¿Son útiles los gimnasios para bebés?

¿Son útiles los gimnasios para bebés?
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Al hablar de gimnasios para bebés más de uno se quedará confuso y sorprendido. Está claro que no se refieren a un lugar con pesas ni máquinas de correr, sino a unas mantas acolchadas con unos arcos que las cruzan y desde donde cuelgan diversos objetos. Estas se colocan en el suelo o en una superficie plana y los niños se colocan dentro para que los colores y las cosas que cuelgan de ellos los estimulen.

Las diferentes texturas, los colores, los sonajeros y espejos que cuelgan y los diversos sonidos que estos producen al ser tocados están hechos para despertar la curiosidad de los pequeños y que se animen a interactuar con ellos. El objetivo es que los bebés se entretengan estimulando sus sentidos y que poco a poco vayan entendiendo cómo funcionan los diferentes objetos que se encuentran en ese gimnasio. A partir de los dos meses de vida es cuando se aconseja el uso de estos aparatos ya que el niño ha alcanzado la suficiente masa muscular y se exasperan menos que durante las primeras semanas.

Una de las funciones de los gimnasios para bebés es la de generar empatía entre el pequeño y los juguetes, haciendo que capte que los juguetes son para divertirse y tenga ganas de interactuar con ellos. Esto también hará que quiera moverse para alcanzar los diferentes objetos estimulando su necesidad de movimiento.

Hay que tener en cuenta que este aparato está diseñado para que lo utilicen durante los primeros meses, esa etapa en la que su movilidad es limitada. A partir de los 4-5 meses los niños ya comienzan a ser capaces de ponerse boca abajo y a los 6 lo suelen hacer sin ningún impedimento, por eso a esta edad se recomienda dejar de usar los gimnasios para bebés ya que se considera que atrasan su desarrollo psicomotor. Entre los 3 y los 6 meses y en los meses posteriores es importante promover el juego en decúbito prono (boca abajo), que ayuda a que trabaje toda la musculatura de la espalda, especialmente la zona cervical. Por lo que ya no tienen que jugar con objetos colgantes como los que ofrece este aparato, sino con los juguetes que están a su alrededor.

Existen algunos gimnasios para bebés más modernos que son corredizos pudiendo modificar la forma del mismo para que los bebés no solo jueguen boca arriba y puedan hacerlo boca abajo también. Es importante propiciar que los pequeños jueguen en diferentes posiciones. Atendiendo a esto, hay que tener en cuenta que tampoco es bueno mantener al niño durante muchas horas en este aparato y nunca debe sustituir el juego y la interacción con los padres.

Existen dos tipos de gimnasios para bebés, el más tradicional, que es la manta didáctica en donde el bebé se mantiene tumbado sobre la alfombra acolchada y juega con los diferentes objetos que hay, y el gimnasio de silla que, como su propio nombre indica, se trata de una silla que cuenta con un arco con juguetes móviles que permiten que el niño ejercite sus manos. Este último suele estar más indicado para los bebés más pequeños.

Los beneficios más claros de estos gimnasios son los siguientes:

1.            Ayudan a la mejora y desarrollo psicomotor al tener que estirar sus extremidades para alcanzar los diferentes objetos y aprender a ejercer la fuerza necesaria para retenerlos en sus manos. A su vez mejora su coordinación, lo cual es indispensable para que el en futuro pueda caminar.

2.            Mejora su velocidad de reacción al establecer una relación entre acción y reacción a causa de las diversas texturas y sonajeros que se encuentran en este aparato haciendo a su vez que su cerebro estimule sus reflejos.

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¿Son útiles los gimnasios para bebés?

¿Son útiles los gimnasios para bebés?

Al hablar de gimnasios para bebés más de uno se quedará confuso y sorprendido. Está claro que no se refieren a un lugar con pesas ni máquinas de correr, sino a unas mantas acolchadas con unos arcos que las cruzan y desde donde cuelgan diversos objetos. Estas se colocan en el suelo o en una superficie plana y los niños se colocan dentro para que los colores y las cosas que cuelgan de ellos los estimulen.


3.            Al ser un aparato con diversas texturas, sonidos y objetos ayudará a estimular las distintas habilidades sensoriales.


4.            Ayuda a desarrollar las capacidades cognitivas ya que al usarlo durante varias semanas comenzará a recordar e identificar los objetos, las texturas y los sonidos que produce este gimnasio, lo cual está relacionado con la atención y la memoria.


5.            Y uno de los más obvios es que fortalece su estructura muscular, cuando utiliza este aparato ejercita la mayoría de los músculos.

A la hora de escoger qué gimnasio para bebés es el más adecuado hay que tener en cuenta diferentes factores según sus diferentes características y funciones. Con el paso de los años se han creado una amplia variedad de estos gimnasios y sus cualidades se han modernizado. El diseño del propio aparato influenciará directamente en cómo se ejercitará el bebé en él y, cuantos más accesorios bien colocados tenga, el niño entrenará mejor. Existen varios tamaños de mantas didácticas, aunque en general son de 70x50 centímetros, lo cual es importante en función de las dimensiones de la casa y de propio bebé. Por último, los accesorios y materiales con los que esté fabricado no pueden ser tóxicos, ya que seguramente se los llevará a la boca, es aconsejable que tengan un buen tamaño y que sean suaves.

Los gimnasios para bebés si se utilizan de manera adecuada pueden traer diversos beneficios para el desarrollo del niño, pero no son indispensables para ellos por lo que la opción de usarlos o no será de los padres.  


Fuente:

Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed. Planeta. 

Asociación Española de Pediatría

 

Redacción: Andrea Rivero

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