Consejos para evitar pesadillas

Consejos para evitar pesadillas
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Las pesadillas son consideradas alteraciones del sueño y en los niños comienzan alrededor de los 2 años, alcanzando su pico entre los 3 y los 4 años. Ocurre a estas edades debido a su rápido desarrollo, donde tienen que enfrentarse todos los días a algo nuevo, lo que puede causarles miedo y aumentar su ansiedad, provocando estos desagradables sueños.

Consejos para evitar la zoonosis

Consejos para evitar la zoonosis

La zoonosis es cualquier enfermedad de contagio que pasa de un animal a una persona. Las zoonosis son más habituales en personas que están contacto con animales (ya sean mascotas o de granja). Para evitar este tipo de contagio, es necesario tomar una serie de medidas.

Al igual que los sueños, las pesadillas ocurren en la fase del sueño en la que el cerebro está muy activo; esta es la parte del sueño que se conoce como REM, donde los ojos se mueven con rapidez debajo de los párpados. Las pesadillas suelen ocurrir durante la segunda mitad del sueño nocturno, cuando esta fase es más larga.

Las imágenes que el cerebro está procesando pueden parecer muy vívidas y tan reales como las emociones que pueden desencadenar. Cuando los niños se despiertan por una pesadilla, lo hacen de una forma muy abrupta porque las imágenes del sueño parecen reales y aún son muy recientes, además de que aún no diferencian del todo lo que es ficticio de la realidad, por lo tanto lo normal es que estén asustados y alterados, y llamen a sus padres en busca de consuelo.

Si estos episodios se vuelven muy recurrentes, además de afectar a su descanso, también puede hacer que los niños no quieran irse a dormir por las noches.

Aunque aún no se ha descubierto ningún método para evitar sufrir pesadillas, en la mayoría de los casos, la fase de las pesadillas se supera sola antes de los 6 años o, si se trata adecuadamente, incluso antes. Como padres, podemos ayudarles a dormir mejor y tener buenos sueños siguiendo los siguientes consejos:

- Crear una rutina. Los horarios fijos y las rutinas hacen que los niños sientan que todo está bajo control. Cada noche, antes de la hora de dormir puedes crear una pequeña rutina con pasos que inviten al descanso y a la tranquilidad, por ejemplo: un baño de agua caliente, leer un libro juntos o hacer algún juego calmado como despedirse de todas las habitaciones de la casa. Debes evitar las cenas pesadas o que el niño haga ejercicio físico antes de irse a la cama.

- Dejar la puerta de su habitación abierta. Esto hará que sienta que estáis más cerca de él, y podréis oírle en caso de que se despierte u ocurra cualquier cosa, así como acudir corriendo hacia él si lo necesita.

- Crear un escudo de protección mágica al rededor de la cama. Un spray mágico anti-pesadillas y monstruos puede ser muy eficaz para combatirlas. Antes de irnos a dormir podemos aplicar un poco de este producto mágico, compuesto por agua mágica (o agua con purpurina si queréis que tenga un efecto más especial), alrededor de la cama, en las ventanas, sobre el armario, bajo la cama o, en general, cualquier zona de la habitación que genere miedo al pequeño. Es importante para mantener su efecto que solo se utilice por la noche y se lo trate como si fuera realmente mágico, especial y funcional.

- Relajarse con buenos pensamientos. Se trata de relajar a los niños para que estén más predispuestos a estar tranquilos al dormir. Antes de que os vayáis a dormir, pregúntale con quién o qué quiere soñar, sobre qué es lo mejor que ha pasado ese día, o recordar algunos momentos felices como excursiones o visitas de amigos.

- Tener empatía. Cuéntale cómo superaste tú las pesadillas cuando eras pequeño, esto le enseñará que es algo por lo que todos hemos pasado y que al final se superan.

- Colocar una pequeña luz de compañía. El miedo a la oscuridad es el más común entre los niños, y despertarse de una pesadilla para aparecer en la oscuridad puede hacer que este miedo se intensifique. Esta pequeña luz le ayudará a reconocer los objetos que le rodean para que compruebe que sigue en su habitación y que es un lugar familiar y tranquilo.

- Dormir con un amigo. Dormir solo puede ser algo muy difícil para los más pequeños, por lo que para facilitar su sueño podemos ofrecerle su peluche favorito para que duerma con él y les cuide durante las noches. Esto hará que se sienta más seguro y tranquilo, propiciando un buen descanso.

La mayoría de los niños solo tienen pesadillas de vez en cuando y es algo normal que no tiene por qué preocuparnos, aún así nuestra reacción es muy importante para que el niño pueda volver a dormirse y descanse.

¿Qué hacer cuando se ha despertado por una pesadilla?

- Tranquilízale y hazle saber que estás a su lado. Puede que solo tu presencia ya haga que se sienta mejor, pero puedes reforzarlo mostrándole tranquilidad y haciéndole sentir seguro y protegido.

- Escúchale con interés. No es necesario que te cuente con detalle su pesadilla, pero sí querrá compartir su experiencia para desahogarse, debes escucharle con atención y sin restarle importancia, para él ha sido algo muy real. Es posible que por la mañana quiera contarte con mayor detalle su pesadilla, hablar de ello a la luz del día hace que esas imágenes tan angustiosas pierdan su poder.

- Explícale lo que ocurre. Habla con él para que comprenda que solo ha sido una pesadilla y que no es algo real.

- Ayúdale a volverse a dormir. Arrópale, acércale su peluche favorito, coloca su almohada o, en definitiva, crea un espacio ideal para que pueda volver a dormirse y continuar con su descanso.

- Consuélale. Enséñale que entiendes que esté asustado y que tener miedo no es malo sino algo natural.


Fuente:

Blog EnFamilia de la AEP: "Pesadillas y terrores nocturnos", https://enfamilia.aeped.es/temas-salud/pesadillas-terrores-nocturnos

Redacción: Cristina Rodríguez

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