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Mi hijo adolescente no quiere ayudar en casa

Mi hijo adolescente no quiere ayudar en casa

Ay, la adolescencia… Menuda etapa más complicada ¿verdad? Sí, sin duda, si estás leyendo esto es porque tienes hijos adolescentes en casa y ya no sabés ni cómo hacer para entenderte con ellos. 1, 2, 3… Respira.

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Índice

 

¿Cómo conseguir que mi hijo ayude en casa?

¿Vuestro hijo hace lo que le da la gana? ¿Va a su bola cada vez que le decís algo? ¿Todo en casa genera una discusión? Probablemente también una de las mayores fuentes de conflicto en los hogares con familias e hijos adolescentes sea esa asignación de tareas del hogar que tanto les supone…

Pues bien, lo que opinan los expertos sobre el tema es claro: “La clave está más bien en negociar y supervisar que en prohibir y acompañar”. Pero ¿es posible? Probablemente todos los padres y madres desean que sus hijos les hablen con respeto, pero ¿lo hacéis vosotros? Muchas veces sois vosotros mismos quienes olvidáis hablar con ese mismo respeto que exigís porque se os acaba la paciencia, y acabáis por gritar o exigir a vuestros hijos que hagan las tareas del hogar… Y no, esa no es la solución. De hecho, el primer paso está en no hacerlo vosotros y optar por otras cosas…

1. Da instrucciones siempre de forma educada. No grites de una habitación a otra ni exijas. Simplemente di lo que quieres que haga o cómo quieres que lo haga, que colabore sin presión.

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2. No hagas preguntas, da la orden adecuadamente. Tampoco deberías preguntar si puede hacer o no una tarea porque es probable que te encuentres con una negativa. Evita en la medida de lo posible este tipo de preguntas y da mejores órdenes claras y con respeto, eso siempre, que no se te olvide.

3. Ofrece distintas opciones. Muchas veces los adolescentes no hacen determinadas cosas porque sienten que están perdiendo (o que no han ganado) esa cierta autonomía e independencia que necesitan a su edad y por ello ofrecerle distintas opciones para hacer algo también es una buena idea.

De esta manera el adolescente tendrá muchas menos tentaciones de discutir contigo porque recuerda que “él mismo ha elegido la opción y ha tomado dicha decisión” mostrando también así un poco de independencia.

4. Y, finalmente, ignora las protestas leves. Los adolescentes muestran actitudes de protesta siempre que pueden y quieren (o intentan al menos…) abrir un debate. Por ello, ten en cuenta que lo más inteligente siempre será ignorar esta conducta.

Eso sí, siempre que el comportamiento del menor en casa cruce el límite, y a la menor falta de respeto o en cualquier actitud grosera, deberéis hacerle ver siempre que ese comportamiento va a tener consecuencias muy, pero que muy negativas y jamás, por supuesto, dejar que se vuelvan a repetir.
 

¿Tenéis dudas sobre qué tareas han de hacer en esta etapa tan complicada en ocasiones?

Es normal que en muchas ocasiones se tengan algunas dudas sobre qué deben o no deben hacer a determinadas edades en la infancia y la adolescencia en cuanto a tareas del hogar se refiere. Por ello, aquí os dejamos algunas tareas que en la adolescencia ya deberían hacer todos los días (y otras con la frecuencia que se necesite…)

  • Guardar sus cosas
  • Lavar la ropa
  • Doblar y guardar la ropa limpia
  • Pasar la aspiradora, barrer, quitar el polvo
  • Poner la mesa
  • Recoger la mesa
  • Lavar y guardar los platos
  • Alimentar, sacar al perro si tenéis; limpiar las jaulas de los pájaros y limpiar los areneros de los gatos
  • Limpiar el baño
  • Preparar sus propias cosas para la escuela
  • Preparar la comida una noche a la semana
  • Hacer el jardín y/o terraza si tenéis
  • Lavar el coche (si tenéis)

Y una vez tengáis claro esto una buena idea también podría ser hacer una tabla de tareas del hogar para organizaros mucho mejor en casa ¿Por qué no?
 

La adolescencia: amigos cerca y padres lejos, ¿Por qué?

Sin duda, una de las etapas en la vida de los hijos que más preocupación y más inquietudes genera a los padres es la adolescencia. A medida que crecen sus amigos empiezan a ser lo más importante y, si antes se mostraban felices por pasar tiempo con la familia, ahora lo único que quieren es salir de casa para estar con todos sus amigos, de todo menos estar con vosotros. No os preocupéis, en cierto modo es algo normal y, aunque al principio resulte complicado de llevar, en parte les podréis entender pues a vosotros en su día os pasó igual. Y, aun así, sabemos que será complicado en muchas ocasiones, pero recordad siempre que tal y como dicen algunos expertos al respecto del tema “lo primero que valoran los adolescentes es la opinión de sus amigos, pero lo que siempre interiorizan son los mensajes de los padres”.

