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¿Puede un bebé estar sin líquido amniótico?

¿Puede un bebé estar sin líquido amniótico?

El líquido amniótico protege al bebé, le aporta parte de las proteínas que necesita y mantiene la temperatura del feto constante. Es una de las estructuras del embarazo fundamentales para el desarrollo correcto de la gestación, por lo que el bebé no puede quedarse sin líquido amniótico.

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Índice

 

¿Cuándo se forma y para qué sirve el líquido amniótico?

El líquido amniótico es el medio en el que está sumergido el bebé durante la gestación. Formado por un 97% de agua, es un líquido de color claro que contiene también productos de desecho del feto como células de piel, pelos, etc.

El líquido se forma desde la cuarta semana de embarazo. Una vez que el embrión ya ha anidado en el útero, se empieza a formar la cavidad amniótica que, gradualmente, se irá llenando de líquido. Este líquido está en constante renovación (al final del embarazo, se renueva cada tres horas) y va aumentando su volumen cada semana hasta la semana 37, aproximadamente, momento en que empieza a disminuir. Sin embargo, mientras no haya ningún problema, el bebé siempre tendrá líquido, hasta el momento mismo del parto.

Son muchas las funciones que desempeña el líquido amniótico, algunas todavía desconocidas, pero las principales son:

1- Protege al feto de traumatismos externos, amortiguando los posibles golpes.

2- Permite al bebé moverse fácilmente dentro del útero y, así, favorecer el desarrollo de sus músculos y articulaciones.

3- Ayuda a mantener estable la temperatura corporal del feto.

4- Aporta al bebé proteínas, sales y minerales.

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5- Ayuda al bebé a colocarse en el canal de parto y, durante este, favorece la dilatación del cuello uterino.


Causas por las que la mamá pierde líquido amniótico

Como decíamos, cuando todo transcurre con normalidad, el volumen de líquido amniótico va aumentando desde las primeras semanas hasta llegar a ser un litro. Desde la semana 37 va disminuyendo y, al final del embarazo, suele tener un volumen de 800 ml. Sin embargo, en ocasiones se producen diversos problemas que hacen que la mujer pierda líquido amniótico antes del parto o produzca poco líquido, afección que se conoce como oligohidramnios y que puede llegar a ser muy grave. 

Aunque los expertos en medicina no tienen muy claro por qué se produce la falta de este líquido o la pérdida del mismo, algunos motivos parecen ser:

1- Rotura prematura de las membranas. Si las membranas del saco amniótico se rompen antes del parto, el líquido se escapa a través de esa rotura. Cuando la fisura es pequeña puede costar darse cuenta, por eso es importante estar alertas de cualquier escape y comprobar si es orina o no ya que, una vez que el bebé empieza a quedarse sin líquido, tiene mayor riesgo de aborto, parto prematuro, contraer infecciones, etc.  

2- Ciertas enfermedades previas a la gestación, como diabetes, hipertensión arterial o lupus, parecen estar relacionadas con el oligohidramnios.

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3- Defectos congénitos del bebé, especialmente los relacionados con los riñones, puesto que el bebé ingiere y tragar parte del líquido y lo excreta de nuevo por la orina, por lo que si los riñones funcionan mal y esto no ocurre, se pierde el equilibrio del volumen del líquido.

4- Desprendimiento prematuro de la placenta. El desprendimiento prematuro hace que el bebé no adquiera la misma cantidad de nutrientes y, por lo tanto, disminuye el volumen de orina y de líquido amniótico.
 

¿Qué hacer si pierdes líquido amniótico?

Como decíamos, la pérdida de líquido amniótico es muy peligrosa y, dependiendo de la semana de gestación, puede causar diversos problemas como defectos de nacimiento, aborto, muerte intrauterina, complicaciones en el parto, hipoplasia pulmonar (desarrollo anormal de los pulmones), crecimiento intrauterino retardado.

Si se detecta este problema pasada la semana 36 se induce el parto para evitar riesgos en el feto. Si es antes de esta fecha, se realizarán controles más frecuentes de ginecología para comprobar el bienestar y crecimiento del feto, se recomendará reposo absoluto y se administrarán antibióticos para evitar infecciones y medicamentos que estimulen la producción de líquido o se realizará una amniofusión o inyección de líquido a través de amniocentesis para conseguir que el niño no nazca de manera muy prematura.


¿Es posible quedarse sin nada de líquido amniótico?

Lo normal cuando se empieza a perder líquido amniótico o cuando se produce una menor cantidad de la necesaria es que se detecta bien por las señales o por las ecografías rutinarias. Así, antes de que el bebé se quede sin líquido el médico se dará cuenta del problema y pondrá en marcha los tratamientos antes indicados.

Como decíamos, el bebé no puede quedarse sin líquido y, si por alguna razón extraña esto pasara sin que nadie se diera cuenta, se produciría un aborto o la muerte del feto. Pero lo normal es detectarlo e intentar evitar las complicaciones antes descritas. Si el reposo y la medicación no funciona, se provocará el parto siempre que el feto sea viable para evitar que se quede totalmente sin líquido, ya que no puede vivir sin él.

Por otra parte, muchas mujeres han oído hablar del parto seco, es decir, de un parto en el que la bolsa se ha vaciado por completo, pero realmente esto es raro que ocurra ya que la pérdida de líquido amniótica siempre es paulatina y la mujer tiene la capacidad de regenerar el líquido amniótico hasta el último momento del embarazo, por lo que el bebé siempre tendría un poco de líquido. Por supuesto, los partos secos son más habituales en aquellas embarazadas que padecen al oligoamnios, es decir, escasez de líquido amniótico.


Glosario

Rotura prematura de las membranas

Definición:

Esto sucede la bolsa amniótica se rompe antes de que empiecen las contracciones del parto (natural o artificialmente).

Una de las causas más importantes es la constitución endeble de las membranas; en ocasiones se rompen porque existe una infección cervicovaginal o intrauterina.

Otra opción es que el parto no llegue nunca y se provoque la rotura para que comience el trabajo de parto.

Síntomas:

Salida del líquido amniótico, un chorro caliente y abundante.

En ocasiones hay hemorragia.

Tratamiento:

Si se produce después de la semana 37 se induce el parto. Cuando se produce antes de la semana 34ª, y siempre que la pérdida no haya sido importante y el feto sea viable, el obstetra suele recomendar reposo absoluto en la cama, antibióticos y medicación para madurar el pulmón del feto.

Fuente: Stanford Children´s Health: https://www.stanfordchildrens.org/es/topic/default?id=problemasrelacionadosconellquidoamniticoelhidramnioeloligohidramnio-90-P05539

Fecha de actualización: 11-02-2021

Redacción: Irene García

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