Parto con el bebé muerto

Parto con el bebé muerto
comparte

Sin duda, tener que dar a luz a tu bebé muerto dentro del útero es una situación muy complicada y dura por la que nadie tendría que pasar, pero lamentablemente, a veces ocurre. Conocer las causas, cómo evitarlo, qué hacer si te ocurre esta desgracia y cómo afrontarla es muy importante para poder superar la triste pérdida de un hijo al que ni siquiera has podido llegar a conocer.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día se producen unos 7.000 nacimientos de un bebé muerto, cifras que suponen unos 3,2 millones de bebés en el mundo, el 98% en países en desarrollo. En España, según datos del Servicio de Medicina Maternofetal del Hospital Clínico de Barcelona, afecta a 5-6 de cada 1.000 partos.


La muerte perinatal o mortinato es el fallecimiento de un bebé pasada la semana 20 de embarazo (la muerte antes de esa semana se considera aborto). El problema en estos casos es que, dado el tamaño del bebé, la madre tiene que dar a luz de manera normal, como si el pequeño estuviera vivo, aunque ya haya fallecido, lo que es absolutamente devastador para la mujer. Sufrir todos los dolores y molestias del parto sabiendo que al final solo te vas a encontrar con tu bebé muerto es una experiencia traumática para la que hace falta un protocolo especial para ayudar todo lo posible a estas mujeres y a sus parejas.


¿Por qué se produce la muerte perinatal?


Muchos casos son inexplicables y no llega a saberse nunca por qué se produjo la muerte del feto dentro del útero, a pesar de hacerle autopsia, pero generalmente se debe a alguno de estos factores:

Colecho, dormir con el bebé

Colecho, dormir con el bebé

A pesar de las voces y de los distintos métodos para dormir a los bebés contrarios a esta controvertida costumbre, cada vez son más los padres que practican el colecho con sus hijos. La mayoría descubren los beneficios de compartir el sueño con su bebé cuando tienen el segundo. La experiencia de haber vivido noches de desesperación levantándose y yendo de un lado a otro para atender a su recién nacido, ha sido determinante para adoptar esta forma de dormir.


- Desprendimiento de placenta poco antes de que el bebé nazca


- Defecto genético o físico del bebé, especialmente en el corazón o el cerebro


- Parto prematuro: en el caso de los bebés muy prematuros, es posible que no sobrevivan al esfuerzo del parto


- Preeclampsia: esta enfermedad causa la muerte de muchos bebés antes de que puedan nacer


- Incompatibilidad de Rh: si hay incompatibilidad sanguínea materno fetal y no se sabe, los anticuerpos que genera la madre contra la sangre del bebé pueden causarle la muerte


- Infecciones como la listeriosis, la toxoplasmosis, el citomegalovirus o el parvovirus


- Problemas de salud previos de la madre como la diabetes o la obesidad


- Inmunodeficiencias como el síndrome de anticuerpos antifosfolípidos


- Complicaciones en el parto, como distocia de hombro, parto de nalgas o problemas en el cordón umbilical


- Embarazo múltiple: los nacimientos múltiples tienen un riesgo 15 veces mayor de padecer muerte perinatal


- Colestasis intrahepática: es una complicación muy poco frecuente del embarazo que se produce cuando la excreción de la bilis del hígado se interrumpe. En estos casos, el riesgo de que el bebé nazca muerto es un 15% mayor.


¿Cuál es el procedimiento si se detecta que el bebé ha muerto?


Muchas veces se descubre la muerte del bebé dentro del útero en alguna prueba o revisión, sobre todo si la madre sufre algún problema y se llevan a cabo controles especiales. Otras veces es la mamá la que acude a Urgencias porque lleva más de 24 horas sin notar los movimientos del bebé, sangra mucho, ha roto aguas o tiene contracciones de parto.


Cuando se confirma que el feto ha muerto, es necesario inducir el parto a no ser que este ya haya comenzado. La inducción puede realizarse inmediatamente siempre que haya riesgo para la madre o los papás quieran, pero si no es así, se puede esperar unas horas para que se hagan a la idea.


En el caso de gemelos, a veces es posible continuar con el embarazo si uno de los dos bebés sigue vivo para permitir que se desarrolle lo más posible. En estos casos suele dejarse a la madre ingresada hasta que el bebé nace. Para ella será muy duro saber que su bebé vivo está al lado del hermanito muerto, pero es la mejor opción para que nazca lo más desarrollado posible. Si ya no es prematuro, se inducirá el parto inmediatamente.


