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¿Los bebés sueñan?

¿Los bebés sueñan?

Los estudios afirman que los fetos, dentro del útero, entran en la fase REM y pueden tener sueños. Pero ¿qué sueñan los fetos? ¿Y los bebés al nacer? ¿Cómo son sus sueños?

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Está comprobado que los fetos, desde el séptimo mes de gestación, pasan por la fase REM del sueño, aquella en la que se producen los sueños. Por lo tanto, la mayoría de los expertos indican que los fetos de esta edad ya sueñan, aunque cuando hablamos de sueños en esta primera fase no nos referimos a sueños como los que tenemos los adultos, sino más bien sensaciones o experiencias relacionadas con el tacto, el ambiente húmedo en el que viven, etc.


Los sueños son manifestaciones mentales por medio de imágenes y sonidos que experimentamos mientras dormimos. Aunque muy pocas personas recuerdan sus sueños al despertar, se ha comprobado que todas las personas sueñan de vez en cuando, algunos incluso cada noche, durante la fase REM del sueño. La mayoría de estos sueños tienen que ver con nuestras vivencias y preocupaciones diarias, por lo que resulta complicado creer que un feto, que apenas ha experimentado nada, puede soñar mientras duerme.

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Una de las actividades favoritas de los bebés es tan simple como observarse en un espejo. La razón principal es pura evolución. Los bebés nacen con una predilección innata de fijarse en los rostros humanos para, con el tiempo, poder reconocer aquellos familiares de los que no lo son. 

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Sin embargo, diversos estudios confirman que, efectivamente, los bebés sueñan desde el séptimo mes de la gestación, aunque no lo hacen como los adultos ya que carecen del lenguaje y las experiencias necesarias para tener sueños como los nuestros. No es hasta los 2 o 3 años cuando sus sueños se asemejan a los de los adultos. Mientras, sueñan con las experiencias emocionales y sensitivas que experimentan.


Uno de los mayores defensores de esta teoría es Charles Pollak, Director del Centro para la Medicina del Sueño del Weill Cornell Hospital (Nueva York), quien confirmó que los recién nacidos experimentan la fase REM y en ella experimentan emociones que podrían definirse como sus sueños. No obstante, Pollak admite que es imposible saber con qué sueñan exactamente los bebés y los niños pequeños mientras no son capaces de hablar y explicárnoslos, pero que sí experimentan sueños, y más que los adultos ya que pasan más tiempo en la fase REM que nosotros (un 50% frente a un 25%).


Pero, aunque no podemos saber exactamente qué sueñan, diversas investigaciones afirman que sueñan con sensaciones como olores, sabores, el calor del baño, las caricias de sus padres. Estos sueños, básicos al principio, se van enriqueciendo a medida que el bebé va experimentando y viviendo nuevas emociones y actividades, que se van incorporando a sus sueños. Por eso, afirman que, hacia los 18 meses, ya son capaces de realizar una aproximación real al contenido de sus sueños, aunque no siempre podrán contárnoslo.


Otro problema es que los bebés no distinguen bien entre el sueño y la realidad. Por eso, se considera que, hasta los 3 años, el niño no podrá tener sueños más elaborados y con sentido, formando él mismo parte de esos sueños.


Frente a la opinión de Pollak encontramos los estudios e investigaciones de David Foulkes (Harvard), quien señala que, aunque los bebés efectivamente entran en la fase REM de sueño, no experimentan sueños mientras duermen hasta los 3 años. Para Foulkes la fase REM en los menores de esta edad sirve para establecer conexiones neuronales y aprender, pero no para tener sueños.


Según ellos, para soñar es necesario tener desarrollados el lenguaje y la imaginación, algo que no ocurre hasta los 3 años, por lo que los niños menores de esta edad no pueden soñar ya que no disponen de las herramientas para crear esas ensoñaciones cargadas de contenido.


Además, diversos estudios realizados a niños de 4 o 5 años afirman que los sueños de esta edad todavía son planos, sin argumentos ni personajes, lo que indicaría que los niños más pequeños no sueñan (no obstante, esto depende del desarrollo de cada niño, ya que sí se pueden encontrar niños de esta edad que tienen sueños similares a los adultos).


En resumen, los bebés no tienen sueños como nosotros hasta los 3 años, pero parece que sí que son capaces de experimentar sensaciones agradables mientras duermen, lo cual algunos califican de sueños o protosueños, y otros no. Estas sensaciones son las que pueden hacer que a veces sonrían o frunzan el ceño mientras duermen.


¿También tienen pesadillas?


Los bebés menores de 2 años no tienen pesadillas, ya que estas se relacionan con sus miedos, inseguridades, monstruos, etc. Miedos que surgen hacia esta edad, cuando el niño va siendo más consciente del mundo que le rodea. Por lo tanto, los recién nacidos no tienen pesadillas.


Además, es posible proporcionar sueños bonitos a nuestros hijos. Para ello, solo tenemos que darle mucho amor durante el día y proporcionarle experiencias y sensaciones positivas, que serán las que repita por la noche. Y, una vez crezca, evitar las situaciones estresantes y de miedo para que no sufra pesadillas a menudo, aunque esto también dependerá de la imaginación de nuestro pequeño.

 

 


Fuente:

Charles Pollak, Director del Centro para la Medicina del Sueño del Weill Cornell Hospital (Nueva York)

David Foulkes, investigador de Harvard

Fecha de actualización: 27-11-2019

Redacción: Irene García

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