicilina, ibuprofeno, lidocaína…), aunque siempre indicado por un médico, nunca hay que automedicarse.

La ranitidina, por ejemplo, atraviesa la barrera placentaria, pero estudios de teratogénesis experimentales no permiten sospechar malformaciones en humanos, por lo que se puede usar, sobre todo desde el segundo trimestre, pero solo si es esencial. Es decir, si el ardor es algo puntual o no es muy molesto, es mejor que adoptes otras medidas o hábitos alimenticios que pueden ayudarte a evitarlo. Pero si es continúo y no te deja comer ni dormir, puedes tomar Zantac, especialmente si ya te encuentras en las últimas semanas de embarazo, aunque los estudios afirman que no afecta al feto ni siquiera si se toma en el primer trimestre.   

No obstante, debe ser siempre el médico quien evalúe si los beneficios para la madre son superiores a los perjuicios para el feto, la dosis a tomar y en qué momento es necesario suspender la ingesta del medicamento.

En general, la dosis que se aconseja a las embarazadas suele ser la misma que para cualquier otro adulto. Normalmente, estas dosis suelen ser de dos comprimidos de 300 mg en dos tomas, o en una sola toma antes de irse a la cama. En el caso de las embarazadas, se recomienda, además, que la dosis no supere los dos comprimidos de 300 mg al día, durante un máximo de 4 a 6 semanas.

Además, si la embarazada padece enfermedades hepáticas o insuficiencia renal debe controlar aún más la ingesta de este fármaco, ya que podría producirse una acumulación del medicamento en nuestro organismo.

En cuanto a los efectos secundarios, es raro que aparezcan si se toman las dosis indicadas por el médico, pero en algunos casos puede causar mareos, vértigos o sensación de somnolencia.

Otras medidas para evitar el ardor de estómago

Además de la medicación, indicada solo en casos graves, puedes adoptar otras medidas que te ayudarán a sufrir menos acidez:

- Haz 5 comidas al día ligeras y evita las comilonas. No pases mucho tiempo en ayunas, come cada 2 o 3 horas por el día.

- Evita las comidas fuertes, grasas, picantes y las especias.

- Opta por platos fáciles de digerir como arroz, patata cocida, pescado cocido, etc.

- Evita las frituras, los cítricos, la piña, los alimentos integrales y las bebidas con gas. La fruta en ayunas también puede provocar ardor.

- Después de comer, bebe un vaso de leche para neutralizar los ácidos y evitar que suban por el esófago.

- Bebe agua entre las comidas a sorbos pequeños.

- Después de comer, no te tumbes. Espera un rato semisentada y, si tienes mucho ardor, puedes incluso dormir con una cuña o con la parte superior del tronco ligeramente elevada.

Y, siempre, ante cualquier síntoma o duda, debes consultar a tu médico, quien será quien decida qué medicamentos son los más indicados en cada caso, la dosis y durante cuánto tiempo tomarlos.

Asimismo, generalmente el ardor desaparece nada más dar a luz, aunque algunas mujeres siguen sufriéndolo en los primeros días del posparto. Es algo normal, no debes preocuparte, irá despareciendo solo siempre que no presentes algún otro problema como gastritis o infección por helicobacter pylori.

¿Puede una embarazada tomar ibuprofeno?

¿Puede una embarazada tomar ibuprofeno?

La respuesta a esta pregunta es “no”, lo mejor es evitar el uso de antiinflamatorios durante la gestación ya que puede tener efectos negativos para el desarrollo del mismo y del feto. No obstante, si no sabías que estabas embarazada y has tomado algún ibuprofeno, no te asustes, la dosis debe ser muy elevada para causar daños.

 


Fuente:

Huggins-Cooper, Lynn (2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed, Nowtilus.

West, Zita (2007), El cuidado del bebé antes del nacimiento. Ed. Pearson Alhambra.

Redacción: Irene García

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