×
  • Buscar
Publicidad

Mi bebé no para de vomitar

Mi bebé no para de vomitar

Normalmente cuando un bebé vomita no tiene mayor importancia, pero cuando lo hace de manera repetitiva puede que sea algo más serio. Si el niño vomita de forma reiterada, tiene dolor abdominal severo o presenta síntomas como la fiebre, debéis estar alerta por lo que le puede estar pasando a tu bebé. ¿Quieres saber cuándo debes empezar a preocuparte o qué puede causar que tu bebé vomite? ¡Tendrás que seguir leyendo!

 

Publicidad

¿Qué puede causar que el bebé vomite?

 

Aunque el vómito puede ser algo beneficioso para el bebé porque elimina las posibles sustancias tóxicas que haya podido ingerir, casi siempre está causado por un trastorno y no por esto.

 

Las causas más frecuentes del vómito en recién nacidos y lactantes son:

 

-la gastroenteritis: es una infección donde los vómitos suelen ir acompañados de diarrea. Aunque las gastroenteritis suelen ser más molestas que peligrosas pueden llegar a hacer que el bebé se deshidrate.

-reflujo gastroesofágico: es una disfunción de la válvula que conecta el estómago con el esófago, ya que no se cierra correctamente. Entonces cuando el estómago recibe presión el alimento sale. El bebé no vomita una gran cantidad ni necesita un gran esfuerzo. A medida que el niño crece esto va desapareciendo. En estos casos (salvo que haya una gran pérdida de peso) no se necesita la intervención médica, basta con ofrecer la comida en cantidades más pequeñas y elevar un poco la almohada de la cuna del bebé.

No te puedes perder ...

Mi bebé no come

Mi bebé no come

Una de las mayores preocupaciones de los padres (y de las principales consultas al pediatra) es la falta de apetito de sus hijos. Muchas veces, desesperados por la negativa del niño a comer día tras día, recurren a suplementos para el hambre; sin embargo, la reeducación de los hábitos alimenticios del pequeño es la mejor solución: una rutina adecuada, variedad en la dieta, no sucumbir a sus rabietas…

Y tambien:

 

En los bebés un poco más mayores sólo la gastroenteritis.

 

Pero hay otras causas (menos frecuentes) que podrían ser lo hace que tu hijo no pare de vomitar, aunque sean menos comunes es importante tenerlas en cuenta ya que son potencialmente mortales.

 

-estrechamiento u obstrucción de la salida del estómago (se da en los niños de entre 3 a 6 semanas).

-una obstrucción del intestino causada por malformaciones congénitas: la más habitual hasta los primeros 4 meses de es la estenosis hipertrófica del píloro y después desde los 5 meses y hasta los 10 la invaginación intestinal.

-el deslizamiento de un segmento del intestino dentro de otro, se da en lactantes de 3 a 36 meses.

-intolerancia alimentaria

-alergia a las proteínas de la leche de vaca: esto les pasa a los niños que cuando están tomando leche (incluso puede pasar con la leche materna) vomitan o tienen crisis de llanto acompañadas de diarreas explosivas y a veces manchas en la piel.

-algunos trastornos metabólicos hereditarios

-alguna infección: además de la gastroenteritis existen numerosas infecciones que pueden hacer que tu bebé vomite de forma repetitiva. Un ejemplo de esto son las infecciones urinarias o la meningitis. Las infecciones suelen ir acompañadas de fiebre y pueden producir una pérdida del apetito en el niño y rechazo a los alimentos.

 

¿Qué síntomas te deben empezar a preocupar?

 

Se debe pedir cita con su pediatra si:

-el bebé llora mientras vomita o tiene gestos de dolor

-el bebé no gana tanto peso como debería o está perdiendo peso

-el bebé está muy irritable, llorando la mayor parte del tiempo

-el al mamar o al tomar biberón el niño se echa hacia atrás, se arquea y llora. También si se engancha al pecho o al biberón, pero si se suelta enseguida

-el bebé presenta diarrea o estreñimiento (notable)

 

Se debe acudir a urgencias si:

-el bebé presenta los vómitos de repente y estos son muy abundantes y violentos. Además, el bebé tiene mucha ansia por comer y esto empeora de forma brusca en 2-3 días

-además del vómito tiene lesiones en la piel, eccemas, ronchas en la cara o alrededor de los labios, sobre todo después de tomar el biberón o darle el pecho

-el bebé está apático, decaído, febril y como poca actividad

-si los vómitos son biliosos (verdes) o se presenten líneas de sangre en el vómito

-el esfuerzo de vomitar hace que el bebé se ponga azul

-sus deposiciones presentan sangre

-el vómito es en proyectil (cuando el vómito es expulsado violentamente por la boca del bebé).

- si sospechas que el vómito puede estar causado por la ingesta de algún tóxico, una intoxicación o por un golpe de calor

 

Así que, si la próxima vez que tu bebé vomita lo hace con una sonrisa, está contento y feliz y gana el peso que debería no tendrá nada grave. Es normal que los bebés vomiten mucho, lo que puedes hacer es comprarle un babero, es la prenda que más va a utilizar hasta después de unos meses.

 

¿Qué hay que tener en cuenta con los vómitos?

 

-Hay que preocuparse de mantener al bebé hidratado para evitar problemas mayores, consulta con su pediatra por si fuese necesario administrar algún suero.

-Puede que la flora intestinal se haya resentido con los vómitos, sobre todo si van acompañados de diarrea. Por lo que igual es bebé tiene problemas estomacales durante los próximos días.

 

Para restaurar la flora intestinal en los lactantes la mejor opción para restaurar tanto la hidratación como la flora intestinal es que se le ofrezca leche materna.

 

Además, también es beneficioso que se le dé al bebé menos cantidad de alimento en cada toma pero que las tomas se realicen con mayor frecuencia para asegurarte de que el bebé tiene la cantidad que necesita.

 

¿Qué no se debe hacer? ¿Mi bebé va a tener tratamiento?

 

Los medicamentos de venta sin receta para tratar las náuseas, los vómitos y la diarrea no son recomendables para lactantes y niños pequeños. Sólo se deben administrar estos medicamentos si se los ha recetado su pediatra este caso concreto, no vale que haya pasado por un episodio parecido y repetir la medicación.

 

Además no se le debe obligar a que tome algún alimento ya que si los vómitos se deben a alguna intolerancia alimentaria (como a la leche) este alimento puede que sea el que esté poniendo malo a tu bebé.

 

Si tu bebé tiene o no tratamiento dependerá de que es lo que le causa el vómito. En las causas más frecuentes en los bebés es raro que el pediatra le recete a tu hijo algún tratamiento, pero dependiendo de la causa puede que hasta necesite intervención quirúrgica urgente. 

 


Te puede interesar:

No es recomendable fijar una cantidad de leche para un bebe de 4 meses. En este sentido, es preferible que la alimentación sea a demanda lo que significa que se debe dejar al propio bebé que consuma la cantidad de leche precisa para satisfacer sus necesidades.

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.