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Cerclaje del cuello uterino

Cerclaje del cuello uterino

Habitualmente el cuello del útero, durante el embarazo, está cerrado formando un fuerte anillo que impide la expulsión del feto. Sin embargo puede ocurrir que, antes de que la gestación haya llegado a su término, éste se dilate, se acorte y se abra prematuramente. En estos casos el cérvix no cumple su función, lo que pone en grave peligro el desarrollo del embarazo.

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Indice

 

Esta afección se conoce en Medicina como incompetencia o insuficiencia cervical y suele ser causa de aborto en el segundo trimestre.

Cuando esto sucede el ginecólogo puede recomendar la realización de un cerclaje cervical.

 

¿Qué es un cerclaje de cérvix?

El cuello del útero, en los embarazos normales, está cerrado formando una especie de anillo que impide que el feto salga antes del parto. Además, en él se crea el tapón mucoso que impide la entrada de bacterias.

Este cuello debe permanecer cerrado hasta el momento del parto, pero, a veces, empieza a abrirse antes de que el bebé haya llegado a término, lo que supone un riesgo de parto prematuro. Para evitarlo, se puede recurrir a un cerclaje de cérvix.

Se trata de una intervención para prevenir los abortos por insuficiencia cervical. Consiste en una fuerte sutura circular alrededor del cuello del útero para mantenerlo cerrado, del mismo modo en el que se cierra, por ejemplo, una bolsa con un cordel.

Esta práctica se suele llevar a cabo en el primer trimestre, generalmente entre la semana 10 y la 12, aunque puede realizarse hasta la semana 23 (pasada la semana 24 existe riesgo de romper el saco amniótico y provocar un parto prematuro). El cerclaje cervical se puede realizar a través de la vagina (cerclaje cervical transvaginal) o, con menos frecuencia, a través del abdomen (cerclaje cervical transabdominal).

Los puntos se retiran a partir de la semana 37 o cuando el médico estime que el embarazo no corre riesgo y puedes dar a luz sin peligro para el bebé, o incluso durante el mismo proceso del parto.

El cerclaje se realiza con anestesia general y lo común es que requiera de varios días de hospitalización. Después de la intervención es normal tener algunas manchas, calambres y dolor al orinar durante unos días. Si notas pérdida de líquido amniótico, debes ir inmediatamente a urgencias. También si tienes fiebre, hemorragia vaginal intensa, contracciones o dolor muy intenso que no se pasa con analgésicos.

Además es frecuente que esta intervención exija medidas complementarias hasta el momento de dar a luz, como reposo, nada de relaciones sexuales y vigilancia médica.

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Cerclaje del cuello uterino

Cerclaje del cuello uterino

Habitualmente el cuello del útero, durante el embarazo, está cerrado formando un fuerte anillo que impide la expulsión del feto. Sin embargo puede ocurrir que, antes de que la gestación haya llegado a su término, éste se dilate, se acorte y se abra prematuramente. En estos casos el cérvix no cumple su función, lo que pone en grave peligro el desarrollo del embarazo.

Y tambien:

 

¿En qué casos se realiza un cerclaje uterino?

No siempre ­­que hay insuficiencia cervical es necesario llevar a cabo un cerclaje. De hecho solo se realiza en determinados casos. Normalmente el médico revisa el origen de la patología y valora los beneficios y riesgos de hacerla.

Es más habitual cuando el problema es congénito, hay antecedentes de aborto, malformaciones uterinas o dilatación anormal del útero a causa de legrados anteriores o intervenciones quirúrgicas. También suele elegirse esta técnica cuando existe dilatación indolora del cuello del útero diagnosticada en el segundo trimestre o cuando el cuello del útero es muy corto (menos de 25 mm antes de la semana 24 en un embarazo único).

Las investigaciones sugieren que el cerclaje es bastante efectivo y puede evitar un aborto o parto prematuro en mujeres con insuficiencia cervical comprobada. No obstante, el éxito depende en gran parte del momento en que se realiza el cerclaje 8si el parto ha comenzado, no hay nada que hacer).

Existen alternativas al cerclaje para los demás casos, como el control semanal del estado del útero mediante ecografías transvaginales, reposo, etc.
 

¿En qué casos no se aconseja el cerclaje uterino?

- Sangrado vaginal activo

- Trabajo de parto prematuro activo

- Infección intrauterina

- Ruptura prematura de membranas

- Embarazo múltiple

- Anomalía fetal incompatible con la vida

- Prolapso de las membranas fetales
 

¿Qué riesgos implica el cerclaje?

- Efectos secundarios derivados de la anestesia

- Infecciones

- Hemorragia vaginal

- Inflamación de las membranas fetales debido a una infección bacteriana

- Desgarro del cuello uterino

- Rotura prematura de membranas

- Contracciones

- Lesiones a la vejiga o a otros órganos cercanos

Sin embargo, hay que tener en cuenta que, si el cerclaje se realiza por un buen equipo médico, estos riesgos son menores.
 

 ¿Y cuando llegue el parto?

A partir de la semana 36 o 37, el cerclaje se retira y se deja el cuello del útero libre para que pueda abrirse y dilatarse sin problemas, permitiendo la salida del bebé por vía vaginal. De esta forma, no hay ningún inconveniente en tener un parto vaginal normal a pesar de haber tenido el cuello del útero cerclado durante semanas, no tiene porqué realizarse una cesárea. 

De hecho, lo normal es que el parto comience pocos días después de retirar el cerclaje.


Fuente:

American Pregnancy Association

Alfirevic, Z; Stampalija, T; Roberts, D; Jorgensen, AL (18 de abril de 2012). «Cervical stitch (cerclage) for preventing preterm birth in singleton pregnancy». The Cochrane database of systematic reviews. CD008991. PMID 22513970. doi:10.1002/14651858.CD008991.pub2.

Fecha de actualización: 02-09-2020

Redacción: Irene García

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