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Prepararse para la lactancia

Prepararse para la lactancia

Desde el momento en el que una mujer decide concebir y tener un hijo debe saber que la lactancia materna está considerada como el mejor y más seguro alimento para un niño durante sus primeros meses de vida. 

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Indice

 

Importancia de la técnica y la preparación en la lactancia

La lactancia ha de iniciarse cuanto antes tras el parto, preferiblemente en los primeros minutos después de dar a luz, por ello es importante que todas aquellas que hayan optado por amamantar a su bebé se preparen y se informen antes sobre ello, con el fin de que, llegado el momento, se haga de manera satisfactoria.

Aunque dar el pecho a un bebé debería ser un acto instintivo y natural, lo cierto es que  en la actualidad supone muchos más problemas que en tiempos pasados ¿Por qué? El principal motivo es la mala técnica. Antiguamente las madres y abuelas enseñaban a sus hijas a amamantar. Es más, a veces ni siquiera hacía falta porque desde niñas las mujeres veían a otras dar el pecho a los bebés. Formaba parte de la vida cotidiana. Hoy esto no sucede. Pocas son las mujeres que amamantan en público. La mayoría lo hace en casa o apartadas de miradas ajenas, o lo llevan a cabo tan discretamente que apenas es perceptible. Esto ha supuesto que ya no sepamos cómo dar el pecho a un bebé sin aprenderlo.

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¿Por qué se abandona la lactancia materna?

¿Por qué se abandona la lactancia materna?

La lactancia materna es de vital importancia para el desarrollo saludable del recién nacido. Sin embargo, a pesar de que muchos países apoyan la recomendación de la OMS de que los niños deben alimentarse exclusivamente con leche materna hasta los seis meses de vida, diferentes estudios demuestran que actualmente, tanto en países desarrollados como subdesarrollados, las tasas no son todo lo buenas que debieran.

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Una mala técnica o una posición incorrecta del bebé al pecho, es, a menudo, el origen de la mayoría de malestares, patologías, infecciones y otros inconvenientes que llegan a comprometer la lactancia materna o a acabar con ella. Saber antes cómo solucionarlo en caso de que ocurra puede ahorrarnos tiempo en balde y sobre todo aportarnos seguridad y confianza para actuar llegado el día.

Lo recomendable es que te informes antes de cómo amamantar. El día del parto estarás sumamente agotada  y exhausta para iniciarte en esta práctica sin haberte preparado antes. Seguramente la matrona te dará unos consejos o te guiará si tienes dudas. No dejes de preguntarle todo aquello que te preocupe o que no sepas. Recuerda que lo normal es no saber hacerlo.

 

Consejos para prepararse para la lactancia

El embarazo es un buen momento para documentarse sobre todo lo relacionado con la lactancia. No te limites a conocer lo que ocurre en tu cuerpo durante la gestación. La mejor preparación para la lactancia materna es la información.

Desde prácticamente las primeras semanas de embarazo tus pechos empezarán a transformarse. No olvides su cuidado durante esta etapa. La deformación y caída de los senos se produce por el cambio de peso y volumen durante la gravidez, no por culpa de la lactancia o de la succión del niño. Asegura un buen sostén con sujetadores de calidad y de la talla adecuada, tanto en el embarazo como durante el periodo que estés lactando.

Puedes hacer unos pequeños ejercicios de preparación (aunque su eficacia no está demostrada), que pueden ayudarte sobre todo en caso de que tengas los pezones planos o invertidos. Es suficiente con hacerlos unos minutos al día acompañados de un producto emoliente:

- Coge el pezón entre el pulgar y el índice, y haz rotar tanto en sentido de las agujas del reloj como en el sentido contrario.

- Pon los pulgares en los bordes de la aréola y muévelos en sentido horizontal y vertical.

Si tienes los pezones planos o invertidos, puedes utilizar en el tercer trimestre unas copas que estimulen su salida hacia fuera. Estas copas presionan ligeramente la areola del pezón deshaciendo las adherencias que lo mantenían invertido. Estas copas deben usarse lo máximo posible y ponerse debajo del sujetador.

Recuerda que tener los pezones planos invertidos no impiden la lactancia materna, aunque en algunos casos la puede dificultar.

No es necesario preparar los pezones con alcohol, limón, cremas u otros productos, ni siquiera masajearlos para endurecerlos o prevenir la aparición de grietas. Los pechos están perfectamente preparados para lactar. Las grietas o cualquier otra afección de los pezones son causadas por el movimiento incorrecto del bebé al mamar. Tampoco reducirán las pequeñas molestias de los primeros días. Recuerda que si te duelen los pezones al dar de mamar es que hay un problema (mala postura, grietas, mastitis, obstrucción, frenillo, etc.).

Lo mejor es que intentes saber lo máximo posible sobre la lactancia antes de que nazca el bebé, para ello puedes:

- Hablar con otras mamás que ya estén dando el pecho.

- Leer libros sobre el tema para familiarizarte.

- Ponerte en contacto con un profesional que resuelva tus dudas.
 

¿Qué se debe comprar para la lactancia materna?

- Sujetadores de lactancia: son más cómodos y proporcionan el soporte añadido que necesitan (ya que ahora son más grandes de lo normal). Suelen venir con copas que pueden bajarse añadiendo facilidad de amamantar. Lo mejor es esperar a las dos últimas semanas de embarazo para comprarlos (ya que es cuando tus senos están más o menos de la talla que tendrán en el posparto). Recuerda que, una vez se produzca la bajada de leche, pueden aumentar más (habla con un experto de la tienda para que te aconseje). Puedes esperar a dar a luz para comprarlos, pero puede que no tengas ni tiempo ni energía para salir de casa a comprarlos.

- Camisetas o camisetas de lactancia: algunas sirven como camiseta y sujetador ya que tienen buen soporte interno. Suelen venir con una solapa que facilita el amamantamiento.

- Almohadillas absorbentes de la leche: al comienzo de la lactancia es normal que la leche gotee. El llanto del bebé puede ser suficiente para estimular el flujo de leche. Estas almohadillas van dentro del sujetador y mantendrán tus camisetas limpias y secas.

- Extractor de leche: aunque no planees extraerte leche con frecuencia, un extractor podría ser útil. Además, puedes comprar algún biberón, aunque decidas que quieres amamantar al niño es mejor prevenir y tener alguno disponible. Así podrás extraerte la leche materna y se la podrá dar alguien al niño aunque tú no te encuentres en casa.

- Otros accesorios: como el ungüento de lanolina (disponible en farmacias) puede ayudar a curar los pechos lastimados. Las bolsas con gel frío para aliviar los pechos hinchados o adoloridos. 


Fuente:

Guía de lactancia materna, Asociación Española de Pediatría. http://www.aeped.es/sites/default/files/7-guia_baleares_esp.pdf

Fecha de actualización: 17-06-2020

Redacción: Irene García

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