10 formas sencillas de mejorar la crianza de tus hijos

10 formas sencillas de mejorar la crianza de tus hijos
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¿Cansado de amenazas? ¿Te parece que nada funciona para conseguir que tus hijos te hagan caso? Te proponemos 10 ideas sencillas para mejorar la crianza de tus hijos sin necesidad de amenazas ni castigos. Escríbelas en un papel, cuélgalo de la nevera para verlas cada día y te garantizamos mucho menos drama y más amor.

1. Empatiza más. Los niños no siempre necesitan salirse con la suya, pero sí necesitan sentirse comprendidos. ¿No es eso lo que todos necesitamos? Lo que tu hijo diga o haga, tiene una razón. Aunque a veces no lo parezca, los niños no hacen las cosas para molestarnos, sino por un motivo que debes tratar de encontrar. Incluso mientras establece límites, trata de reconocer esa razón. En lugar de "¡Deja de empujar a tu hermano!", prueba a decirle “Explícale a tu hermano que intentas alcanzar el camión y no puedes con él en medio, así se apartará para dejarte pasar sin necesidad de que lo empujes”. Trata de entender por qué hace las cosas y ponerte en sus zapatos para conseguir un final feliz sin gritos.


2. Dile lo que puede hacer en lugar de lo que no puede hacer. En lugar de "¡Deja de jugar con la pelota en la casa!", intenta "Las pelotas son para el exterior. En el interior, puede tirar y romper algo, además de molestar a los vecinos”. Intenta hablar en positivo en lugar de estar siempre con el “no” en la boca.


3. Haz que se ría todos los días. La risa cambia la química del cuerpo, disminuyendo las hormonas del estrés para que los niños sean más cooperativos y duerman mejor. También aumenta las hormonas del apego, por lo que cuando te ríes con alguien, fortaleces tu relación con esa persona.

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4. Di “sí” más a menudo. Somos padres, así que tenemos que establecer límites y decir “no” una y otra vez durante todo el día. Así que cuando puedas decir que sí, dilo. Incluso cuando tienes que decir que no, ¿puedes decirlo cambiando la frase para usar un “sí” en lugar de un “no”? "Sí, es hora de limpiar, y sí, te ayudaré y sí, podemos dejar tu torre y sí, puedes gruñir y sí, si nos damos prisa, podemos leer un cuento más y sí, podemos hacerlo divertido y sí te adoro y sí, ¿cómo tuve tanta suerte de ser tu padre? ¡SÍ!". Por supuesto, no hace falta que cada frase sea tan larga, pero, captas la idea ¿no?


5. Pasa "tiempo especial" todos los días con cada niño. Si deseas fortalecer y mejorar tu relación con cada uno de tus hijos, es esencial que pases el mayor tiempo posible con cada uno de ellos, por separado y todos juntos, haciendo actividades especiales y mostrando tu amor por ellos. Lo único que necesitan los niños es darse cuenta de que sus padres realmente los adoran.


6. Usa tu botón de pausa para gritar menos. ¿Cómo aprenderán a regular sus emociones si no regulamos las nuestras? Tú eres el modelo a seguir. Si eres capaz de no gritar a tu jefe cuando este te exaspera, seguro que también puedes conseguirlo con tus hijos. Solo tienes que proponértelo en serio, contar hasta 10 cuando haga falta y olvidarte de hablarle a gritos. Recuerda que los gritos no ayudan a que el niño obedezca más ni se porte mejor, todo lo contrario.


7. Apaga el móvil cuando estés con tu hijo. Muchos niños dicen que el teléfono de sus padres es lo más importante en la vida de los padres. Y es que es totalmente cierto que nos pasamos el día colgados del móvil, por lo que para ellos será muy especial, y algo que recordarán para siempre, si cada vez que estás con ellos lo apagas.


8. Sal y muévete con tus hijos. La investigación confirma lo que siempre te ha dicho tu abuela: los niños realmente necesitan aire fresco, naturaleza y movimiento a diario para eliminar el estrés y ser su mejor yo. Así que procura salir todos los días al parque y hacer excursiones los fines de semana al campo para que tu hijo pueda correr y jugar libremente.


9. Permite emociones, limita el comportamiento. Por supuesto que es necesario establecer límites, pero cuando permitimos las emociones, los niños aprenden a manejarlas más rápido. Simplemente dile "Debes estar muy molesto para usar ese tono de voz. Cuéntame qué te pasa para ver si podemos resolverlo juntos”. Tu hijo comenzará a calmarse. No le prohíbas llorar o enfadarse, sino enseñarle a gestionar esas emociones.


10. Cuídate. Solo puedes ser emocionalmente generoso si te cuidas. Y sí, eso es difícil a veces entre el trabajo y los niños, pero debes intentarlo para poder cumplir con esta lista. Comienza por dormir lo suficiente y dedicarte tiempo a tu mismo todos los días, aunque sean 15 minutos. Controla tu bienestar a medida que avanza el día. Todos los días, haz algo que aumente tu nivel de alegría. Verás cómo tu buen humor se contagia a tu hijo y todos sois más felices. 


Fuente:

Markham, Laura, “Peaceful Parent, Happy Kids”, Ahaparenting.com

Redacción: Irene García

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