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Doctora Eulalia Baselga

Doctora Eulalia Baselga

Especialista en dermatología infantil
USP Instituto Universitario Dexeus

 

En los últimos 10 años, las enfermedades cutáneas han aumentado considerablemente a causa de la continua disminución de la capa de ozono, la popularidad de los bronceados, el mayor tiempo pasado al aire libre…Por eso, protegernos a nosotros y a nuestras familias adecuadamente es imprescindible para evitar estos daños. La Doctora Eulalia Baselga nos aconseja al respecto y acaba con todos los mitos sobre el sol que nos impiden un cuidado correcto.

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¿Pueden los bebés aprender dos idiomas a la vez?

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Hasta los 8 años, los niños tienen una gran facilidad para aprender idiomas. Hasta esa edad, lo asimilan de forma intuitiva y apenas tienen que esforzarse. A pesar de que algunos padres son reacios a enseñarles desde pequeños por temor a que esto dificulte su aprendizaje, los niños crecen como si tuviesen dos seres monolingües arrojados en su cabeza, y viven el proceso con total naturalidad. El mejor método, cuando sea posible, es hablarles en casa en dos idiomas diferentes

Y tambien:

“La protección de la piel es importante a cualquier edad, pero adquiere más relevancia en los niños pequeños, ya que ellos son más sensibles a los efectos nocivos del sol


TodoPapás: ¿Cuáles son los daños que puede causar el sol en la piel?

Dra. Eulalia Baselga: Hoy sabemos que el sol es el principal causante del cáncer cutáneo, además de producir un envejecimiento prematuro de la piel. El sol nos pasa factura siempre, quizá no a corto plazo, pero sí a largo plazo. La mayor parte de la radiación solar que recibimos a lo largo de toda nuestra vida, la recibimos en los primeros dieciocho años de vida, y este daño acumulado pasa factura al cabo de tiempo. El problema es que el efecto perjudicial del sol no lo vemos hasta pasados unos años, pero la piel se acuerda, tiene un cierto tipo de memoria de todo lo que va recibiendo a lo largo de la vida.

La protección de la piel es importante a cualquier edad, pero adquiere más relevancia en los niños pequeños, ya que ellos son más sensibles a los efectos nocivos del sol y de los rayos UV debido a la inmadurez de las estructuras epidérmicas. El niño posee una piel muy delgada y sus sistemas de protección natural aún no están formados. El film hidrolipídico aún no está consolidado y la cohesión intercelular es leve, por lo que su barrera cutánea resulta débil. Además, el sistema de producción de la melanina o pigmentación (la primera barrera con la que se encuentra el sol) se pone en marcha progresivamente durante los primeros años de vida.

TPP: ¿Y los beneficios?

EB: El sol, como todo, puede ser beneficioso en su justa medida. Influye en nuestro estado anímico alegrándonos, es necesario para sintetizar la vitamina D, incluso ayuda a curar ciertas enfermedades de la piel como la psoriasis.

TPP: ¿Qué consejos pueden seguir los padres para proteger del sol a sus hijos?

EB: Tres reglas básicas, que son el ABC de la fotoprotección: Aplicar fotoprotección, Buscar la sombra y Cubrirse con ropa, gorros y gafas. Es muy importante, sobre todo en los niños, utilizar ropa que nos proteja, de manga larga, de colores oscuros y de malla muy tupida, que no deje pasar la radiación. Y no olvidarse de utilizar gafas, porque el principal causante de cataratas es la radiación actínica; y utilizar también sombreros, sobre todo si tienen un ala ancha, que nos protegen muy bien la nariz y la zona de la nuca.

Además, hay que aplicar correctamente la crema fotoprotectora: 30 minutos antes de la exposición y reaplicarla cada dos horas, más a menudo si se ha bañado o ha sudado mucho. Y por supuesto, evitar el sol de 12 a 16 horas, periodo en el que los rayos son más nocivos.

