¿Son útiles las hamacas para bebés?

¿Son útiles las hamacas para bebés?
comparte

Cuando el bebé nace, e incluso antes, los padres y las madres se vuelven locos comprando artilugios para que el pequeño tenga de todo, sobre todo si se trata del primer hijo. ¿Son útiles estos objetos? Seguro que todos no. ¿Las hamacas para los bebés valen la pena? Compruébalo en este artículo.

¿Qué es una hamaca para bebés? Quizás por este nombre no te suena pero seguro que sabes perfectamente de que se trata. Consiste en una sillita blandita y acolchada con un respaldo inclinado para que el bebé esté tumbado cuando se coloca en ella. Por lo general, es un espacio seguro donde los progenitores pueden dejar a su pequeño y que, además, va a permitir que este se encuentre integrado con la familia, ya que permite mantener el contacto visual,  y pueda observar el entorno que le rodea. 

 


Estos objetos se pueden balancear y los más completos incluyen músicas y diferentes vibraciones para que el recién nacido experimente sensaciones nuevas. Todas estas hamacas vienen preparadas con unos arnés o cinturones para proporcionar seguridad al pequeño y evitar que pueda caerse o hacerse daño. La mayoría pueden reclinarse totalmente convirtiéndolas en un lugar donde los bebés pueden dormir de forma cómoda. Es muy fácil y ligera de transportar por lo que se puede colocar en cualquier lugar de la casa o sacarla al exterior, a la playa, al parque o a la terraza, sin problema.

¿Son útiles los gimnasios para bebés?

¿Son útiles los gimnasios para bebés?

Al hablar de gimnasios para bebés más de uno se quedará confuso y sorprendido. Está claro que no se refieren a un lugar con pesas ni máquinas de correr, sino a unas mantas acolchadas con unos arcos que las cruzan y desde donde cuelgan diversos objetos. Estas se colocan en el suelo o en una superficie plana y los niños se colocan dentro para que los colores y las cosas que cuelgan de ellos los estimulen.

 

Las hamacas para bebés se pueden utilizar desde el primer momento ya que debido a la forma que tiene permiten mantener el cuello y la espalda del pequeño apoyadas sobre el respaldo evitando que esté en una posición incorrecta. Por lo tanto, aunque el bebé aún no sepa mantener su cabeza por sí mismo puede hacer uso de una hamaca homologada.

 

Igualmente, hay que tener en cuenta que cada niño y niña es un mundo por lo que al principio a muchos puede que no les guste este artilugio y prefieran estar en brazos de mamá o papá. Esto será lo que marqué cuando empezar a utilizarla, habrá que ir probando hasta que el bebé se sienta a gusto en ella. Teniendo presente esto, hay que saber que estas hamacas suelen fabricarse para que se haga uso de ellas hasta los 6 meses de vida, aunque existen algunos modelos que han aumentado el peso que soportan permitiendo prolongar su uso durante algunos meses más.

 

Además, es a partir de los 6 meses cuando los pequeños adquieren mayores habilidades motoras. Es en esta etapa cuando ya son capaces de alcanzar objetos con las manos, pasárselos de una mano a otra, darse la vuelta si está boca abajo, levantar la cabeza y los hombros y mantenerse sentado. Al poder hacer este tipo de movimientos la hamaca ya no es tan necesaria y realmente está limitando la actividad del pequeño que, además, ahora es más curioso y quiere descubrir todo el mundo que le rodea.

 

El uso excesivo y abusivo de la hamaca no se recomienda ya que limita los movimientos del bebé durante demasiado tiempo. A estas edades se recomienda combinar las hamacas con otros accesorios como alfombras de actividades, el parque del bebé o los gimnasios. Todos estos objetos deben utilizarse de manera correcta y nunca se deben posicionar en zonas altas, en el coche o en superficies blandas e irregulares como los sofás o las camas.

 

Una vez aclarado todo esto surge la gran duda, ¿qué hamaca debo elegir? Existen algunos puntos que se deben tener en cuenta a la hora de escoger una hamaca para el bebé. 

 

1. Asegurarse de que la hamaca tenga un sistema de bloqueo que permita dejarla totalmente fija para que no se cierre de manera imprevista.

2. Elegir el modelo que permita reclinarla en varias posiciones diferentes.

3. Comprobar que la estructura sea rígida y estable para evitar que pueda volcarse.

4. Fijarse muy atentamente en el peso máximo para el que esté homologada la hamaca ya que si no se hace caso a esa indicación podría volcar.

5. El cinturón y el arnés de seguridad deberán poder ser ajustables en varias posiciones para poder seguir haciendo uso del mismo a medida que el bebé vaya creciendo.

6. Se recomienda comprar hamacas que estén elaboradas con un tejido transpirable y desenfundable que permitan quitarlo y lavarlo.

 

Existen infinidad de modelos de hamacas y no es una compra fácil ya que hay que tener en cuenta muchos aspectos. Pero si el bebé va a ser uso de ella es un artilugio bastante práctico que facilita la vida de los progenitores y mantiene entretenido al pequeño. En el mercado hay muchas con diferentes características, así que habrá que pararse a pensar y escoger una. La decisión final es de los padres y de las madres. 

 


Fuentes:

Atención temprana y familia, http://atenciontempranayfamilia.blogspot.com/2012/04/son-utiles-hamacas-portabebes-parques.html

Eurekakids, https://blog.eurekakids.es/consejos/beneficios-de-las-hamacas-para-bebes/#.XVZycCGLTH4

El planeta del bebé, https://www.elplanetadelbebe.com/blog/cuando-empezar-a-usar-la-hamaca-para-el-bebe/

Redacción: Andrea Rivero

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×