¿Cómo ayudar a mi hijo a relacionarse con otros niños?

¿Cómo ayudar a mi hijo a relacionarse con otros niños?
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¿A tu hijo le cuesta hacer amigos? ¿No sabes cómo ayudarle para mejorar sus relaciones sociales? Es posible que tu hijo sea tímido o que haya tenido malas experiencias en el pasado que le impidan entablar nuevas amistades, pero sea cual sea la causa debes ayudarle ya que tener amigos es esencial para el desarrollo mental y social de una persona.

Los amigos son parte fundamental de nuestra vida y adquieren especial relevancia en ciertas épocas, aunque siempre hay que tener amigos y conservarlos, puesto que está comprobado que la amistad nos ayuda a sentirnos mejor física y mentalmente. Los amigos nos ayudan en los momentos malos y mejoran incluso nuestra salud y nuestra esperanza de vida, por eso es importante tener amigos desde pequeños.

 

En los primeros años de vida, la amistad como tal no existe. Los bebés de 0 a 2 años juegan en paralelo, es decir, pueden estar al lado de otros bebés y hacerles caso de vez en cuando, pero no forjan lazos de amistad hasta más tarde. Luego, hacia los 3 años, comienzan a juntarse con otros niños según intereses de juguetes o juegos, pero no es hasta los 4 años cuando empiezan a tener sus primeros amigos.

 

Esta amistad va desarrollándose a medida que los niños y niñas crecen y, en la adolescencia, se convierte en el vínculo más importante, puesto que los padres y la familia pasan a un segundo plano y los amigos se convierten en el centro de la vida. Una vez pasa esta edad la familia y los amigos se convierten en igual de importantes, y así debe mantenerse toda la vida a pesar de los hijos o el matrimonio.

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Por eso, como los amigos son tan importantes y aportan tantos beneficios, es esencial que tu hijo tenga amigos desde que entre en el colegio, aunque solo sean unos pocos. De hecho, algunos estudios afirman que es mejor tener pocos amigos y verdaderos que muchos conocidos, así que no te angusties si tu hijo solo tiene 2 o 3 amigos, lo verdaderamente preocupante es que no tenga ningún amigo o que no sepa relacionarse con otros niños.

 

¿Por qué no sabe relacionarse?

 

Existen muchos motivos que pueden hacer que a un niño le cueste relacionarse con los demás:

 

- Timidez. A los niños tímidos les cuesta entablar una conversación o acercarse a otros niños para hablar o jugar, pero la timidez puede combatirse.

 

- Sobreprotección. Si tu hijo está sobreprotegido dependerá totalmente de sus padres para hacer cualquier cosa, incluso relacionarse con otros niños.

 

- Agresividad. Los niños agresivos, o que viven en ambientes agresivos, solo saben relacionarse con los de más mediante golpes, patadas e insultos, lo que hace que los demás niños se alejen de él y no quieran jugar con él.

 

- Aislamiento. Si tu hijo no tiene hermanos ni primos, no suele ir al parque y tampoco va a la guardería, es normal que no sepa relacionarse con otros niños, puesto que no tiene la experiencia de cómo hacerlo.

 

Sea cual sea la causa que provoca que tu hijo tenga problemas para relacionarse con otros niños y hacer amigos, debes ayudarle cuanto antes para que sea capaz de llevarse bien con sus compañeros de clase, evitar disputas y problemas y tener amigos.

 

¿Cómo ayudarle a relacionarse?

 

1- Habla con tu hijo u obsérvale cuando esté en el parque o con otros niños para hacerte una idea de cuál es el problema de tu hijo y así poder ayudarle en consonancia.

 

2- Fomenta la autoestima y la confianza en tu hijo para que no tenga miedo de acercarse a los demás. Hazle ver sus habilidades y capacidades y potencia juegos en los que destaque para que no tenga vergüenza de jugar con otros niños a ellos.

 

3- Si el problema es que tu hijo es muy agresivo, debes enseñarle que mediante los golpes y los insultos no se consigue nada, y que si sigue actuando así, se quedará solo y sin amigos. Fomenta en él la empatía y haz que se ponga en la piel de los otros, haciéndole ver que, cuando pega, hace daño. Los problemas nunca se resuelven mediante la violencia, pase lo que pase, hay que buscar el diálogo y la conciliación.

 

4- Lleva a tu hijo a parques o lugares donde haya otros niños desde bebé para que se acostumbre a estar rodeado de otros niños y así le sea más fácil relacionarse con ellos. Otra buena opción son las actividades extraescolares, mucho más divertidas y distendidas que las clases, y en las que se potencia la amistad y el compañerismo, sobre todo las actividades deportivas y el teatro.

 

5- No sobreprotejas a tu hijo y déjale vivir su propia vida, tomar sus decisiones y cometer sus propios errores. Si estás siempre encima de él, no sabrá hacer nada sin tu ayuda, ni siquiera jugar con otros niños, necesitará siempre que estés a su lado.

 

6- Si le cuesta establecer el primer contacto, ayúdale tomando tú la iniciativa las primeras veces. Así le enseñas cómo conversar con los demás o cómo preguntarles si pueden jugar contigo. Una vez lo hayas hecho varias veces con él, debes animarle a hacerlo él solo, pero nunca obligándole ni presionándole, debe hacerlo cuando se sienta preparado.

 

7- Busca cuentos, historias y capítulos de series de dibujos animados en los que se hable de la amistad, la empatía, etc. Así, verá lo importante que es tener amigos y lo divertido que puede ser, lo que favorecerá sus ganas de relacionarse con los demás. Otra opción es representar situaciones similares, como juegos con muñecos que se hacen amigos, se conocen en un parque, juegan juntos, etc.


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Fuentes:

Carrobles, José Antonio; Pérez-Pareja, Javier (2008), Escuela de padres, Ed. Pirámide. 

Pereira, Hilary (2008), ¿Tienes amigos?, Pearson Educación. 

Fecha de actualización: 14-01-2019

Redacción: Irene García

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