¿Cómo eliminar los gases de después de la cesárea?

¿Cómo eliminar los gases de después de la cesárea?
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Existen dos formas distintas de dar a luz: parto vaginal o parto por cesárea. Tanto una forma como otra pueden dar lugar a un aumento de gases en los días posteriores que pueden resultar muy incómodos, aunque son más habituales tras una cesárea por el uso de la anestesia. Te contamos cómo aliviarlos. 

Una cesárea es una intervención quirúrgica que se lleva a cabo de manera programada o de urgencia cuando hay complicaciones para que el bebé nazca por vía vaginal.


Es normal que haya un aumento de gases después del parto debido a la ralentización del funcionamiento intestinal. La paralización del intestino se produce como consecuencia de la anestesia, por lo que las mujeres que no hayan tenido un parto por cesárea o no hayan recurrido a la anestesia epidural tienen más probabilidades de sufrir estos gases posparto.


Esta sensación de dolor estomacal se hace muy pesada. La mayoría de las mujeres que sufren estos gases sienten unos dolores muy fuertes en la zona del abdomen, casi como puñaladas, y que incluso pueden llegar a extenderse hasta la clavícula, los riñones o incluso los brazos.


Lo bueno es que este es un dolor que poco a poco va desapareciendo.


Si estás leyendo esto y te sientes completamente identificada, toma nota.

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Puede parecer una tontería, pero es indispensable no hablar después de la cesárea. El intestino no funciona durante las horas posteriores a la intervención y hasta que este no se regule y funcione con normalidad no podrá eliminar los gases que se han formado en el intestino. Al hablar se traga aire con frecuencia y el intestino no puede eliminar esos gases que se forman, por lo que el abdomen se hincha y aparecen entonces los fuertes dolores. Por lo tanto, debes intentar permanecer callada el mayor tiempo posible hasta que comiences a eliminar todos los gases que se han ido originando.


Además, una buena técnica para evitar en la medida de lo posible ese malestar generado a causa de los gases es utilizar paños calientes y colocarlos encima del abdomen, pero por encima de la ropa y no directamente sobre la piel, para evitar la zona de la herida formada tras la cesárea que puede estar algo sensible todavía.


En cuanto a la alimentación, debes prestar especial atención pues es importante mantenerse hidratada pero evitar todo tipo de bebidas carbonatadas y gaseosas que contienen gases que se liberan provocando tragar algunas burbujas de aire mientras se bebe.

El poleo menta es una infusión que favorece la digestión y la eliminación de gases. Un vaso de agua caliente o una infusión de este tipo ayudan a reducir el malestar generado. Sin embargo, en lo que respecta a las infusiones debes consultar antes con tu médico ya que durante el postoperatorio cada caso es distinto.


Además, es bastante aconsejable comer cada poco tiempo pero en pequeñas cantidades. Si dejas tu estómago vacío durante muchas horas la acumulación de gases será mayor. Tampoco debes ingerir tus alimentos demasiado deprisa. Debes intentar masticar y salivar de una manera adecuada facilitando así la digestión y evitando tragar aire mientras comes.


La alimentación debe ser sana y equilibrada, rica en frutas, verduras y proteínas, aunque es recomendable dejar fuera de ella aquellos alimentos vegetales ricos en hidratos de carbono fermentables, como la fructosa, la lactosa o los polioles. Los alimentos que los contienen son conocidos como alimentos FODMAP, que llegan sin digerir al intestino grueso y fermentan fácilmente por la acción de nuestra flora intestinal, bacterias o levaduras liberando gases. El trigo, el centeno, las cebollas, la legumbre, los lácteos, la miel y los jarabes o los alimentos light y los edulcorantes son algunos de los alimentos FODMAP que debes evitar comer si quieres reducir estos gases tras la cesárea.


Sería recomendable también evitar algunas acciones que pueden contribuir a tragar aire como beber con pajita, mascar chicle, tomar caramelos o fumar.


Sabemos que la cesárea conlleva un proceso de recuperación bastante más lento que un parto vaginal, por lo que en cuanto ya empiece a resultarte más fácil moverte de la cama y volver a posicionarte, hazlo sin lugar a duda para promover la movilidad intestinal.


A medida que vayas haciendo más movimientos, deberás intentar conseguir la mejor postura para eliminar los gases. La menos adecuada es la posición boca arriba. Intenta colocarte boca abajo apoyando manos y rodillas en la cama o en el sofá, o prueba también con la posición fetal hasta que consigas notar cómo se va facilitando el tránsito, y por consiguiente, vayan eliminándose los gases.


Y, sobre todo, recuerda que la inmovilidad de tu cuerpo es el mayor causante de los gases que se han ido formando en él tras la cesárea, por lo que es fundamental que exista movimiento. Una constante regularidad de este ayuda a la movilización de los intestinos y a eliminar de una manera más rápida esa acumulación de gases.


A medida que la herida causada tras la cesárea vaya cicatrizando poco a poco y el dolor cada vez sea menos frecuente, intenta realizar respiraciones abdominales profundas e  ir haciendo cada día más movimientos con los pies y las piernas para comenzar a dar paseos cada vez con más frecuencia. Seguro que con todos estos consejos pronto notarás la mejoría.


¡Suerte!

 

 


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Fuente:

West, Zita (2007), El cuidado del bebé antes del nacimiento. Ed. Pearson Alhambra.

Fecha de actualización: 21-11-2017

Redacción: Ana Ruiz

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