¿Qué puede comer un niño con fiebre?

¿Qué puede comer un niño con fiebre?
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La fiebre es un síntoma habitual en los niños ante diferentes enfermedades o infecciones, es un aviso del organismo que nos indica que algo va mal. Sin embargo, la fiebre no siempre es igual ni los niños reaccionan del mismo modo cuando su temperatura se eleva por encima de 37,5º C, por lo que no hay un consejo único sobre cómo cuidar a un niño con fiebre o qué darle de comer.

Uno de los síntomas principales de cualquier infección, ya sea vírica o bacteriana, es la fiebre. Así, sobre todo en niños, la fiebre aparece ante un resfriado fuerte, la gripe, una gastroenteritis, una infección urinaria o cualquier otro tipo de virus o bacteria, muy comunes en los niños como la fiebre de los tres días, la bronquiolitis, la bronquitis, etc. Por eso, cuando un niño tiene fiebre lo primero que debemos hacer es buscar la causa, lo cual se puede conseguir observando al niño y otros síntomas que presente, como tos, mocos, dolor de cuerpo, dolor de garganta, ganas constates de ir al baño, erupción, problemas para respirar, náuseas, vómitos o diarrea, etc. Y, por supuesto, acudir al pediatra, ya que será él quien nos dé el diagnóstico correcto y nos indique el tratamiento a seguir.


Además, es importante observar el estado general del niño y la temperatura que tiene, ya que no es lo mismo tener 37,5º C que 39. Generalmente, los niños con fiebre se encuentran alicaídos y sin ganas de hacer nada más que descansar o dormir, por lo que su apetito y su hambre también se ven afectadas. Sin embargo, no siempre ocurre esto y un niño con fiebre puede encontrarse bastante bien, animado y con mucha hambre. Esto determinará lo que debes darle de comer al niño mientras tenga fiebre, así como el resto de los síntomas que presente.

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Algunos consejos generales que pueden ayudarte a saber qué darle de comer a tu hijo si tiene fiebre son:


- Si no tiene hambre, no le obligues. En este caso, lo más importante es que se mantenga hidratado, así que ofrécele mucha agua, zumos naturales, leche, sopas, etc. La fiebre y el sudor hacen perder muchas sales minerales y electrolitos y pueden acusar deshidratación, por lo que debes ofrecerle líquidos a menudo.


- Si tiene apetito y le apetece comer normal, no hay ningún problema. Puede comer lo mismo que el resto de la familia, aunque siempre, ante una enfermedad, se recomiendan alimentos ricos en vitaminas y minerales que fortalezcan el sistema inmunitario y le ayuden a combatir la infección, como frutas, verduras, pescado, huevos, legumbres, etc. Evita los alimentos grasos y pesados, ya que, al estar enfermo, es posible que las digestiones sean más lentas, además de que este tipo de alimentos no son beneficiosos.


- Si tiene náuseas, diarrea o vómitos, lo mejor es que cuides los líquidos que ingiere, ya que estos síntomas, unidos a la fiebre, pueden causar una rápida deshidratación en el niño, sobre todo si es pequeño. Lo mejor es que le ofrezcas agua o alguna solución de rehidratación oral para niños (las bebidas isotónicas de adultos no siempre son buenas). También puedes darle alguna infusión digestiva o sopa. Ofréceselos a menudo y en pequeños sorbitos. Una vez deje de vomitar y tenga ganas de comer algo, puedes ofrecerle cualquier alimento que no sea muy fuerte, graso o indigesto. Ya no es obligatorio seguir una dieta blanda, aunque este tipo de alimentos blandos y fáciles de digerir suelen ser los que más apetecen después de haber estado enfermo. Por ejemplo, caldos, arroz blanco, puré, pescado a la plancha, fruta cocida en forma de compota, etc. Lo importante es que coma aquello que la apetezca, sin que sea indigesto, claro.


- Si tiene dolor de garganta: lo mejor en estos casos es ofrecerle alimentos suaves y blandos que pasen bien y no aumenten la inflamación y el dolor, como sopas, caldos, purés, batidos, pasta cocida, tortilla francesa, etc.


En resumen, un niño con fiebre puede comer lo que le apetezca según tenga o no apetito y según cuáles sean sus síntomas. Por supuesto, la hidratación y la alimentación contribuyen a la recuperación, por eso es importante darle de comer y beber, pero nunca obligarle ni forzarle, ya que el cuerpo es muy sabio y es el que mejor sabe lo que necesita. Pregúntale siempre qué le apetece o qué tiene ganas de comer o beber y sé más flexible mientras esté enfermo con los horarios y comidas.


Otros consejos para bajar la fiebre


Además de una correcta alimentación e hidratación, es importante que tengas en cuenta otros remedios naturales que pueden ayudar a bajar la temperatura del niño para que se sienta mejor:


1- No le abrigues en exceso. Aunque el niño tirite, no es bueno que esté muy abrigado si tiene fiebre alta. Quítale alguna prenda y llévala a alguna habitación fresca.


2- Un baño tibio de unos 10 minutos también es el mejor remedio para bajar la temperatura del niño.


3- Los pies fríos ayudan a bajar la temperatura, por lo que puedes quitarle los calcetines.


4- Ponle un paño de agua fría en la nuca o la frente.


Y, si nada funciona y la fiebre sigue subiendo, siempre puedes darle un antipirético recetado por el pediatra a la dosis indicada.


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TodoPapás ha desarrollado un cuestionario de detección de altas capacidades con el fin de facilitar al máximo la identificación de este tipo de niños y así puedan realizarse los ajustes precisos en su entorno para que puedan alcanzar su potencial.


Fuente:

Blog EnFamilia de la AEP: https://enfamilia.aeped.es/temas-salud/que-hacer-cuando-nino-tiene-fiebre; https://enfamilia.aeped.es/temas-salud/la-fiebre

Fecha de actualización: 05-02-2019

Redacción: Irene García

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