¿Es posible el parto vaginal si el bebé viene de nalgas?

¿Es posible el parto vaginal si el bebé viene de nalgas?
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A veces el bebé se coloca en la posición podálica o de nalgas en las últimas semanas de embarazo. La cesárea suele ofrecerse como forma de parto en estas ocasiones, pero ¿se puede tener un parto vaginal? ¿En qué condiciones?

Alrededor del séptimo mes de embarazo muchos bebés se encajan en la posición de parto. La gran mayoría optan por la posición cefálica o de cabeza. Otros, se colocan con las nalgas, los pies, o ambos en la cavidad pélvica. Es la denominada posición de nalgas, la segunda más frecuente en los bebés.

 

Esta posición puede venir motivada por factores como un útero con una forma irregular, un embarazo múltiple, poco o demasiado líquido amniótico, un cordón umbilical corto, placenta previa (que cubre la salida del útero) …Hay métodos para intentar girar a estos bebés hacia una posición de cabeza, mucho más recomendable para un parto vaginal. En un artículo reciente hablamos de la Versión Cefálica Externa (VCE) y otras alternativas para intentar girar a un bebé que está de nalgas.

 

No obstante, estos métodos para girar a bebés de nalgas no siempre funcionan, se va aproximando la fecha del parto y el bebé persiste en su posición de nalgas.  En estas ocasiones, conviene contemplar cuáles son nuestras opciones.

 

Si el parto no llega nunca

Si el parto no llega nunca

Si has pasado de la semana 40 y no hay indicios de que vayas a dar a luz en breve, los nervios, las molestias, el estrés… empezarán a volverte loca. Aparte de los trucos caseros para provocar el parto (hacer el amor, la comida picante, el ejercicio) el médico puede tomar la decisión de inducirlo mediante fármacos, la rotura de membranas o la maduración cervical. De una forma u otra, tranquila, que tu bebé acabará naciendo

En general, el tipo de parto recomendado por ser más seguro y sencillo en estos casos es la cesárea, aunque esto no quiere decir que sea irremediable. Si quieres evitar el parto por cesárea, puedes tener un parto vaginal, pero con una serie de consideraciones.

 

Parto vaginal de nalgas

 

En primer lugar, debes informarte sobre si en tu hospital se practica este tipo de parto, ya que no todos lo hacen. Si en el tuyo no lo hacen, pide que te informen de aquellos que sí incluyan este tipo de parto en su programa. Infórmate, además, de centros cuyos profesionales tengan experiencia en partos vaginales de nalgas. Al no ser tan comunes, y estar tan extendida la cesárea en estos casos, habrá muchos profesionales que no hayan realizado partos de este tipo.

 

Para estar aún más segura, puedes buscar alguna matrona con experiencia en estos partos para que esté contigo y te ayude. Tener ayuda experimentada en este tipo de partos es crucial para la seguridad del bebé.

 

Además, debes valorar con tu médico o matrona si cuentas con algún factor de riesgo que te impida poder llevar a cabo este tipo de parto. Otras consideraciones que deberás tener en cuenta con tu médico serán el tamaño del bebé (si es un bebé grande es mejor evitar este tipo de parto), tu cavidad pélvica, la posición del bebé (nalgas completas, incompletas o puras)… Para evitar riesgos.

 

Mi bebé y yo somos aptos a un parto de nalgas

 

Si tus condiciones y las del bebé permiten intentar un parto vaginal de nalgas, estas son algunas cosas que deberás saber:

 

- Los expertos coinciden en que un parto de nalgas debe iniciarse de forma espontánea, no provocada.

 

- Lo ideal es que la postura de la madre sea libre. Una postura a cuatro patas o en cuclillas ayuda a la posición correcta del bebé.

 

- El ritmo cardiaco de tu bebé debe ser monitoreado durante el parto.

 

- Se suele seguir la regla de "manos fuera". Es decir, las exploraciones vaginales o la maniobra de Hamilton se deben restringir para reducir el riesgo de rotura de membranas antes de que las nalgas estén apoyadas.

 

- Para ayudar a la salida de la cabeza del bebé, es posible que el médico utilice fórceps, la maniobra Mauriceau-Smellie-Veit (ayudar a colocar la cabeza del bebé con una mano), o la técnica Burns-Marshall (se agarra suavemente al bebé de los pies)

 

- Tienes opción de analgesia. Es decir, puedes elegir si recibir o no epidural. No obstante, esta se suele recomendar en este tipo de partos porque evita que la madre empiece a empujar demasiado pronto.

 

- Debes estar preparada para el caso de que te tengan que realizar una cesárea si el proceso de expulsión del bebé se complica.

 

- Antes de las seis semanas desde su nacimiento, se debe practicar al bebé un ultrasonido para desechar una posible displasia de cadera.


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