¿Puede una embarazada ir a un crucero?

¿Puede una embarazada ir a un crucero?
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Por fin te has quedado embarazada, pero resulta que ya tenías un viaje en crucero planificado y no sabes si puedes hacerlo o es mejor que lo aplaces hasta después de haber dado a luz. En principio, a no ser que tengas que hacer reposo o que haya alguna complicación en el embarazo, no hay ningún inconveniente para que viajes en barco y disfrutes de ese fantástico crucero que ya tenías planificado.

Es cierto que durante el embarazo debes tener cuidado con algunas actividades, pero no hay ningún inconveniente en viajar y disfrutar de unas vacaciones maravillosas. Solo si tienes que estar en reposo absoluto debes anular el viaje, puesto que deberás permanecer en cama y sin hacer esfuerzos hasta que pase el peligro que ha motivado ese reposo (posibilidad de aborto espontáneo, desprendimiento prematuro de placenta, rotura de bolsa amniótica, amenaza de parto prematuro…), lo cual, en muchos casos, no ocurre hasta después de dar a luz.

Pero si todo va bien y transcurre con normalidad, puedes viajar en barco sin problemas, aunque conviene que consultes a tu médico antes por si caso. Él conoce mejor que nadie tu embarazo y podrá ayudarte a decidir. 

En cuanto al mejor momento para viajar, es en el segundo trimestre, entre las semanas 14 y la 28, ya que el riesgo de aborto espontáneo ha pasado, así como las molestias propias del primer trimestre, como las náuseas, el cansancio o los dolores abdominales. Y todavía no estás muy pesada ni tienes mucha tripa, por lo que podrás disfrutar de las actividades y excursiones del crucero sin tener que pararte cada 5 minutos a descansar. Además, a partir de la semana 29 hay riesgo de que el bebé se adelante y se produzca un parto prematuro, por lo que mejor quedarse cerca de casa. Y desde la semana 36 se desaconseja totalmente, no sea que tu bebé nazca en medio del mar. 

Y en relación al destino, puedes viajar prácticamente a cualquier lugar, pero debes evitar aquellos países o zonas peligrosas, en conflicto, con deficientes condiciones sanitarias, en los que haya enfermedades endémicas, un clima muy extremo, etc. Es mejor que elijas países o zonas seguras en los que puedas disfrutar sin miedo a que algo ocurra. 

Algunos consejos al viajar en crucero…

- Si tu destino es tropical (África, Asia o Latinoamérica), deberás informarte de las medidas preventivas a adoptar antes, durante y después del viaje. Para algunas zonas hace falta vacunarse, pero no todas las vacunas pueden ponerse durante la gestación, por lo que deberás informarte de qué vacunas son necesarias y si puedes ponértelas o no en estos meses. Si no, quizá sí que debas cancelar el viaje o cambiar la ruta. 

- Averigua qué servicios sanitarios disponen los países en los que pararás, aunque siempre contarás con los servicios del barco, que suelen ser muy buenos, sobre todo en los grandes cruceros de las grandes compañías navieras. 

- No te olvides de llevar contigo todos los informes relativos al embarazo por si acaso pasa algo que los médicos tengan toda la información necesaria y la tarjeta sanitaria internacional; si no la tienes, sácatela antes para que el acceso a los servicios sanitarios sea más sencillo. 

- En el barco contarás con comida y agua en buen estado de la que podrás beber sin problema, pero cuando pares en los distintos países de la ruta del crucero, deberás tener cuidado con lo que comes y bebés. Compra siempre agua mineral embotellada y cerrada y elige locales para comer que cumplan las condiciones mínimas de higiene. Si no, es mejor llevarse comida y bebida del barco para las excursiones. 

- Si al sitio al que viajas hace mucho calor o frío, debes tener cuidado con la exposición solar, los golpes de calor o la hipotermia, ya que en la gestación eres más sensible a estos cambios, que pueden afectar también al bebé. 

- A la hora de preparar la maleta, debes llevar ropa cómoda y adaptada a los lugares en los que vas a parar. Si tienes piscina, no olvides echar un bañador. Elige tejidos que transpiren bien y no olvides los gorros, la crema solar y el protector para evitar las manchas solares. Si viajas a un lugar frío, lleva ropa de abrigo, guantes, bufanda y gorro para mantener el calor. Utiliza siempre calzado plano de suela ancha y antideslizante para evitar caídas y tropiezos.

- Si viajas al extranjero trata de aprender como se dice embarazada en la lengua del país. Puede ser de gran utilidad en algunos casos. Incluso hay países en los que las embarazadas no tienen que esperar cola para entrar a museos y otros lugares de turismo. 

- Algunas líneas marítimas no permiten viajar en las primeras semanas de embarazo o en las últimas, así que pregunta a la tuya las restricciones con respecto a las embarazadas, no sea que no te dejen embarcar llegado el momento. Muchas también solicitan un informe médico que asegure que todo va bien y no hay complicaciones. 

- En los barcos, incluso en los grandes cruceros, es habitual marearse, mucho más si estás embarazada o eres de las que se marean con facilidad. En ese caso, deberás consultar a tu médico qué fármacos puedes tomar en el viaje para evitar los mareos. Las muñequeras de acupresión pueden serte muy útiles, así como respirar aire fresco, fijar la mirada en un punto del horizonte para no sentir los bamboleos o colocarte cerca del centro del barco ya que es el punto donde menos movimiento hay.

- A la hora de reservar las excursiones, ten en cuenta tu estado y no elijas aquellas que impliquen grandes caminatas, excursiones a sitios complicados o peligrosos o actividades de riesgo que no puedas practicar, como el buceo o montar a caballo. Seguro que hay otras muchas que puedes hacer sin problemas para disfrutar de este crucero en pareja o con amigos.  


Fuentes:

Goetzl, Laura (2006), Concepción y embarazo a partir de los 35, Pearson Educación.

Huggins-Cooper, Lynn (2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed, Nowtilus.

Redacción: Irene García

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