El asno y el cochino
Cuento › Animales
Erase una vez en una finca no muy lejana, dónde la convivencia entre animales era dada, que vivia "Envidiando" la suerte del cochino, un asno que maldecia dia a dia su destino Yo,...
Cuento › Animales
Erase una vez en una finca no muy lejana, dónde la convivencia entre animales era dada, que vivia "Envidiando" la suerte del cochino, un asno que maldecia dia a dia su destino Yo,...
Cuento › Amor
Cuentan que hace ya muchos siglos, se reunieron a la vez, todos los sentimientos y cualidades del hombre. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como...
Cuento › Príncipes y princesas
Hace mucho tiempo vivia un principe en un eorme castillo, que buscaba una princesa con la que poder casarse y tener muchisimos bebitos, su padre el magnífico rey, hizo que el anuncio...
Cuento › Príncipes y princesas
Hace mucho años, cuando Inglaterra no era más que un puñado de reinos que batallaban entre sí, vino al mundo Arturo, hijo del rey Uther. La madre del niño murió al dara luz, y...
Cuento › Príncipes y princesas
Hubo una vez en un pais de arábia, un emir sumamente rico y muy caprichoso en el arte del comer. Los mejores cocineros de la región trabajaban para él, forzando cada día su imaginación...
Cuento › Amor
Erase que se era un niño que por motivos laborales de sus papas se cambió de casa, y al llegar a su nueva habitación, vió que estaba llena de juguetes, cuentos,l ibros, cuadernos...
Cuento › Clásicos
Era una mujer que tenía tres hijas. Y tenían en el jardín una mata de albahaca y cada día una de las hermanas salía a regarla. Un día salió a regar la mata de albahaca la hija...
Cuento › Miedo
Había una vez una estrellita muy, pero que muy chiquitita, tan pequeñita como una pulguita, que vivía en el cielo junto a su gran papá y su hermosa mamá (ambos eran estrellas muy...
Cuento › Clásicos
Erase una vez un padre que tenia tres hijos muy perezosos. Se puso enfermo y mandó llamara al notario para hacer testamento Señor notario, lo único que engo es un burrico y quisiera...
Cuento › Aventuras
Erase una vez un detective llamado Anxo. Como todos los días, Anxo tan pronto se levantaba se ponía a ordenar sus cosas en su habitación. Un día, mientras hacía ésto oyó un grito...
Cuento › Clásicos
Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo decir es que en su fondo hay una verdad, una verdad muy triste, de la que acaso yo...
Cuento › Clásicos
Había un rey que tenía un hijo, y cuando éste llegó a la edad casadera, dijo a sus padres: - Quiero casarme con la mujer más hermosa del mundo. Así es que voy a recorrer el mundo...
Cuento › Clásicos
La figura del gato subiendo y bajando las escaleras se hizo repetitiva hasta el hartazgo. Durante tres o cuatro oportunidades observé, en la confusión propia de una noche como esa,...
Cuento › Aventuras
Un samurai tenia problemas a causa de un raton que habia decidido compartir su habitacion. Alguien le dijo: Necesitas un gato. Busco uno en el vecindario y lo encontro: era un gato...
Cuento › Príncipes y princesas
Hace mucho tiempo había un rey que tenía un hijo muy valiente. Un día le dijo el príncipe a su padre: -Padre, voy a salir por el mundo en busca de aventuras. El rey se negaba a...
Cuento › Clásicos
Jamás hubo lugar más espléndido ni época más propicia que la que vivía la hermosa ciudad de Daduiz. No había ciudadano triste ni comida ajena; todo cuanto daba el mundo era dado...
Cuento › Aventuras
La brisa golpeaba su cara. La noche era oscura pero diáfana. El murmullo del mar rompiendo en las piedras lo acompañaba. Sentado en la arena, pensaba en su vida. Había buscado un...
Cuento › Miedo
Había una vez una viuda de buen pasar, que tenía una hija. La muchacha era hermosa y la madre quería casarla con un hombre bien rico. Se presentaron algunos pretendientes, todos...
Cuento › Clásicos
Erase una vez un abuelito y una abuelita. El abuelito se ganaba la vida haciendo sombreros de paja. Los dos vivían pobremente, y un año al llegar la noche vieja no tenian dinero para...
Cuento › Clásicos
Había una vez dos compadres guechos, uno rico y otro pobre. El rico era muy mezquino, de los que no dan ni sal para un huevo. El pobre, iba todos los viernes al monte a cortar leña...