¿Cómo interpretar los dibujos de los niños?

¿Cómo interpretar los dibujos de los niños?
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Lo que está claro es que prácticamente a la gran mayoría de los niños les encanta dibujar, es más, disfrutan haciendo pequeños dibujos y enseñándoselos a sus padres, madres, abuelos, hermanos y hermanas. Y aunque creamos que pueden ser algo insignificantes, en muchas ocasiones, los dibujos muestran bastantes aspectos de la personalidad y el carácter de los niños y por ello es importante saber interpretarlos adecuadamente. 

También nos podrán servir para atisbar algunas de las situaciones emocionales que están atravesando en ese momento, aunque siempre, por supuesto, teniendo en cuenta que no son definitivos y que su interpretación no podrá hacerse de una forma aislada sino más bien como parte de un conjunto mucho más amplio de datos. ¿Por qué? Pues bien, es importante tener en cuenta que los dibujos de los niños pueden avisarnos y ayudarnos a descubrir la existencia de los problemas, pero nunca nos van a dar las claves sobre su contenido.


Y es por eso por lo que se aconseja muchísima prudencia a la hora de observarlos, y si además a las dudas de los padres se le suman algunos síntomas en el niño, lo más recomendable sería acudir a algún profesional como podría ser un psicólogo para que sea él quien nos pueda sacar de dudas y nos pueda facilitar una información adecuada ante la sospecha de que esos dibujos puedan significar algo importante en la vida de los hijos, y por consiguiente, también en la de los padres.


Los dibujos son el medio para conocer su mundo interior y la interpretación de su significado se utiliza, en muchas ocasiones, en las terapias psicológicas porque son muchos los niños que no saben expresar de manera adecuada sus sentimientos. Sin embargo, a la hora de dibujar de manera inconsciente estos sí son capaces de plasmar muchas de las preocupaciones en el papel.


Por ejemplo, en el caso del dibujo de la familia, para el experto psicoterapeuta Louis Corman, el mismo que inició el estudio del dibujo de la familia, se estudian en general dos aspectos en el propio dibujo:


El plano gráfico. En este caso lo que debemos tener claro, según Corman, es que no hay que valorar la estética del dibujo sino más bien las cuestiones relacionadas con el tamaño de los personajes, la forma del trazo, la presión y la situación en el plano del dibujo ya en todo su conjunto. Es decir, si por ejemplo el dibujo se realiza con un tamaño normalizado o grande, con un trazo continuo no cortado, con una presión adecuada y situado en el centro de la hoja probablemente el niño viva en una situación equilibrada. Además, el personaje que ha sido dibujado de una manera más grande en comparación con el resto de los personajes es al que suele considerar como el más importante.


El plano del contenido. Por otro lado, Corman explica que si al niño se le pide que dibuje a una familia y no a su familia (como erróneamente se hace en la mayoría de los casos) este se sentirá menos presionado y es más probable que pinte su dibujo reflejando como se siente en realidad. Puede incluso también, que el niño se dibuje solamente con sus padres a pesar de tener hermanos porque sienta celos o envidia, o que se dibuje entre ambos simbolizando para él, gran seguridad. Además, otro detalle que los padres y madres no suelen observar es que, en ocasiones, (y a pesar de saber dibujar ya perfectamente todas las partes del cuerpo) “se olvidan” de las manos, algo que podría estar indicando perfectamente falta de afectividad. 


No obstante, los dibujos como tal son la herramienta de la que el niño se sirve para comunicarse en el mundo de los adultos.


¿Qué pasa si borran?


A menudo, son muchos los niños que borran completa o parcialmente sus dibujos, pero ¿qué significa esto exactamente?


- Cuando borran algunas partes del dibujo suele indicar que hay algún tipo de conflicto emocional, pero también es propio de niños con autosatisfacción, inseguridad o cierto afán de perfeccionismo.


- Si se observa, por ejemplo, un sombreado intenso podría estar indicando que existe algún tipo de conflicto emocional como bien podría ser la angustia o la ansiedad.


- Finalmente, cuando se borra de manera frecuente está indicando más bien una llamada a examinar la forma de actuar de los padres porque detrás del uso frecuente de la goma de borrar hay un excesivo perfeccionismo o gran inseguridad, factores que a su vez guardan una relación muy estrecha con el tipo de padres punitivos de hijos inseguros. El estilo educativo autoritario es un patrón orientado a lo punitivo.


¿Y qué pasa con los colores?


Pues bien, debemos ser conscientes de que los colores que utilizan los niños ayudan también a los padres a conocer un poco su mundo interior ya que algunos colores pueden simbolizar armonía, tranquilidad, falta de emoción, de afectividad, etc. ¡Presta atención!


Lo que sucede muchas veces es que los colores que utilizan no se corresponden a la realidad. Por ejemplo, cuando pintan el tronco de un árbol de color morado o sus hojas de un rojo pasión no significa que tengan un problema creativo, sino que simplemente utilizan el color que más les apetece a pesar de que, desde un punto de vista ya más psicológico, todos y cada uno de los colores tiene algún significado.


Rojo: color muy frecuente en los dibujos infantiles dada su intensidad. Si es utilizado con moderación nos puede estar indicando que poseen una gran energía y son muy apasionados. Sin embargo, si se utiliza en exceso puede indicar cierto desequilibrio, hostilidad e incluso agresividad.


Amarillo: un color tan llamativo como es el amarillo nos puede estar indicando sociabilidad, alegría y vitalidad, pero si es utilizado de manera excesiva nos puede transmitir también tensiones o conflictos emocionales en su entorno.


Azul: el color de la calma y del equilibrio. Los niños más tímidos e introvertidos utilizan más este color en sus dibujos, aunque también puede tratarse de un niño sensible y reflexivo.


Verde: al igual que el azul, el color verde nos habla de niños tranquilos y con mucha sensibilidad. Sin embargo, esa tranquilidad se puede tornar en rebeldía e inadaptación si lo utilizan para dar color a cosas que no son verdes.


Violeta: color que simboliza la espiritualidad y que puede indicar que estamos ante niños dominados por la melancolía. Si, por ejemplo, el violeta se utiliza como color predominante en un dibujo, nos está mostrando insatisfacción vital, algo que, por supuesto, deberíamos frenar.


Marrón: este color suele ser el que más utilizan los niños responsables y prudentes. Pero si por ejemplo se utiliza en exceso hay que estar pendientes de que estos niños no se estén perdiendo su propia infancia abrumados por responsabilidades que no sean adecuadas para su edad.


Finalmente, como vemos, los dibujos de los niños nos transmiten mucha más información de lo que creemos ya que además de ser bonito o feo, cualquier dibujo puede poseer numerosos signos que podemos conocer si vamos más allá de eso y le preguntamos qué es lo que ha querido expresar exactamente con ese dibujo. Y, por supuesto, hay que olvidarse de coartar ese deseo de dibujar, aunque sí que hay que canalizarlo, es decir, señalar a los niños cuándo es buen momento para dibujar, cuándo no lo es y los espacios donde sí está permitido dibujar o no. 


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