Sin embargo, es inevitable casi siempre que prioricen (o quieran priorizar) esas salidas con amigos y no las tareas del hogar. Dicen de estar en época de salir y dejan todo lo que concierne al hogar familiar de lado: tareas, personas, etc. Así que ni una cosa ni otra… habrá que aclarar todo, pero siempre de manera adecuada y desde el respeto.
 

¿Qué pasa si el “NO” es por preferir pasar el día en su habitación sin salir?

También es posible que suceda todo lo contrario y es que el adolescente pase olímpicamente de hacer cosas en casa porque lo único que quiere es pasar tiempo en casa, pero dentro de su habitación... ¿Haciendo qué? ¿Qué le pasa? ¿Por qué no quiere salir de casa?

Puede ser que vuestro hijo prefiera pasar todo el tiempo en su habitación viendo series o películas, jugando a videojuegos o simplemente estando en casa y en la cama sin hacer nada. Aunque lo cierto es que muchas veces los adolescentes no quieren salir de casa porque:

- tienen aficiones que no le exigen salir de casa

- no tienen demasiado tiempo para salir y socializar

- o bien sufren acoso
 

¿Cuándo hay que preocuparse? ¿Qué hacer para ayudarle?

Después de un tiempo observando a vuestro hijo adolescente habéis confirmado que no tiene amigos, que pasa todo su tiempo libre en casa, que no recibe invitaciones a fiestas y no usa redes sociales ni conoce nunca a gente nueva. Por eso, si vuestro hijo adolescente no tiene ningún amigo, no hace ninguna actividad en grupo y siempre busca excusas para no salir es el momento de prestar atención y descubrir qué sufrimiento le está ocasionando eso para tomar esta decisión.

Es probable que esté pasando por algún mal momento, que tenga pocas habilidades sociales, que haya sufrido alguna ruptura amorosa o, como ya veíamos, que esté sufriendo acoso escolar… Sea lo que sea, lo cierto es que hay algo que está haciendo que deje de salir y prefiera estar en un sitio seguro como es su casa. Por eso, si habéis observado alguna de las características anteriores en vuestros hijos podéis seguir algunas indicaciones para ayudarle:

actuar como modelos. Debemos mostrarle la importancia del desarrollo de las habilidades sociales en el día a día. Optar por contarles anécdotas o pedirles que vayan con vosotros a realizar algunas tareas diarias como hacer la compra o tomar un café con algún amigo/a o conocido/a.

animarlo a que haga actividades de las que pueda disfrutar con o sin vosotros.

incentivarlo con frecuencia a invitar amigos a casa. Ayudarle a generar situaciones en las que pueda invitar a algún amigo/a a realizar alguna actividad divertida.

Y, sobre todo, nada de agobiarle. Intentad apoyarle de manera indirecta, pero sin hacerle preguntas constantes de por qué no sale o por qué no tiene amigos y, si ves que con esto no cambia, pedir ayuda profesional.
 

Algunos consejos para reconectar con tu hijo/a adolescente

La adolescencia es una fase a menudo conflictiva que suele producirse entre los 12 o 13 y los 16 o 17 años. Puede ir precedida por la preadolescencia, una fase más o menos larga y con problemas más o menos intensos. Porque, aunque existen adolescentes estudiosos, ordenados, trabajadores, obedientes, siempre alegres, cariñosos y respetuosos con sus familiares y amigos y vuestro hijo es así no, no le ocurre nada malo, pero también existen muchos que son todo lo contrario. Quizás sea hora de “volver a conectar” de alguna manera con vuestro hijo.

Para lograrlo ahora deberíais seguir algunos consejos como estos:

Intentad ver siempre sus cualidades. Busca el lado bueno, siempre lo hay. Seguro que vuestro hijo hace muchas cosas bien a lo largo del día, e incluso las que hace mal no las hace constantemente, así que en vez de ser los típicos padres quejicas, esforzaros un poco por buscar cosas positivas, recordarlas, nombrarlas en voz alta.

Cambiad vuestro punto de vista. Descubriréis que incluso algunas cosas que os parecían mal se pueden interpretar de otra forma.

Hablad bien de vuestro hijo. Los trapos sucios se lavan en casa, como diría la abuela ¿no? Los padres caéis con demasiada facilidad en la pequeña venganza de reuniros con otros padres para poner “verdes” a vuestro hijo. Intentad evitarlo. ¿Qué pensarán los demás de vuestro hijo si hasta sus propios padres lo critican? ¿Os gustaría que vuestro hijo fuera contando todo lo que hacéis o dejáis de hacer en casa? Pues pensad en ello y reflexionad.

Y dadle tiempo. Todos, adultos y niños necesitan su tiempo para ellos, para pensar, para reflexionar, así que dadle tiempo suficiente también para demostrarle que confiáis y en que ahora que es cada vez más independiente puede ser capaz de pensar por sí mismo y tomar nota en su cabeza de lo que ha hecho mal, arrepentirse, no volver a cometer el error y pedir disculpas.


Fuente:

AEP

Fecha de actualización: 04-01-2021

Redacción: Ana Ruiz

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