También es posible que el bebé muera durante el parto, por lo que habrá que comunicar la triste noticia a los papás una vez se compruebe que no se puede hacer nada por el bebé.


¿Puedo ver al bebé?


La decisión de ver o no al mortinato depende completamente de los padres, aunque los expertos recomiendan verlo y cogerlo ya que puede ayudar a superar el trauma y la pérdida. Si te preocupa el aspecto que pueda tener, puedes preguntarle a la enfermera primero cómo está o pedir que te lo den un poco tapado para que no te cause tanta impresión. Sea como sea, será un momento muy duro que tenéis que vivir los dos juntos y solos. El personal médico os dejará solos todo el tiempo que necesitéis para que abracéis a vuestro bebé y os despidáis de él.


Pero, sea cual sea la decisión, el personal sanitario la respetará para ayudaros en este trance.


En algunos centros se ofrece ayuda psicológica. Además, se suele ingresar a la madre en una planta diferente a la de maternidad para que no sufra aún más al escuchar el llanto de otros bebés que sí han nacido vivos.


¿Es obligatorio hacerle autopsia?


No, puedes autorizar o no la autopsia, aunque es una buena forma de conocer las causas y evitarlas en un siguiente embarazo. Para saber qué ha ocurrido se puede analizar la sangre de la madre, la placenta y mediante la autopsia, aunque, como hemos dicho, a pesar de ello en algunos casos es imposible de saber qué ha pasado. Sin embargo, la autopsia puede dar mucha información valiosa a los médicos, por lo que se recomienda hacerla.


Si no sabes qué hacer, pregunta todas tus dudas a los médicos para saber si quieres que se lleve a cabo o no. Podéis también tomaros un tiempo para pensarlo, aunque cuanto antes se realice, más información. Si finalmente decides hacerla deberás firmar un consentimiento escrito.


Trámites legales


Aunque sea un momento muy duro, es necesario cumplir con las formalidades legales. Todos los mortinatos necesitan un certificado de defunción y hay que incinerarlos o enterrarlos, aunque no necesitas contratar un servicio fúnebre, puedes dejar que el hospital se encargue de todo. Solo pueden inscribirse en el Registro Civil los niños que sobreviven al menso 24 horas al parto, pero puedes ponerle nombre para ti si te hace más sencillo seguir adelante.


Algo que muchas mujeres no saben es que, aunque el bebé nazca muerto, tienen derecho a la baja maternal "todos los alumbramientos que tengan lugar tras más de 180 días de vida fetal, con independencia de que el feto nazca vivo o muerto". Puedes emplear para recuperarte física y emocionalmente.


¿Cómo superar la pérdida?


La recuperación física es igual a la de un parto de un bebé vivo. La mujer tendrá loquios o pérdidas de sangre vaginales durante los 40 días siguientes. Además, si le practicaron una episiotomía podrá tener dolores en la zona hasta que los puntos cicatricen. Si te sale leche, puedes tomar unas pastillas para evitar la subida de la leche, que puede resultarte aún más duro.


El problema es recuperarse emocionalmente de un golpe tan fuerte. Los expertos aconsejan acudir a grupos de apoyo, hablar con padres que han pasado por lo mismo o ir a terapia si pasan los meses y no se nota ninguna mejora.


Debes vivir tu duelo y tomarte todo el tiempo que necesites. Mucha gente no entiende lo duro que es superar un parto con el bebé muerto, pero debes ignorar a todos aquellos que no te entiendan y llorar todo lo que necesites. Habla con tu pareja y no te guardes dentro tus sentimientos. 


Haz lo que sientas que necesitas en cada momento, no todo el mundo lo supera igual.


Y, una vez que llegues a casa, ver todas las cositas del bebé y su habitación preparada puede hacer que te sientas aún peor. Guarda todo si te hace sentir peor y busca toda la ayuda necesaria para superarlo.


Por último, aunque ahora ni te lo plantees, debes saber que las posibilidades de que algo así vuelva a pasarte son muy bajas.


Fuentes:

International Stillbirth Alliance

Programa Journey del Hospital de Niños de Seattle

Foto: Freepik.com

Redacción: Irene García

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×