También hay que proteger a los niños del sol aunque no estén en la playa o en la piscina. El sol es perjudicial desde mayo, y los niños pasan mucho tiempo al sol en el patio del colegio, haciendo deporte, en los campamentos… no hace falta estar tomando el sol para que éste nos cause daños.

TPP: ¿Cómo enseñar a los niños a protegerse del sol?

EB: La principal radiación la recibimos durante la infancia, y está en nuestras manos inculcar el uso regular de fotoprotector en nuestros hijos. Y para lograrlo, el método más eficaz es que tengan un ejemplo a seguir y los padres somos el principal modelo de nuestros hijos. Por lo tanto, si nos ven a nosotros aplicarnos la crema protectora durante todo el verano, no sólo al principio para evitar las quemaduras, sino incluso estando morenos, ellos aprenderán la importancia que tiene. Porque es importante saber que el moreno nos protege de la quemadura, pero no nos protege de los daños cancirnogénicos del sol.

Esta es la manera de asegurar que ellos van a asimilar y a asumir ese hábito, incorporándolo en su rutina diaria. Igual que conseguimos que nuestros hijos se laven los dientes cada día, o se laven el pelo con la frecuencia que haga falta, podemos lograr que se pongan crema siempre que vayan a estar expuestos mucho tiempo al sol.

TPP: ¿Cuáles son las últimas tendencias en protección solar?

EB: La última tendencia en protección solar ha sido eliminar sustancias que eran alergénicas, o que eran muy poco fotoestables, e incorporar filtros de espectro de acción más amplios, sobre todo los últimos que tienen una mejor cobertura sobre los ultravioletas A, frente a los cuales no teníamos hasta ahora un buen filtro solar. También se han incorporado agentes biológicos, de sustancias antioxidantes, que nos protegen de este otro daño que hace el sol y de la formación de radicales libres. Se ha mejorado mucho en la galénica, en la textura, y sobre todo, de cara a los niños, filtros muy resistentes al agua, a la sudoración y al roce.

TPP: ¿Qué significa el índice de protección solar?

EB: El índice de protección del filtro solar es el número que aparece en las cajas de los fotoprotectores. Generalmente se refiere a la protección frente a los ultravioletas B, e indica la cantidad de tiempo que nos podemos exponer antes de que aparezca el enrojecimiento de la piel, en relación al tiempo normal de exposición. Por ejemplo, si tú para ponerte rojo necesitas estar treinta minutos al sol, un factor de protección solar con un índice 20 quiere decir que puedes estar veinte veces estos treinta minutos antes de ponerte rojo. Ahora también se incluye en muchas cremas el índice de protección  frente a los ultravioletas A. En la Comunidad Europea se está empezando a medir esta índice, que contabiliza la cantidad de tiempo que necesitas para inducir una pigmentación persistente en comparación al tiempo de exposición normal, porque los ultravioletas A causan que el tono moreno sea más persistente.

Pero es un error pensar que una crema de índice 30 nos protege el doble que una de 15, ya que en factores de protección superiores a 15-20, el incremento entre un número y el siguiente es mínima. Por ejemplo, un producto con factor 15 absorbe el 93% de la radiación UVB, mientras que uno con factor 30 absorbe el 97%. No existe ninguno que ofrezca una protección del 100%. Además, cuánto más alto sea el factor, más agentes químicos necesitará, y lo poco que ganamos en protección, puede que lo perdamos al ser más perjudicial para la sensibilidad de la piel del niño. No es bueno que el factor sea demasiado alto.

TPP: ¿Qué mitos sobre el sol subsisten en las creencias populares?

EB: Existen un montón de creencias falsas sobre la protección frente al sol, que dificultan el cuidado de la piel. Por ejemplo, la piel moreno no protege de los efectos nocivos del sol, sólo de los enrojecimientos; las nubes no impiden que los rayos solares nos dañen; en la sombra no se está a salvo; que se nos “pele” la piel no es un paso más en el proceso de ponerse moreno, es algo que hay que evitar, porque también es un daño que se ha causado a la piel.


Fecha de actualización: 13-06-2007

Redacción: Irene García

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