Cómo puede ayudar el padre en el parto

Cómo puede ayudar el padre en el parto
comparte

El papel del padre o de la pareja durante el parto está cobrando cada vez mayor relevancia. Los padres quieren acompañar a su pareja y además recibir a su hijo. Desean ser partícipes, colaborar y apoyar a la futura mamá en este emocionante proceso. Y lo cierto es que, cualesquiera que sean las razones que llevan al hombre a querer asistir a este momento, es indudable que su presencia transmite tranquilidad a la embarazada, fundamental para el desarrollo del parto.

Si bien, a pesar de esta disposición, muchos son los padres que, llegada la hora, no saben cómo actuar. Te damos algunas ideas:

 

►  Antes de ir a la Maternidad

 

1.       Sabiendo cuándo se acerca el parto. El padre debería estar al tanto, como la madre, de los signos que alertan de que el parto es inminente. Estos conocimientos tranquilizarán a la embarazada cuando los nervios le hagan dudar si salir o no hacia el hospital.

 

2.       Ayudándola a calmar el dolor de las primeras contracciones. Puedes prepararle un baño relajante, darle masajes, hacer las tareas pendientes mientras ella descansa, etc.

 

3.       Llevándola o acompañándola al hospital, llamando a un taxi, etc. Es recomendable haber estudiado el trayecto de casa al hospital antes del día D y haber previsto alternativas en caso de posibles incidencias (atascos, cortes de tráfico, etc.).

Efectos del tabaco en el embarazo y el feto

Efectos del tabaco en el embarazo y el feto

Además de las consecuencias del tabaco en la madre fumadora, el tabaquismo durante el embarazo perjudica gravemente la salud de los descendientes, llegando a ocasionar infertilidad en el niño en el futuro. Es la principal conclusión del estudio “The impact of cigarettes moking on the health of descendants”publicado en Expert Review of Obstetrics & Gynecology por los doctores de IVI, Sergio Soares y José Bellver.

 

►  Durante la espera. Fase de dilatación

 

1.       Conociendo las respiraciones del parto. Es aconsejable, meses antes, acudir con ella a las clases de preparación al parto, donde aprenderás las respiraciones y otras técnicas para relajarse y calmar el dolor. Si estás familiarizado con ello, en este momento, podrás ayudarla y dirigirla cuando se encuentre nerviosa.

 

2.       Entreteniéndola y distrayéndola. Cada parto es diferente, pero normalmente la dilatación completa llevará un tiempo. Lo suficientemente largo como para que las dudas, la incertidumbre, el cansancio, las molestias o el aburrimiento hagan mella en su ánimo. Seguro que tu compañía le será de mucha ayuda.

 

3.       Atendiendo sus demandas. Aunque estará continuamente asistida por las matronas, tú también puedes apoyarla en momentos de dolor, molestias, nervios, ansiedad, o si tuviera frío, calor, sed, etc. Reconfórtala, acompáñala paseando, ayúdala a ponerse cómoda, colocándole la almohada, cambiándola de posición en la cama, sentándola, ayudando a que se ponga en cuclillas… Está comprobado que estar activa durante el parto atenúa el dolor y reduce la duración del proceso. De hecho, durante siglos, la mujer ha participado activamente en este, antes de que la medicalización de los nacimientos las llevara a parir tumbadas. Pasear, cambiar de posición y moverse, mientras se lo permitan, puede ayudar a hacer frente al dolor de las contracciones.

 

4.       Dándole masajes para paliar el dolor. En muchos cursos de preparación al parto os enseñarán cómo y dónde realizar masajes para atenuar el dolor y relajar a la parturienta. Para que sean eficaces es necesario haber practicado antes del parto. Para aliviar el dolor de las contracciones se debe masajear, con los pulgares, la parte inferior de la espalda, en la base de la columna, mientras la mujer permanece de rodillas o a cuatro patas. Un masaje en el cuello y hombros también puede ser beneficioso para descargar la tensión.

 

* Recuerda hacer caso de las recomendaciones del personal sanitario. En algunos momentos te solicitarán que abandones la habitación o la sala de expectantes para realizar a la gestante alguna exploración. Tu colaboración es importante es estos casos.
 

►  En el parto. Fase del expulsivo

 

Cuando la dilatación está suficientemente avanzada, el ginecólogo puede considerar que ya es el momento de pasar al paritorio. En la mayoría de los hospitales, si las condiciones son idóneas, te permitirán acompañar a tu pareja y presenciar el nacimiento de tu hijo. Para ello te proporcionarán bata, gorro y calzas.

 

Ya en el paritorio, seguramente tengáis que esperar todavía algún tiempo más antes de que se inicie el expulsivo. Durante ese periodo someterán a la parturienta a varios reconocimientos, le administrarán la epidural si fuera el caso, etc.

 

La pareja puede seguir dando apoyo a la futura mamá, dándole muestras de afecto y respondiendo a sus demandas. Recuerda que si le han puesto anestesia epidural no sentirá la parte inferior de su cuerpo. Tendrás que ayudarla si necesitase colocarse en la camilla o sintiese alguna molestia.

 

Una vez dé comienzo el parto debes estar atento a las indicaciones que te den. Evita tocar el material preparado y colócate en el lugar apropiado. Generalmente se recomienda hacerlo al lado de la cama, en la cabecera. Desde esta posición podrás ver lo que sucede y apoyar a tu pareja sin entorpecer el trabajo de la matrona o del ginecólogo.

 

El parto requiere de un gran esfuerzo y participación de la mujer. Con cada contracción el bebé irá descendiendo para salir, y es en ese preciso momento cuando la madre debe empujar y seguir las directrices de la matrona. Mientras tú, presta atención y actúa según te indiquen.

 

Es cierto que cuando empieza el parto la participación del padre es prácticamente nula. Tal vez uno piense que no hace nada allí y se sienta excluido del proceso. Pero una sencilla caricia, unas palabras de aliento, una mano sobre el hombro o la simple proximidad, son pequeños gestos que seguro proporcionarán tranquilidad y apoyo a la madre.

 

►  Tras el parto

 

La reciente mamá estará exhausta del esfuerzo y la emoción que ha supuesto dar a luz a un bebé. Además de cansancio puede sentir escalofríos, sudores, dolores, etc. Atiéndela en la medida de lo posible.

 

Cuando el parto ha concluido, la madre permanecerá en una sala de recuperación, donde probablemente también puedas estar presente. Ambos estaréis emocionados por la llegada de vuestro recién nacido. Aprovecha estos momentos de intimidad para mirar, acariciar y abrazar al bebé, sin olvidarte, por supuesto, de la mamá.

 

Tras ofrecerle los primeros cuidados al bebé y someterle a observación para comprobar que todo discurre con normalidad, trasladarán a la madre y al pequeño a su habitación. Es el momento de avisar a la familia y demás allegados, de sacar fotos, de descansar, de comer, y de disfrutar de tu nueva familia.


En casa

 

Cuando lleguéis a casa, especialmente si es vuestro primer hijo, comenzará una nueva vida para todos. Ahora tienes una nueva familia y debes formalizar esta situación. La mamá estará cansada, probablemente dolorida o molesta y el bebé la requerirá a tiempo completo. Por eso es conveniente que el padre, en este caso, sea quien se ocupe de realizar todos los trámites administrativos (solicitud de bajas de maternidad y paternidad, inscripción del recién nacido en el Registro Civil, tramitación de la tarjeta sanitaria del recién nacido, solicitud de ayudas, etc.).


0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×
Cerrar