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¿Qué puede comer un niño resfriado?

¿Qué puede comer un niño resfriado?

El resfriado (o catarro) es una infección aguda de las vías respiratorias altas, causada en la mayoría de las ocasiones por virus. Cuando el niño padece un cuadro de destemple general que afecta a todo el organismo se dice que se ha resfriado.

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El resfriado se concibe como una afección leve de carácter infeccioso y origen viral que se conoce también como resfrío o catarro y afecta a la estructura respiratoria superior. Esta enfermedad obedece, por tanto, a una infección causada por agentes bacterianos, virales u hongos.


Lo que sucede es que los niños se resfrían mucho debido a que sus sistemas inmunitarios no están totalmente desarrollados y por este motivo son más vulnerables a las enfermedades. A medida que van creciendo, los niños comienzan a explorar, a tocar y a llevarse todo a la boca, lo que hace más sencilla la transmisión a las manos de los virus que causan las infecciones.


Aunque es cierto que lo más habitual es que los niños enfermen sobre todo en los meses de otoño e invierno dado que el aire frío y la calefacción de los ambientes cerrados secan sus membranas nasales, la gran mayoría tiene un promedio de seis y diez resfriados al año. En el caso de que vayan a guarderías o al colegio el promedio aumenta llegando a alcanzar los doce resfriados al año.

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Lo más habitual para que los niños que han pillado un resfriado mejoren es proporcionarles algunos alimentos. Cuando los más pequeños han cogido un catarro o resfriado es posible que no quieran comer, en especial el primer y segundo día, por lo que no debemos obligarles a ello si no quieren o no tienen hambre. De hecho, es mucho más importante que beban líquido. Tanto el agua como los zumos de fruta son una buena opción para estos incómodos resfriados, y muy recomendables también si los niños presentan fiebre puesto que los cuerpos pierden mucha agua al presentar una temperatura elevada.


En cuanto a los alimentos sólidos, lo mejor en caso de resfriado o fiebre son los alimentos que contienen vitamina A, C y E. Las comidas ligeras como el puré de manzana, de calabaza, brócoli, coliflor, remolacha, espinacas, sopas, y también yogures y batidos de leche con frutas sería lo más aconsejable.


Además, en algunas ocasiones pasa que las madres ya no saben qué dar exactamente a sus hijos cuando están resfriados y tienen más hambre que al principio, y por eso una de las mejores opciones de menú sería la siguiente:


-Desayuno: zumo de naranja, leche y galletas

-Comida: puré (verduras variadas), pechuga de pavo o pollo a la plancha con arroz, y de postre compota de manzana

-Merienda: zumo de frutas o yogur

-Cena: sopa, tortilla (francesa) y de postre, por ejemplo, kiwi


Sin embargo, la cosa cambia cuando los niños presentan vómitos o diarrea. En ese caso la rehidratación es fundamental y para evitarla los niños deben tomar los líquidos que quieran. Si presentan diarrea debemos evitar ofrecerle lácteos o alimentos muy salados o azucarados. No son convenientes tampoco los zumos de manzana, pera o ciruela ya que estos pueden aumentar la diarrea.


En ambos casos, por tanto, lo mejor es proporcionarles suero oral o bebidas ricas en sales minerales. Se aconseja tomar media taza de estas bebidas cada cuatro horas hasta que cesen los vómitos, la diarrea o ambos. En este caso, los alimentos sólidos más recomendables son el arroz blanco hervido, las manzanas ralladas, el plátano maduro y el zumo de zanahoria.  


Lo único que sí debemos tener en cuenta es que los niños resfriados deben empezar a comer lo más pronto posible, ya que la comida reforzará sus defensas ante las enfermedades y les ayudará a recuperarse más rápidamente. En el caso de que la negación a la comida se alargue durante algunos días se aconseja animar a los niños con una actitud positiva, y con cuentos o una vajilla que tenga algunos dibujos originales y divertidos.  


Fecha de actualización: 04-04-2018

Redacción: Irene García

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