¿Puede una embarazada darse rayos UVA?

¿Puede una embarazada darse rayos UVA?
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No hay estudios que demuestren que los rayos UVA artificiales perjudiquen directamente al feto, pero sí hay muchas investigaciones que alertan de los peligros del sobrecalentamiento del feto en el embarazo, algo que ocurre con este tipo de sesiones de bronceado. Además, debido a los cambios hormonales puede causarte manchas en la piel, por lo que no debes darte rayos UVA en la gestación.

Quizá eres de las mujeres a las que les encanta estar morenas todo el año y lucir bronceado haga sol o no, y ahora que estás embarazada, no sabes si puedes continuar dándote tus sesiones de rayos UVA. La respuesta a esta duda es que no se aconseja durante el embarazo ya que, aunque no hay estudios que afirmen que los rayos UVA pueden aumentar el riesgo de sufrir aborto espontáneo o malformaciones congénitas en el bebé, también es cierto que los estudios al respecto son escasos y los datos no son concluyentes, por lo que tampoco se pueden afirmar rotundamente que no provoque alteraciones en el feto.


Por otra parte, hay que tener en cuenta que los rayos UVA no son inofensivos y alteran la vascularización, destruyen el colágeno de la piel y pueden causar manchas, arrugas, envejecimiento prematuro, lesiones precancerosas (el creciente uso de cabinas de rayos aumenta al 74% la posibilidad de tener un melanoma), etc. Por eso, a la hora de darse rayos UVA conviene tener siempre mucho cuidado y seguir al pie de la letra las indicaciones del especialista, eligiendo siempre un centro que cumpla las condiciones de seguridad para evitar estos daños.

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¿Una embarazada puede acostarse boca abajo?

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Al principio de la etapa gestacional la mujer embarazada puede dormir como quiera, incluso boca abajo, porque el bebé está totalmente protegido. En cambio, a medida que se vaya desarrollando el feto, dormir en esta postura va a resultar en la mayoría de los casos imposible y podría afectar a la salud de ambos, por lo que conviene evitarla.


Pero, como decíamos, durante el embarazo no se recomienda de ninguna forma ya que los cambios hormonales que causa la gestación pueden hacer que seas más propensas a que los rayos UVA te causen manchas o cloasma en la piel que pueden no desaparecer tras el parto.


Asimismo, las cabinas de rayos UVA obligan a estar tumbada boca arriba un tiempo, lo cual puede no ser bueno para el bebé ni para la mamá al aplastar el peso del útero los órganos de la madre o la vena cava, lo que puede causar el síndrome de hipotensión supina. Cuando tengas que estar tumbada, intenta hacerlo sobre el lado izquierdo o cambiar de postura a menudo, sobre todo hacia el final de la gestación.


Lo que sí está demostrado es que el sobrecalentamiento del cuerpo no es bueno para la salud del feto, por eso se aconseja no darse rayos UVA ni acudir a termas, saunas o piscinas de agua muy caliente en los spa, puesto que este sobrecalentamiento puede causar ciertas malformaciones fetales, especialmente aquellas relacionadas con la columna vertebral del bebé. Por otra parte, la exposición a los rayos UVA provoca una disminución de ácido fólico, elemento fundamental en el embarazo desde antes de la concepción.


Si, a pesar de todas estas contraindicaciones, tienes que darte rayos UVA durante el embarazo, ya que también se usa como tratamiento para algunas dolencias como la psoriasis, puedes darte los rayos siempre que sea controlado por un médico, que valore los pros y los contras, y un especialista que controle el tiempo y la dosis, pero evitar dañar al feto.


Y, si quieres ponerte morena pero sin pasar por los rayos UVA, recuerda que debes tener cuidado con la piel y los cambios hormonales y usar siempre una crema de fotoprotección solar alta, taparte la cabeza con un gorro y los ojos con unas gafas de sol y no pasar mucho tiempo al sol, evitando totalmente la exposición solar en las horas centrales del día, las más peligrosas. Bebe también mucha agua y procura no pasar mucho calor.


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Fuente:

Huggins-Cooper, Lynn (2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed, Nowtilus.

Fecha de actualización: 20-11-2018

Redacción: Irene García

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