×
  • Buscar
Publicidad

La introducción temprana de sólidos mejora el sueño de los bebés

La introducción temprana de sólidos mejora el sueño de los bebés

Desde hace unos años, tanto la Organización Mundial de la Salud como las diversas asociaciones de pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva como alimentación de todos los bebés hasta los 6 meses ya que es el mejor alimento para ellos en estos meses. Sin embargo, un reciente estudio apunta a que la introducción de sólidos desde los 3 meses podría favorecer el sueño del bebé.

Publicidad

Esta investigación forma parte del EAT Study, cuyo objetivo era valorar el efecto de la introducción precoz de alimentos alergénicos en determinados grupos de lactantes para ver si así se conseguía reducir la alergia en bebés con predisposición a sufrir este problema de salud. A partir de este objetivo, se crearon dos grupos de análisis, uno de introducción temprana (GI) en el que se continuaba amamantando y se introducían alimentos inicialmente no alergénicos y luego con seis alérgenos (leche de vaca, cacahuete, yema de huevo, sésamo, pescado blanco y trigo) a partir de los 3 meses de vida. Y otro (GC) que recibió lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y luego se le introdujo la alimentación complementaria siguiendo las pautas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para controlar ambos grupos, se pidió a los padres que rellenaran unos cuestionarios sobre el tipo y frecuencia de los alimentos (alergénicos o no) consumidos y sobre la lactancia materna. Además, se incluyó un cuestionario de sueño estandarizado (The Brief Infant Sleep Questionnaire [BRISQ]). Estos datos re recogieron cada mes durante los 12 primeros meses de vida y trimestralmente hasta los 3 años de los niños.

En cuanto a los resultados principales, de los 1.303 lactantes inscritos en el estudio, 1.225 (lo que supone el 94%) completó el cuestionario final hasta los 3 años: 618 del GC (95%) y 607 del GI (93%). La asignación a los grupos de estudio fue al azar. En el análisis de los datos se observó que el grupo GI dormía más y tenía menos despertares durante la noche que el grupo GC, y esta diferencia se observaba sobre todo desde los 6 meses. En concreto, los bebés en el GI durmieron 16,6 minutos más por la noche de media y tuvieron menos despertares nocturnos (un 9% menos). También tuvieron menos número de problemas de sueño que el GC. Por lo tanto, parece que una de las conclusiones que se puede extraer de este estudio es que la introducción temprana de sólidos en la dieta del bebé (a partir de los 3 meses) favorece la duración del sueño y reduce los despertares nocturnos y los problemas de sueño reportados, sin duda, una de las grandes batallas de los padres en el cuidado de los hijos.

Y es que son muchos los padres que se quejan de que sus hijos duermen mal y se despiertan muchas veces hasta los 2 o los 3 años, lo cual influye directamente en el sueño y descanso de los padres. Por lo tanto, estudios como estos pueden ayudar a aquellos padres desesperados que ya no saben qué más hacer. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la introducción de alimentos sólidos antes de los 6 meses siempre debe estar marcada por un pediatra y que no es una decisión que los padres puedan tomar a la ligera.

Lo que está claro es que las intervenciones preventivas para mejorar el sueño en el lactante tienen influencia en la salud del menor y en la de los padres. Sin embargo, por el momento, los resultados de este estudio no avalan que se haga un cambio en las recomendaciones actuales de introducción de la AC en lactantes con lactancia materna con el fin de prevenir los problemas del sueño ya que el tamaño de la muestra es pequeño y sería necesario hace más estudios para confirmar que realmente la alimentación influye en el sueño.

Por el momento, si tu hijo tiene problemas para dormir, es mejor que recurras a otras medidas relacionadas con el entorno del sueño, de tipo cognitivo y conductual (tener conocimientos sobre el sueño de los lactantes, establecer rutinas y evitar cambio de pañal o alimentación nocturna), que han demostrado tener un mayor impacto.

Y es que, como decíamos, el estudio tiene algunas limitaciones, como la muestra pequeña o el posible sesgo de memoria de los padres que, si bien se piensa que es pequeño puesto que la mejoría referida por los padres en relación al sueño se mantiene a lo largo de los tres años del estudio, podría afectar ligeramente a los resultados. Además, solo en el 43% de los casos del GI se completó la pauta de introducción precoz de sólidos, lo que también podría alterar los resultados finales.

Por lo tanto, con la información disponible actualmente, no está clara la importancia clínica del tamaño del efecto. Según afirman los autores: “No hemos encontrado estudios que valoren la introducción de los sólidos y su efecto sobre el sueño salvo un ECA en el que el cereal a las cinco semanas de vida no mostró diferencias significativas en la duración del sueño, aunque de forma basal el tiempo de sueño en el GI era menor. Otras intervenciones han demostrado efecto: los lactantes que duermen solos antes de los 4 meses y de los 4 a los 9 meses, tienen mayor duración del sueño que los que duermen en la habitación de los padre”. En resumen, hace falta hacer más estudios, aunque este no deja de ser muy significativo. 

 

No te puedes perder ...

Uso de fórceps en el parto

Uso de fórceps en el parto

Si durante la segunda fase del parto la cabeza del bebé no consigue rotar o no termina de descender por el canal del parto de manera espontánea, será necesario emplear algunos instrumentos obstétricos para culminar el proceso. Este tipo de asistencia también se empleará cuando el nacimiento se prolongue demasiado, haya sufrimiento fetal o la madre no esté en condiciones de pujar más.

Y tambien:

 


Fuente:

“¿La introducción temprana de alimentación sólida mejora el sueño de los lactantes?”, Revisores: Fernández Rodríguez M, Flores Villar S. Evidencias en Pediatría. 

Fecha de actualización: 24-05-2019

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.