¿En qué semana un bebé puede ver?

¿En qué semana un bebé puede ver?
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Sí, es una pregunta habitual para los padres y las madres de los bebés recién nacidos. ¿Cuándo comenzará a ver mi hijo? El problema es que al principio todos los bebés no ven bien, pues de hecho ven, al nacer, a una distancia de entre 20,3 y 30,5 cm, la misma distancia que existe entre los ojos del bebé cuando es amamantando y los ojos de la madre que le amamanta.

Antes de nacer, cuando todavía están dentro del útero, el feto está la mayor parte del tiempo con los ojos cerrados. Abre y cierra los párpados de forma intermitente a partir del séptimo mes, cuando ya es capaz, además, de abrirlos por completo, aunque se cree que su campo visual es todavía muy limitado. El problema es que el ambiente intrauterino es tan oscuro como silencioso, pero si un fuerte estímulo atraviesa la pared uterina, el bebé reacciona cambiando de posición para protegerse de la luz y será entre la semana 30 y 34 cuando el bebé ya sepa distinguir de dónde procede esta, puesto que reacciona si el ecografista pone un foco junto a la tripa de la madre y cambia de posición.


Si los padres están cerca del bebé, verá bien. Sin embargo, a medida que se alejan ya no. Lo intentan solucionar moviendo sus pequeños ojos y al hacerlo se ponen bizcos, pero ante eso los padres no deben preocuparse pues es algo normal al intentar enfocar las cosas de manera separada con cada ojo. Después, a medida que el bebé va creciendo y que la visión también va mejorando, será capaz de aprender a enfocar a un mismo punto con los dos ojos a la vez por lo que dejan de ponerlos asimétricos.

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Y, a pesar de que algunas personas piensen que los bebés ven en blanco y negro, en realidad se equivocan, pues ven en color, pero no son capaces de diferenciar todos los colores perfectamente. En diferentes pruebas que se han realizado a niños se ha descubierto que cuando les ponen juntos el blanco y el negro, son capaces de diferenciarlos a la perfección, al igual que cuando le colocan el color amarillo al lado del rojo. Sin embargo, si colocamos colores de una gama parecida no les llama en absoluto la atención y podrían estar viendo esos colores igual o tan parecido que apenas lo diferencian. No obstante, los padres deben ser conscientes de que a medida que las semanas y los meses van pasando, se amplía la gama de colores y ven cada vez mejor, algo fundamental.


Una vez nacen, los bebés al final del primer mes de su nacimiento son capaces de hacer contacto visual y enfocarse en objetos que estén a 30 centímetros aproximadamente (unas 12 pulgadas) de distancia. Después, una vez cumplen los primeros tres y cuatro meses los bebés ya podrán comenzar a distinguir colores y enfocarse en objetos más pequeños.


La vista es uno de los cinco sentidos que tenemos los seres humanos, y a pesar de que los recién nacidos nacen con los ojos prácticamente desarrollados, no verán claramente hasta pasado el primer año de vida. En el caso de, por ejemplo, los bebés prematuros puede que tarden un poco más. La visión en sí es la capacidad de interpretar el entorno gracias a los rayos de luz que alcanza el ojo. Asimismo, la visión es una de las principales capacidades sensoriales de los humanos y de muchos otros animales también.


Pero ¿cómo es posible el sentido de la vista? Gracias en primer lugar al órgano receptor, el ojo, y uno de los órganos más importantes que recibe las impresiones luminosas y las transforma en señales eléctricas que transmite al cerebro por las vías ópticas. Los ojos están situados en la cavidad orbitaria y están protegidos por los párpados y por la secreción de la glándula lagrimal, lo que hace posible el movimiento de dicho órgano hacia otras direcciones gracias también a los músculos extrínsecos del globo ocular.


Cuando la luz penetra en el ojo, pasa a través de la córnea, la pupila y el cristalino para llegar a la retina, donde la energía electromagnética de la luz se convierte en impulsos nerviosos que a través del nervio óptico son enviados hacia el cerebro para su procesamiento por la corteza visual. Es aquí, en el cerebro, donde tiene lugar el complicado proceso de la percepción visual gracias al cual somos capaces, además, de ir percibiendo la forma de los objetos, la medición de las distancias, la detección de los colores y el movimiento. Pero la lesión de cualquiera de estas estructuras del sistema visual puede causar ceguera, aunque el resto no presente ninguna alteración.


Es posible también que algunos bebés nazcan ciegos o con pérdida de visión, que puede ser causado por muchas cosas diferentes, incluyendo algún tipo de anormalidad en el desarrollo del ojo o lesiones a sus estructuras como la retinopatía o algunas relacionadas con la prematuridad.


Posibles factores de la presencia de la ceguera al nacer


- La prematuridad, el bajo peso al nacer, la necesidad de ser tratados con oxígeno nada más nacer o el sangrado en el cerebro.


- La historia familiar de la retinoblastoma, las cataratas congénitas o bien las enfermedades metabólicas y congénitas.


- La infección de la madre durante el embarazo, y algunas infecciones de transmisión sexual.


- Los problemas con el sistema nervioso central, la parálisis cerebral, las convulsiones o la hidrocefalia.


La retinopatía. El problema más común


Quizás, uno de los problemas más comunes en los bebés al nacer sea la retinopatía del prematuro (ROP, por sus siglas en inglés). La retinopatía es un problema ocular que se presenta principalmente en los bebés nacidos antes de las 31 semanas de embarazo. Alrededor del noventa por ciento de todos los recién nacidos con ROP están en la categoría más leve y no necesitan tratamiento. Sin embargo, los bebés con una enfermedad más grave sí pueden desarrollar problemas de visión e incluso ceguera.


Las diferencias que existen entre un bebé ciego y el que ve al observar a su alrededor son claras, ya que el bebé que no es ciego estará en condiciones de utilizar todos sus sentidos: conocer distancias, relacionar o diferenciar objetos, es decir, tendrá una amplia gama de posibilidades para descubrir a diario. Además, también es importante saber que la ceguera de nacimiento es diferente a la ceguera posterior. ¿Por qué? Pues bien, los adultos ciegos ya conocen su entorno, saben cómo son los colores, la forma exacta de los objetos o la apariencia de una persona, pero, por desgracia, los bebés ciegos necesitan ser estimulados con técnicas sencillas para que puedan ir poco a poco relacionando situaciones.


Es fundamental, por tanto, en estos casos que en las familias en las que existan niños ciegos haya un convencimiento total de compromiso por parte de todos ellos para enseñarles a interactuar con el resto a pesar de su incapacidad física. No obstante, serán los médicos especializados quienes mejor puedan dar las pautas para orientar su función dentro del núcleo familiar. 

 



Fuente:

AEP EnFamilia “¿Cómo funciona el ojo?” https://enfamilia.aeped.es/temas-salud/como-funciona-ojo

“Qué ven los bebés…mes a mes” https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-ven-bebes-paso-paso-20161023074138.html

Redacción: Ana Ruiz

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