El bebé rechaza la cuchara

El bebé rechaza la cuchara
comparte

Llega la hora de comenzar con las papillas y los purés y no hay forma de que el bebé acepte la cuchara. Cierra la boca, gira la cabeza, llora, se pone nervioso y no hay manera de conseguir que coma nada… ¿qué hacer en estos casos?

 

Durante los primeros meses de vida el bebé solo se alimenta de leche, ya sea materna o de fórmula, lo que significa que solo sabe comer succionando la leche del pecho o del biberón. Por lo tanto, es normal que puedan surgir algunos problemas cuando, en torno a los 6 meses, llegue la hora de introducir nuevos alimentos al pequeño.

Y es que desde el medio año de vida la leche sola no es suficiente para cubrir sus necesidades nutricionales, sobre todo de algunos nutrientes como el hierro, por eso el bebé debe empezar a comer otros alimentos. Desde los 6 meses son muchos los alimentos que ya puede ir incluyendo en su dieta, como la mayoría de las frutas, las verduras, las carnes blancas, los pescados blancos, los cereales, etc. Por lo tanto, su alimentación se va haciendo gradualmente mucho más rica y variada.

A la hora de introducir estos alimentos existen dos posibilidades: triturarlos y ofrecérselos en forma de papilla o puré o darle trocitos pequeños que pueda masticar y tragar solo. Si eliges la primera opción deberá enfrentarse enseguida a la cuchara, uno de los primeros cubiertos que usa un bebé y que, muchas veces, no es bien aceptado. ¿Por qué? Para empezar, puede que tu pequeño aún no esté preparado para comer con cuchara, sobre todo si ya no le das pecho y el pediatra te ha recomendado que empieces con las papillas de frutas a los 5 meses. Con esta edad, lo normal es que el reflejo de extrusión (escupir los alimentos que entran en su boca y que no sean líquidos) haya desaparecido, pero puede que no sea así en el caso de tu hijo. Si ves que escupe todo lo que le ofreces y que no sabe tragarlo, espera un par de semanas para iniciarle en las papillas.

También es posible que ese nuevo utensilio le resulte extraño y no le guste. En estos casos, se aconseja probar con cucharas especiales para bebés, que son más blanditas y con colores y dibujos atractivos que ayudan a que el niño no las rechace.

O puede que el problema no se encuentre en la cuchara en sí, sino en su contenido. Es posible que la textura de los purés o su sabor no le agrade. Si has empezado con las frutas y parece que estas no le gustan, prueba a darle verduras u otro alimento para comprobar si el problema es la cuchara en sí o el sabor de la comida que le estás ofreciendo.

Consejos si tu bebé rechaza la cuchara

1- Ten paciencia y calma y nunca le grites ni le regañes. Es importante que el niño establezca una relación saludable con la comida y que esta no se convierta en una fuente de problemas y discusiones, o cada vez será más complicado darle de comer. Como al principio de la introducción de la alimentación complementaria la leche sigue siendo su principal fuente de alimento, no pasa nada si come menos cantidad de fruta o verdura. Lo importante es que se vaya acostumbrando a nuevos sabores y formas de comer, por lo que no te agobies ni le grites. Plantéalo como un juego, poco a poco irá comiendo más.

2- Prueba a darle los purés y papillas en una vajilla infantil (comprueba que no contiene sustancias tóxicas) con colores alegres y dibujos bonitos que resulte más atractiva. Además, estas suele ser más blanditas y fáciles de coger por el bebé.

3- Deja que sea el bebé el que coja la comida y se la lleve a la boca. Al principio le costará más y se le caerá mucho, pero es una buena forma de que lo acepte bien.

4- Si no hay forma de que abra la boca y coma ningún tipo de papilla o puré, sea de lo que sea, prueba a darle la comida en trocitos. Puedes cocer diferentes alimentos como patatas, brócoli, judías verdes, zanahoria, macarrones, pechuga de pollo… y ponérselos en un platito para que pueda cogerlos él solo e ir chupando, masticando, tragando y, en definitiva, explorando qué sabores le gustan. Es cierto que de esta forma comerá menos cantidades que si se toma un puré entero, pero, como decíamos, las cantidades no deben agobiarte al principio, ya que la leche sigue alimentándole. Con calma y paciencia irá comiendo gradualmente más cantidad de alimentos y menos de leche para, en torno a los 18 meses, comer casi como un adulto. Eso sí, evita alimentos peligrosos como frutos secos, manzana cruda, zanahoria cruda… y nunca le dejes comiendo solo.

5- Recuerda que debes dejar pasar unos 3 días entre la introducción de un nuevo alimento y otro por si acaso experimenta reacción alérgica a alguno de ellos.  

No te puedes perder ...

Efectos de la epidural en el bebé

Efectos de la epidural en el bebé

¿La anestesia epidural puede causar daños al bebé? Un reciente estudio realizado en la Universidad de Granada explica que la epidural sí puede presentar ciertos efectos en el bebé, como un test de Apgar ligeramente más bajo o más problemas a la hora de establecer la lactancia materna, por lo que la madre debe estar informada para valorar si prefiere parir con epidural o sin ella.

 


Te puede interesar:
TodoPapás ha desarrollado una calculadora de crecimiento de los niños que arroja como resultado una previsión orientativa de cuánto puede llegar a crecer tomando como base la altura de los padres. Para un resultado más preciso es necesario acudir al pediatra y realizar algunas pruebas médicas, incluyendo radiografías y análisis hormonales.


Fuentes:

Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed. Planeta. 

Parellada, Ada (2007), ¡Es fácil que coman de todo!, Barcelona, Sigma.

Stoppard, Dra. Miriam (2006), Padres primerizos, Barcelona, Pearson.

Fecha de actualización: 30-05-2019

Redacción: Irene García

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×


×
×
×
*/?>