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Amenaza de parto prematuro

Amenaza de parto prematuro

Ocurre entre las semanas 21 y 37, ya que antes de la semana 20 se consideraría aborto y después de la semana 37 el bebé ya se considera a término. La incidencia de este problema en España está en torno al 10-12%

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Indice

 

¿Por qué se produce un parto prematuro?

Existen una serie de factores de riesgo en la madre y/o en el bebé que conviene tener en cuenta para poder prevenir un parto prematuro:

- Antecedentes de parto prematuro.

- Ciertas enfermedades maternas: diabetes, hipertensión, cardiopatías, anemia, infecciones severas (vaginosis, cervicitis), patologías renales, enfermedades autoinmunes, obesidad.

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Este es el momento de que te hagas una ecografía en 3D o 4D ya que podrás observar con precisión los rasgos de tu hijo, quien cada vez está más grande. Debes estar atenta a posibles síntomas de parto prematuro, ya que a partir de esta semana es más probable que esto ocurra.

 

Y tambien:

- Anomalías en el cuello uterino, como fibromas.

- Edades extremas (menores de 18 y mayores de 40).

- Amenaza de aborto durante la gestación o abortos previos.

- Embarazo múltiple.

- Anomalías congénitas o cromosómicas en el feto.

- Insuficiencia placentaria.

- Incompatibilidad sanguínea de los padres.

- Rotura prematura de la bolsa.

- Placenta previa.
 

Síntomas de alarma de un parto prematuro

A partir de la semana 21, existen varios signos indicativos de que el trabajo de parto ha comenzado:

- Contracciones uterinas regulares (una cada 10 minutos, de 30 segundos de duración, que se mantienen durante un lapso de 60 minutos).

- Pérdida de fluido por la vagina (acuoso, sanguinolento o mucoso).

- Calambres abdominales con o sin diarrea.

- Dolor en la parte baja de la espalda.

- Presión abdominal en la pelvis.

- Rotura prematura de las membranas: pérdida continua de líquido, en forma de chorro o goteo, después de que se rompa o se desgarre la membrana alrededor del bebé.

Ante uno o varios de estos síntomas, hay que acudir al obstetra de urgencias que será quien evalúe a la paciente para diagnosticar si se está produciendo o no un parto prematuro, comprobando si hay una dilatación mayor de 2 cm, el borramiento del cérvix del 50% o menos y el tamaño del cuello del útero según las semanas de gestación.
 

Tratamiento en casos de parto prematuro

El tratamiento prescrito dependerá de lo avanzado que esté el trabajo de parto, es decir, de lo intensas que sean las contracciones, del nivel de borramiento del cérvix, de la dilatación, etc. y, sobre todo, de las semanas de gestación. No es lo mismo que la amenaza comience en la semana 24 que en la 34. Un bebé de 34 semanas tiene un 99% de posibilidades de supervivencia sin secuelas, mientras que uno de menos 26 semanas tiene un 50% y más probabilidades de tener complicaciones al crecer.

Para todos los casos se recomienda reposo absoluto hasta que el bebé sea viable y no corra peligro. Sin embargo, en embarazadas de menos de 33 semanas es muy probable que se requiera hospitalización para evaluación continua, recibir medicación endovenosa para tratar de detener el parto y usar medicamentos (glucocorticoides) que maduren rápidamente los pulmones del bebé en caso de que no se pueda detener el parto. En muchos casos, el reposo se puede cumplir en casa con medicamentos relajantes del útero. El pronóstico es favorable siempre que la bolsa de aguas no se rompa.

En algunas ocasiones es necesario recurrir al cerclaje del útero. Esta intervención consiste en cerrar el cuello del útero con una especie de cinta que se fija a él y se anuda. Una vez pasado el peligro, se retira para que el bebé pueda salir de manera natural por el canal de parto. De esta manera, se refuerza el cuello del útero y se impide su dilatación. Requiere un control muy riguroso del obstetra ya que es un procedimiento invasivo con un riesgo intrínseco que la OMS solo aconseja en casos de alto riesgo donde haya un factor cervical durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo, en mujeres con diagnóstico de incompetencia que presentaron antecedentes de tres o más partos pretérmino.
 

¿Se puede prevenir el parto prematuro?

Dado que existen una serie de factores de riesgo que pueden conducir a un parto prematuro, evitarlos o controlarlos ayudarán a minimizar las posibilidades de tener un parto pretérmino (aunque algunas veces no haya manera de impedirlo).

- El control regular del embarazo y las visitas al ginecólogo ayudan a detectar a tiempo posibles complicaciones. Menciona cualquier signo o síntoma de alarma que puedas percibir en tu embarazo. Si tienes antecedentes de parto prematuras o presentas signos o síntomas relacionados con este, lo más seguro es que debas visitar al proveedor de atención médica con mayor frecuencia en el embarazo.

- Si padeces alguna enfermedad (diabetes, lupus, hipertensión), es muy importante que se lo comentes al obstetra antes de quedarte embarazada para que tome las precauciones necesarias respecto a la medicación y los cuidados que deberás seguir durante la gestación.

- Una vez embarazada, lleva una vida lo más relajada posible, duerme 8 horas todos los días, una dieta sana y no realices esfuerzos excesivos. Algunas investigaciones indican que una dieta con alto contenido de grasas poliinsaturadas está asociada a un menor riesgo de parto prematuro.

- La hidratación de las gestantes es fundamental, debes beber unos 2 litros de agua repartidos a lo largo del día.

- Si tienes riesgo de parto prematuro, evita las relaciones sexuales y la estimulación de los pezones (inducen las contracciones uterinas).

- Nada de tabaco.

- Existen unos test rápidos basados en la detección de ciertas sustancias fetales (como la presencia de fibronectina en la secreción cérvicovaginal) que informan sobre la severidad de las contracciones y alertan de la probabilidad de un parto prematuro. También el nivel de estriol en el suero materno es un marcador de la actividad adrenal fetal. Tiene un aumento importante 3 o 4 semanas antes del nacimiento, tanto en partos a término como en pretérminos, con lo que su estudio en mujeres de riesgo puede alertar de un posible parto prematuro.


¿Tiene complicaciones un parto prematuro?

Las complicaciones del parto prematuro comprenden dar a luz a un bebé prematuro. Esto puede presentar una serie de problemas de salud para tu bebé, como un bajo peso al nacer, dificultades para respirar, órganos subdesarrollados y problemas de visión.

Los niños que nacen prematuramente también tienen un mayor riesgo de padecer dificultades del aprendizaje y tener problemas de conducta.


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TodoPapás ha desarrollado un test de síntomas para la embarazada. Se trata de un cuestionario que propone una serie de síntomas relacionados con la gestación y, en función de sus respuestas, arroja como resultado una probabilidad dada.

Fuentes:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

Amenaza de parto prematuro. Rotura de membranas. Corioamnionitis http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272009000200011

MayoClinic, https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/preterm-labor/symptoms-causes/syc-20376842

Fecha de actualización: 02-06-2020

Redacción: Irene García

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