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¿Cómo y cuándo quitar el biberón?

¿Cómo y cuándo quitar el biberón?

Los pediatras consideran que a partir del año se debe empezar a retirar el biberón porque su uso prolongado puede conllevar deficiencias alimentarias y caries

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Indice

 

La necesidad de retirar el biberón

Hacer la transición del biberón al vaso normal puede ser una tarea algo complicada tanto para los padres como para los niños. La mayoría de los bebés al principio no querrán ni ver el vaso ya que están habituados al uso del biberón, que es mucho más cómodo y aparte de para comer, les sirve para mordisquear la tetina, jugar e, incluso, para algunos, dormir con él.

Sin embargo, la mayoría de los pediatras coinciden en que es fundamental retirar el biberón a tiempo porque su uso demasiado prolongado puede acarrear ciertas complicaciones como caries, obesidad, anemia por deficiencia de hierro y excesiva ingesta de lecha en detrimento de otras comidas. Los expertos coinciden que la transición se debe realizar a partir del año y no extender su uso hasta más de los 2 años.

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Retirar el biberón no implica que de pronto los bebés no puedan beber uno o dos al día para desayunar o cenar, pero lo que se debe evitar es que cada vez que tengan sed se haga uso de él o que lo utilicen como sustituto del chupete cada vez que lloren o se enfaden. El biberón solo deber forma parte de la vida de los bebés como un instrumento de comodidad mientras no sepan usar el vaso, pero cuando tengan capacidad para beber como los adultos, el biberón debe desaparecer.
 

¿Por qué se debe dejar el biberón?

- Es un signo de que empiezan a mayores y más autónomos, esto les ayudará en todas las facetas de su día a día.
- En muchos casos el uso prologado del biberón genera la aparición temprana de caries. Esto es porque tanto la leche en fórmula para bebés como los zumos contienen azúcares y los dientes al exponerse a estos durante largos periodos de tiempo se deterioran. Esto ocurre especialmente si el bebé está acostumbrado a quedarse dormido con el biberón o se pasa gran parte del día chupándolo muy despacito (como si se tratara de un chupete).

- Según los pediatras, pueden padecer deficiencias en su alimentación si se sigue con el hábito del biberón cuando hayan cumplido el año y medio, aunque generalmente estos problemas no son graves. Los niños que no quieren soltar el biberón toman grandes cantidades de leche al día, por lo que a la hora de comer alimentos sólidos ya no tienen hambre.

- El desarrollo del habla puede frenarse o ir más lento de lo habitual debido a que tener continuamente la tetina del biberón o del chupete dificulta la práctica.
 

¿Por qué los niños no quieren dejar el biberón?

- A muchos les conforta, al igual que el chupete. Esto les hace sentirse más calmado y protegidos.

- El biberón, además de para alimentarse, es un juguete. La tetina se puede morder, hace ruido cuando se agita, rueda, etc. Hay bebés que incluso se abrazan al biberón por las noches.

- Están acostumbrados al biberón y no quieren sustituirlo por otro objeto que no controlan.

 

¿Cómo hacer el cambio?

El cambio puede ser algo complicado para los niños que seguramente al principio tiren más de un vaso al suelo o directamente los rechacen porque quieren su “bibe”.

- La transición debe ser paulatina, no se puede pretender que el bebé de un día para otro acepte el vaso y sepa utilizarlo a la perfección.

- Lo primero es ofrecerle la nueva tacita en cada comida o cada vez que tenga sed hasta que la acepte en vez del biberón. Aunque no hay que negarle el biberón de manera tajante, si se niega a beber de otra manera, se lo seguimos dando pero hay que explicarle que ya es mayor y que debe empezar a beber con su vasito.

- El primer vaso debe ser de los de iniciación, que tienen asas y una tapita con pitorro para que sea más fácil de usar y no se derrame todo según se lo acerque a la boca. Cuando esto lo maneje, quitamos la tapa. Y después le ofrecemos un vaso sin asas (debe seguir siendo de plástico para evitar accidentes).

- Podemos ir a comprar el nuevo vaso o tacita con el pequeño para él elija uno que le guste. Al haberlo elegido él, le hará más ilusión empezar a usarlo.

- Podemos ofrecerle el biberón con las bebidas menos atractivas como el agua y usar el vaso para la leche o los zumos. Seguramente prefiera los segundos.

- No se debe dejar que los niños se acostumbren a dormir con el biberón, cuando llegue el momento de retirarlo será mucho más complicado y no conseguirán conciliar el sueño. Es mejor ofrecerle un chupete.

- Hay que ser persistente y no darle el biberón por prisa o para evitar que llore o se enfade. Si se lo lleva a todos los lados, le podemos dar un peluche en sustitución.

- La transición se debe llevar con paciencia y mucho cariño, cada vez que use su vasito nuevo habrá que felicitarle por ser “un niño mayor”.
 

¿Existen algún peligro al prolongar la retirada del biberón?

- Las caries del biberón son un tipo de caries muy agresiva que destruye los dientes de leche y puede llegar a dañar el germen del diente definitivo que se encuentra en el interior de la encía. Esto todo se  favorece si en el biberón nocturno se añaden cereales o caco o zumos envasados (o cualquier bebida azucarada).

- Mordida abierta: la succión prologada produce un estrechamiento maxilar que impide que los dientes superiores lleguen a contactar con los inferiores. Es importante que el hábito de succión del biberón o del chupete no se sustituta por el del dedo (ya que el chupete puede desaparecer pero el dedo no).

- Mordida cruzada: esto puede que haga necesario el uso de ortodoncia ya que los niños con este padecimiento no pueden cortar de forma adecuada los alimentos.

- Reeducar la lengua: la colocación de la malposición de dientes y lengua necesita de la intervención de un logopeda y, generalmente, conseguirlo es un proceso lento debido a que el trabajo es difícil.


Fuentes:

Kids health, https://kidshealth.org/es/Parents/no-bottles-esp.html

Fecha de actualización: 19-06-2020

Redacción: Irene García

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