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Dieta para embarazadas con sobrepeso

Dieta para embarazadas con sobrepeso

La obesidad aumenta el riesgo de padecer algunas enfermedades como preeclampsia, diabetes gestacional, infecciones posparto, etc. así como de mayores complicaciones para la salud del bebé.

 

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Índice

 

¿Por qué es malo el sobrepeso en la gestación?

Coger muchos kilos durante estos 9 meses, o empezar el embarazo con sobrepeso u obesidad, no es saludable ni para la mamá, ni para el bebé. Por eso, aunque no se aconseja realizar una dieta estricta en el embarazo, sí que debes vigilar tu alimentación y engordar lo menos posible ya que los kilos de más pueden ser perjudiciales para ambos:

a) Consecuencias para el bebé:

 - Muerte fetal. Según un estudio de la Universidad de Newcastle (Reino Unido), el riesgo de muerte fetal aumenta cuando el IMC de la madre en el inicio de la gestación es superior a los 23.

- Retardo de crecimiento. Normalmente, los bebés de madres con sobrepeso u obesidad crecen de una forma más lenta.

- El aumento de peso excesivo también está relacionado con un mayor riesgo de malformaciones y anomalías del tubo neural del feto (anencefalia, espina bífida…).

- Mayor probabilidad de padecer autismo. Las mujeres con obesidad tienen un 67% de probabilidad de tener a un hijo con autismo.

- Macrosomía o peso por encima de lo normal para la edad gestacional.

b) Consecuencias para la madre;

- Diabetes gestacional. Existe más riesgo de desarrollar este problema que puede causar un bebé más grande, problemas en el parto y desarrollo de diabetes tipo 2 tras el parto.

- Complicaciones en el parto y alto riesgo de cesárea.

- Preeclampsia. Las mujeres con sobrepeso u obesidad tienden a tener la tensión arterial más alta y preeclampsia, enfermedad grave para la gestación.

- Dolores de espalda y en las piernas al tener que soportar demasiado peso.

- Aumenta la aparición de venas varicosas.
 

¿Se puede hacer dieta en el embarazo?

El embarazo no es el mejor momento para comenzar un régimen de adelgazamiento. La madre necesita los nutrientes adecuados para asegurar el desarrollo del bebé. Por lo tanto, a una gestante no hay que someterla a una restricción de calorías, puesto que un déficit de nutrientes tiene como consecuencia, entre otras, la alteración del desarrollo neurológico fetal.

Lo mejor sería que la futura mamá adelgazara antes de quedarse embarazada, eso sí, siempre siguiendo un estricto control médico y los consejos de un nutricionista. No se debe seguir ninguna “dieta mágica”, ya que muchos de estos regímenes contribuyen a la pérdida en el organismo de nutrientes esenciales.

Además, es recomendable practicar algún tipo de ejercicio, tanto antes del embarazo como durante los 9 meses. Incluso el hecho de perder sólo unos pocos kilos podría contribuir a reducir los riesgos de padecer complicaciones durante el embarazo.

Una vez embarazada, hay que controlar al máximo el aumento de peso y la dieta, para lograr que no se engorde más de 8 kilos y que la mayor parte de estos, se cojan en el último trimestre, para que vayan destinados al crecimiento del bebé.
 

Consejos para una dieta saludable si tienes sobrepeso

1. Los alimentos básicos en este caso son:

- Frutas, frescas y de temporada, muy bien lavadas y con piel.

- Verduras y hortalizas. Al menos una ración diaria (las ensaladas son una gran opción).

- Lácteos, preferentemente desnatados aunque ricos en calcio.

- Cereales y derivados con moderación, mejor si son integrales.

- Legumbres, combinadas sólo con ingredientes vegetales, en la cantidad y frecuencia establecida en la pauta dietética. Olvídate del chorizo y la morcilla.

- Carnes blancas y a la plancha, al horno, a la parrilla… Elimina aquellas que tengan mucha grasa y evita los aceites.

2. No te saltes el desayuno, es una comida muy importante que ayuda a aguantar la jornada y a no picar entre horas alimentos poco saludables. El desayuno debe incluir lácteos desnatados, fruta, carbohidratos de liberación lenta y grasas saludables. Por ejemplo, una pieza de fruta, una tostada de pan integral con aguacate y un vaso de leche desnatada.

3. Haz 4 o 5 comidas al día con cantidades moderadas, nada de darte un atracón. Es mejor proporcionar al estómago comida ligera cada 2 o 3 horas, lo cual también te ayudará a evitar las náuseas o el estreñimiento.

4. Es importante consumir proteínas, pero evitar los azúcares para que los niveles de azúcar en sangre se mantengan estables y no sientas mucha hambre.

5. Si tienes hambre entre horas, busca picoteos sanos como fruta, panecillos integrales, frutos secos, verduras crudas, un yogur desnatado con avena…

6. Lleva un diario de lo que comes para que puedas controlar si comes mucha cantidad de algo, si estás incluyendo alimentos poco saludables, cuándo pasas hambre y por qué…

7. Es importante hidratarse bien, pero sobre todo bebiendo unos 2 litros de agua al día. También puedes tomar infusiones permitidas, zumos naturales, leche desnatada, agua con una rodajita de limón… Evita los refrescos, los zumos artificiales, etc.

8. Elimina todos los productos procesados, bollería y grasas saturadas, no los necesitas.

 

 


Fuente:

Huggins-Cooper, Lynn (2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed, Nowtilus.

“Kominiarek MA, VanVeldhuisen P, Hibbard J, et al. The maternal body mass index: a strong association with delivery route” publicado en American Journal of Obstetrics & Gynecology 2010; 203:264.e1-7. ]

Institute of Medicine IOM: “Weight Gain During Pregnancy: Reexamining de Guidelines”. Washington, National Academy Press, 2009.

“Maternal Overweight and Obesity and the Risk of Congenital Anomalies A Systematic Review and Meta-analysis” del Institute of Health and Society, Faculty of Medical Sciences, Newcastle University, Newcastle upon Tyne, United Kingdom publicado en el Journal of the American Medicine Association JAMA.2009; 301(6):636-650.

Fecha de actualización: 24-07-2020

Redacción: Irene García

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