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¿Es verdad que los niños aprenden lo que ven?

¿Es verdad que los niños aprenden lo que ven?

Sí, es totalmente cierto, no hay mejor manera de educar a los niños que con el ejemplo. Si eres tranquilo, bueno y amable, tus hijos lo serán. Si te alteras por todo y usas la violencia a menudo, de igual modo lo harán tus hijos. Así que, si quieres que tu hijo se porte bien, ya puedes empezar a fijarte en cómo te portas tú…

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El aprendizaje infantil comienza desde el mismo momento en el que el bebé nace con la observación. Los bebés exploran su entorno con curiosidad y se fijan en todo lo que hacen y dicen sus padres, aprehendido e interiorizando esas mismas conductas y repitiéndolas en el futuro. Por eso, no es casualidad que unos padres ordenados tengan hijos ordenados o que unos padres agresivos tengan hijos que usan la violencia para resolver sus conflictos ya es lo que han “mamado” desde pequeños.


Los padres son el modelo a seguir, la brújula que marca el camino de los niños y la guía de valores morales en la que se fijan, por eso es tan importante cuidar nuestros actos y palabras cada segundo que estamos con ellos. Y esto vale tanto para la educación emocional como para la adquisición de hábitos saludables. Así, si tu hijo te ve lavarte los dientes después de cada comida y comer mucha fruta, será mucho más sencillo lograr que él también lo haga. De igual modo, está demostrado que los adolescentes con padres fumadores tienen tres veces más probabilidad de adquirir este hábito que los que no fuman. Eso no significa que solo con hacer algo lograremos que nuestro hijo lo repita al momento, los niños también necesitan nuestra orientación y una serie de normas y reglas para saber cómo comportarse en cada momento, pero será mucho más fácil que sepan cómo portarse bien y que sigan estas reglas si nos ven a nosotros actuar de la misma manera.

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Los primeros años son esenciales en la formación y el aprendizaje de conductas nuevas, por lo que debemos ser un buen ejemplo a seguir desde que nacen y no esperar a que lleguen a la adolescencia.


Los niños aprenden por imitación. Así aprenden a andar o a hablar, y también valores morales y buenos comportamientos. Si quieres que tu hijo tenga mucho vocabulario, debes hablarle y leer mucho potencian el aprendizaje de nuevas palabras. Si quieres que tu hijo sea bueno, deberás tratarle con respeto y no chillarle ni pegarle nunca. Los padres son el principal modelo a seguir de los niños, mucho más que los profesores o los amigos, sobre todo en la infancia.


Por eso, debéis tener cuidado con vuestro patrón de conductas ya que es el que imitará el niño y el que adoptará de mayor, tanto para las conductas negativas como para las positivas. Si os ve criticar y mentir constantemente, no tendrá reparos en hacerlo él mismo y será complicado que le digas que no debe hacerlo, además de hipócrita. Si ve que siempre habláis a gritos, hará lo propio. Y si ve que sus padres son tolerantes y amables, aprenderá a serlo él también.


Esto no significa que siempre tengáis que ser perfectos y no cometer ningún fallo ya que, aunque sería lo ideal, es imposible no equivocarse nunca. No gritar ni ponerse nervioso jamás, no discutir o no evitar alguna tarea que sabemos que nos va a costar mucho realizar. Todos nos equivocamos y hacemos cosas a veces que sabemos que no están bien. Pero es normal y no pasa nada porque nuestros hijos nos vean fallar ya que ellos también se equivocarán. En estos casos, lo que se debe hacer es disculparse sinceramente con la persona afectada e intentar solucionar el fallo. De igual modo, podemos explicarle a nuestro hijo por qué hemos fallado y qué vamos a hacer para que no vuelva a pasar y resolverlo. Si el problema ha sido con él, pidámosle perdón e intentemos que no vuelva a pasar.


Hábitos que debemos adquirir para que nuestro hijo también los siga


- Comer de manera saludable

- Hacer ejercicio de manera regular

- Lavarse las manos antes de cada comida y al venir de la calle

- Colocar cada cosa en su sitio

- Lavarse los dientes después de cada comida

- Bañarse o ducharse a diario

- Dar las gracias y pedir perdón

- Saludar a la gente de manera amable

- Hablar con voz calmada y no gritar

- No fumar ni beber alcohol

- Ser cariñosos

- Buscar soluciones pacíficas a los conflictos

- No insultar ni criticar

- Ser respetuosos y tolerantes


Estos son solo algunos de los hábitos y valores que debemos seguir cada día para conseguir que nuestros hijos se comporten de esta manera. Ten claro que tu hijo aprende mucho más de lo que hagas que de lo que digas. La comunicación se realiza no solo de manera oral, sino también con nuestros gestos, actitudes y comportamientos, por lo que debemos cuidar todo lo que hacemos, decimos y transmitimos en cada momento.


A veces justificamos malas acciones por ellos, pensando que eso que hemos hecho es por su bien o por conseguir que sean más felices, pero las malas acciones no tienen justificación y pueden hacer mucho daño en la educación del niño si se convierten el algo habitual.


Piensa en cómo te gustaría que fuera tu hijo de adulto y en cómo eres tú. ¿Se parecen ambas imágenes? Si no es así, deberás darle una vuelta a tu comportamiento para que se asemeje lo más posible a ese adulto que quieres que llegue a ser tu hijo.


Haz una lista de los valores y comportamientos más importantes para ti y adóptalos ya mismo. Así conseguirás que tu hijo también los siga. Sé siempre cariñoso y respetuoso con él, pero también flexible, para que juntes mejoréis como personas y podáis ser adultos que hagan e este mundo un mundo mejor.

 

 


Fuentes:

Álava, Silvia (2016), Queremos que crezcan felices, Madrid, Actitud de Comunicación.

Domènech, Montse (2015), Edúcame bien, Ed. Plaza & Janés.

Fecha de actualización: 29-10-2018

Redacción: Irene García

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