¿Un bebé puede morir de tanto llorar?

¿Un bebé puede morir de tanto llorar?
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Aunque es normal que estés preocupada por tu bebé y por todo aquello que pueda ocurrirle, sobre todo si eres primeriza y durante sus primeros meses de vida, no debes hacer caso de los mitos que circulan en torno a los bebés ya que son absolutamente falsos, como pensar que un bebé puede llegar a morirse por llorar mucho.

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Por mucho que llore un bebé, por muy angustiado que esté o por mucho tiempo que pase llorando sin callarse, esto jamás hará que su corazón se pare y se muera. Nadie se muere por llorar mucho, y tampoco un bebé. Por eso, no debes angustiarte ni preocuparte si tu bebé lleva horas llorando sin parar y no consigues calmarlo, ya que morirse no se va a morir, aunque algo le ocurre y debes averiguar qué le pasa:

1- Cólicos del lactante. Los cólicos del lactante son un trastorno que sufren algunos bebés desde la tercera semana de vida, aproximadamente, hasta los 3 o 4 meses, que supone que los bebés comienzan a llorar sin parar hacia última hora de la tarde y pueden pasarse horas llorando sin que resulte fácil calmarlos. Estos cólicos no surgen en todos los bebés, y no se sabe muy bien por qué aparecen a unos sí y a otros no, aunque se cree que es una mezcla de un sistema digestivo inmaduro que les causa problemas, una flora bacteriana intestinal alterada y una sobreestimulación que los agota al llegar el final del día. Si crees que tu hijo padece cólicos debes hablarlo con tu pediatra, ya que existen muchos remedios y tratamientos para aliviarlos, como administrarle probióticos, mecerlo de manera especial, ofrecerle el chupete, darle gotas homeopáticas, etc.

2- Enfermedad. En la mayoría de los casos, los bebés cuando lloran de manera intensa y constante lo hacen porque algo les duele y se encuentran mal. Infecciones víricas o respiratorias, golpes, dolor de estómago, dolor de garganta, fiebre… debes examinar a tu bebé en busca de la posible causa de su llanto y, por supuesto, acudir al pediatra, ya que será él quien pueda valorar de manera adecuada al pequeño y decidir el tratamiento necesario para curar su dolencia y que pueda dejar de llorar.

3- Angustia o miedo. En ocasiones, los bebés lloran porque sienten miedo o angustia ante la separación de sus padres, un susto, algo nuevo que no comprenden, un ruido fuerte…  En estos casos, basta con cogerlo en brazos, consolarle, darle mimos y cantarle alguna de sus canciones favoritas para que se tranquilice y deje de llorar.

4- Causa desconocida. Muchas veces un bebé está tan tranquilo jugando y feliz y, de repente, sin venir a cuento, se pone a llorar como un loco. En estos casos es complicado saber qué le ha hecho llorar exactamente, pero, generalmente, basta con cogerlo en brazos y consolarlo para que se calme.

Otros consejos para calmar a un bebé que llora

1- Darle el pecho.
Aunque no tenga hambre, el pecho siempre calma y consuela a los bebés, ya que se sienten seguros y a salvo en el pecho de su madre, por lo que, si no consigues que deje de llorar, aunque no sea la hora de comer, prueba a ponerle al pecho, es posible que se calme al momento e incluso se duerma.

2- Salir a pasear. El movimiento y el aire libre calman a los bebés, así que puedes probar a meterlo en la mochila portabebés o en su silla de paseo y salir a la calle. Incluso hay bebés a los que les encanta ir montados en el automóvil, por lo que también puedes probar a pasearlo en el coche, siempre bien sujeto en su sistema de retención infantil.

3- Darle un baño. Si el pequeño está cansado de todo el día, estresado o aburrido, puedes probar a darle un baño de agua tibia. El baño suele relajar a los bebés, sobre todo si ya puede quedarse sentadito jugando con sus juguetes de baño.

4- Recrear el vientre materno. Para los bebés el mundo es un lugar desconocido que a veces da miedo, por lo que suele funcionar recrear el vientre materno u ofrecerle un entorno similar que le pueda recordar a ese lugar en el que se sentía tan a gusto. Sujétalo cerca de tu corazón para que oiga tus latidos, envuélvelo en una sábana o mantita con los brazos extendidos a lo largo de su cuerpo. Emite ruidos rítmicos o po0nle un ruido blanco cerca. Acúnale y dale muchos mimos y amor.

5- Ofrecerle el chupete. El chupete calma y tranquiliza al bebé al permitirle succionar, un movimiento que le resulta muy relajante, por lo que, muchas veces, solo con darle el chupete es suficiente para que deje de llorar.

6- No perder los nervios. Y, sobre todo, nada de ponerte nervioso, zarandearle o gritarle, ya que no solo puedes hacerle daño, sino que solo conseguirás que llore más. Si lleva mucho rato llorando y no puedes más, déjalo con otra persona o ponlo en la cuna y sal un momento de la habitación para calmarte y poder volver tranquila a su lado para ayudarle a dejar de llorar. 


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La cantidad de leche para un bebé de 4 meses debe ser definida por el propio bebé tal y como se hace con la lactancia materna, que es a demanda. De esta manera, el bebé se regula en función de las necesidades de cada momento.


Fuente:

Mahé, Véronique (2008), Los 100 primeros días del bebé, Barcelona, Robin Book.

Silveira, Dr. Manuel (2011), 50 cosas que debes saber sobre un recién nacido, Barcelona, Libros Cúpula. 

Fecha de actualización: 23-05-2019

Redacción: Irene García

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