Qué se debe hacer cuando un bebé se cae de la cama

Qué se debe hacer cuando un bebé se cae de la cama
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Es completamente lógico entrar en pánico cuando nuestro bebé se cae de la cama por primera vez. Cualquier bebé se cae antes o después pero siempre nos sentimos muy culpables por ello. Sin embargo, aunque sea difícil debemos intentar tranquilizarnos, ya que, en la mayoría de los casos, se queda en un simple susto.

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Aunque en muchas ocasiones sea necesario ir al médico, otras veces nos bastaremos nosotros mismos sin la necesidad de acudir a Urgencias. A pesar de todo, hay que tener en cuenta que los huesos de los bebés son más blandos y elásticos que los nuestros, que son más fáciles de romperse. Los huesos del pequeño no sufrirán prácticamente daño o simplemente se deformarán. 

 
Es cierto que, aunque sea habitual que se caiga de la cama, los cambiadores también son un lugar del que nuestro bebé se puede caer con facilidad, y será, sin duda, más peligroso, pues estamos acostumbrados a tenerlos a una altura cómoda para nosotros con el objetivo de no tener que curvar la espalda constantemente mientras los cambiamos. Sin embargo, esto puede acarrear algunos problemas. 
 
Es lógico pensar que es un bebé que apenas se mueve ni se gira, y por eso nos sentimos con la seguridad de que si nos alejamos un momento para coger un pañal limpio no va a pasar nada hasta que pasa, porque el bebé no se gira hasta que se gira. Y si sabe, y lo hace con relativa facilidad puede ser muy peligroso. Por eso, nunca se le debe dejar solo si al girar puede caer. 
 
Lo primero de todo es mantener la calma en la medida de lo posible caiga desde el sitio que sea. No debemos agobiarnos, debemos estar tranquilos para tener las ideas claras. La fuerza de un golpe depende de dos cosas:
 
1. El peso del bebé: es un peso bajo por su propia naturaleza. Por este motivo, los golpes en los bebés son mucho menos intensos que en los niños mayores o en adultos. 
 
2. La velocidad que alcanza antes del golpe: cuando se cae de la cama, la altura no suele ser muy grande, y, por tanto, la velocidad que alcanza es escasa. 
 
Por eso, lo más importante, tras habernos tranquilizado, es evaluar cómo ha sido la caída, dónde ha sido el golpe más fuerte y saber cómo actuar. 
 
Esto es lo primero que debemos hacer
 
Cuando nuestro bebé ha sufrido una caída, lo primero que debemos hacer es ver donde se ha golpeado. Las caídas que más preocupan son cuando se dan en la cabeza, abdomen o espalda. 
 
Debemos siempre asegurarnos de que nuestro bebé no tiene una herida grave, una fractura en algún hueso o alguna lesión en la cabeza. No somos profesionales médicos y no podemos estar completamente seguros de ello, por lo que podemos acudir a consulta para que nos lo puedan garantizar, sobre todo si nuestro bebé está algo irritable, confuso o presenta cierta somnolencia. 
 
En el caso contrario, es decir, si cuando observamos a nuestro bebé vemos que actúa normal, lo más probable es que haya sido una caída que no le ha causado ninguna lesión seria, aunque lo más recomendable es observarlo durante las 24 horas posteriores a la caída. 
 
¿Y si le sale un chichón?
 
Los chichones en la cabeza son muy comunes, y aunque sean bastante llamativos, la mayoría son lesiones benignas. Para lograr que la hinchazón de este disminuya, podemos envolver un paquete congelado y colocarlo sobre el chichón durante cinco minutos aproximadamente. 
 
Si notamos que nuestro bebé está muy incómodo, podemos optar por acudir al pediatra para que sea él mismo quién pueda recomendarnos, por ejemplo, una dosis adecuada de algún analgésico.
 
Se ha dado en la cabeza…
 
Golpearse en la cabeza podría resultar algo grave porque a veces es causa de una lesión en el cráneo o en el cerebro, por eso es fundamental vigilarle, en cualquier caso. 
 
1. Debemos acostarlo sobre nuestro pecho y poner un poco de hielo sobre la lesión. 
 
2. Si hay herida, tenemos que taparla con una venda para detener la hemorragia.
 
3. Y finalmente, debemos controlar los cambios en su grado de conciencia. Es decir, si está desorientado pero se recupera rápidamente, podría tratarse de una conmoción, pero si está bien y después empeora, podría sufrir compresión, causado por la hemorragia dentro del cráneo.
 
¿Cuándo debemos llevarle al hospital?
 
-Pérdida de conocimiento: en el caso de que nuestro bebé pierda el conocimiento debemos realizar la RCP (respiración cardiopulmonar) durante, aproximadamente dos minutos, hasta que llegue el servicio de emergencia. 
 
-Sangrado: cuando nuestro bebé comienza a sangrar, lo más normal es que tras presionar suavemente, el sangrado vaya disminuyendo o desaparezca. Si no para de sangrar, debemos acudir al hospital para que sea atendido lo más rápidamente posible. 
 
-Convulsiones: si presenta un síntoma transitorio caracterizado por la distensión o contracción de varios músculos de forma brusca y violenta. 
 
-Vómitos incoercibles: si vomita más de dos veces seguidas y no se pueden evitar sus vómitos. 
 
-Lesiones en la cabeza. 
 
Si aparece algo de lo anteriormente mencionado o tenemos dudas respecto a algo, debemos acudir rápidamente a Urgencias. Un profesional médico será quien pueda respondernos y ayudarnos de la manera más adecuada tras la caída de nuestro bebé.
 

Fuente:

VV.AA. (2011), Guía práctica de primeros auxilios para niños, S.A. Bainet Media.

Redacción: Ana Ruiz

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