Qué hacer con un niño de altas capacidades

Qué hacer con un niño de altas capacidades
comparte

Antes llamados superdotados, los niños con altas capacidades presentan una serie de características que pueden dificultar su aprendizaje y su desarrollo ya que, si no reciben los estímulos y atenciones que necesitan, pueden sufrir ansiedad, soledad, fracaso escolar… ya que son mucho más sensibles que la media.

Muchos padres, al recibir la noticia de que su hijo tiene altas capacidades, se preocupan y se asustan porque no saben qué esperar o cómo tienen que actuar a partir de ese momento. Y es que la educación de los niños con altas capacidades es más complicada ya que son niños muy inteligentes y sensibles, lo que puede desestabilizar a toda la familia.


Lo primero, hay que cerciorarse de que el niño tiene altas capacidades y no es simplemente un poco más listo que la media. El diagnóstico deberá hacerlo un psicólogo especializado, aunque las características comunes a la mayoría de niños con altas capacidades son:


- Aprendizaje mucho más rápido

- Mucha vitalidad

- Estado inusual de alerta desde bebés

- Buena memoria

- Vocabulario muy amplio y complejo para la edad

- Pensamiento complejo intuitivo

- Comprensión avanzada de ideas abstractas

- Preocupaciones impropias para su edad

- Muy sensibles e intensos emocionalmente

No te puedes perder ...

- Impacientes

- Curiosos

- Muy críticos y exigentes consigo mismos, buscan la perfección y se frustran si no la consiguen

- Alto nivel creativo


Posibles problemas a los que se enfrentan estos niños


Estos niños son especiales y diferentes, algo que se suele notar desde pequeños, aunque no es hasta los 4 años cuando se suele hacer el diagnóstico ya que, antes de esa edad, puede confundirse con capacidades precoces. Aun así, los datos de la Sociedad de Pediatría de Atención Primaria de Extremadura (SPAPEX), hay un 98% de casos de personas con altas capacidades sin diagnosticar.


Esto supone un gran problema ya que estos niños presentan una serie de problemas y dificultades ya que tienen unas necesidades especiales y, si no se cubren, se puede producir un deterior en su desarrollo y una merma en su felicidad.


Así, muchos niños con altas capacidades presentan problemas para dormir, ansiedad, nerviosismo, inestabilidad emocional, dificultades para hacer amigos y relacionarse con los demás… Incluso pueden sacar malas notas y sufrir fracaso escolar a pesar de su inteligencia por falta de motivación.


Todo esto hace que sean niños más complicados de educar ya cuestionan la autoridad, son desobedientes, reaccionan de manera muy intensa ante cualquier situación (incluso las más nimias)… Su cerebro funciona de manera diferente, lo que puede resultar incomprensible para los padres, quienes no saben cómo gestionar su comportamiento ni cómo actuar.


¿Qué deben hacer los padres?


Lo primero, buscar información. Saber exactamente en qué consiste un niño con altas capacidades, qué se puede esperar de él y qué necesidades tiene. Es recomendable acudir a grupos de padres con niños iguales para comentar experiencias.


Después, no hace falta apuntar al niño a un centro escolar especial, puede seguir yendo a su colegio, pero sí es necesario hablar con los profesores para crear entre todos un plan específico que asegure la motivación extra que necesita el niño para no caer en el fracaso escolar. Actividades alternativas, programas de apoyo, ampliación de contenidos… son muchas las opciones.


Muchas veces es necesario también llevar al niño a un psicólogo o pedagogo especializado en este tipo de niños para que le ayude a gestionar sus emociones.


Además, es conveniente descubrir aquellas áreas más débiles que pueden estar enmascaradas por la superdotación (generalmente las asociadas a la inteligencia emocional). Los niños con altas capacidades suelen ser más sensibles, por lo que habrá que hacer hincapié en el desarrollo de su inteligencia emocional. Es importante ayudarle a desarrollar habilidades como la resiliencia o la tolerancia a la frustración.


Asimismo, es importante que los padres hablen a menudo con su hijo y sepan qué le ocurre, qué le preocupa o en qué áreas no se siente cómodo. Deberán buscar estrategias alternativas a la hora de educarle ya que los premios y castigos convencionales no suelen funcionar con él. También es importante que entiendan cómo funciona su mente y que no son desobedientes porque sí, sino que muchas veces su mente está abstraída y ni oyen lo que se les dice.


La paciencia y la negociación son clave con estos niños, así como el respeto, la confianza, la comunicación y el amor incondicional.


Te puede interesar:
La tabla del peso del bebé, elaborada por la OMS, permite al pediatra evaluar de manera precisa y rápida cómo se está desarrollando un bebé en comparación con otros de su misma edad.


Fecha de actualización: 27-07-2017

Redacción: Irene García

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×
*/?>