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¿A qué edad se puede operar a un niño de las orejas?

¿A qué edad se puede operar a un niño de las orejas?

Las orejas pueden ser una fuente de complejo para muchos niños, las asimetrías, la separación anormal de las orejas y la cabeza y otros muchos más trastornos que pueden crear traumas a los niños. ¿Quieres saber a qué edad se pueden operar los niños? ¿Cómo es el procedimiento? ¿Los riesgos? Te lo contamos en este artículo…

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¿A qué edad se puede operar a un niño de las orejas?

 

Aunque los cirujanos plásticos no recomiendan a los niños someterse a una cirugía hasta cumplir la mayoría de edad, esta intervención puede ser una excepción. Una otoplastia (es así como se llama la cirugía en las orejas) puede realizarse desde que los niños hayan desarrollado por completo la forma de sus orejas, es decir, a partir de los cinco años. Esto es así porque realizar la cirugía a edades muy tempranas puede reducir el riesgo de desarrollar traumas psicológicos en un futuro.

 

¿Por qué se realiza esta operación?

 

La otoplastia podría considerarse en los siguientes casos:

-una de las orejas o ambas sobresalen demasiado de la cabeza

-las orejas son grandes en comparación con el tamaño de la cabeza

-no se está satisfecho con una cirugía anterior

-las orejas no son iguales

-el lóbulo de la oreja cuelga demasiado

 

La otoplastia suele realizarse en ambas orejas para poder lograr la simetría (a pesar de que el problema sólo esté en una), pero no podrá cambiar la ubicación de las orejas ni alterará la capacidad de escuchar.

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Las mantitas de sueño, los peluches o los doudou (dúdú), son un recurso que se utiliza frecuentemente en los niños para ayudarles a dormir, por eso también se les puede llamar “mantitas o trapitos de apego”, “mantitas de seguridad” o “juguetes de apego”, entre otras variedades. El bebé siente seguridad cuando tiene esta mantita porque le recuerda a casa, a lo seguro, a sus padres, a su vida feliz y a que le cuidan y le protegen.

Y tambien:

 

Además de esto hay que resaltar que las anomalías en las orejas, como la microtia, pueden estar relacionadas con trastornos congénitos que pueden afectar a otras partes del cuerpo del niño, como los riñones. Puede ser que el pediatra te recomiende hacer una ecografía al niño u otras pruebas para asegurar que no tiene otros problemas.

 

¿Cómo preparar la operación?

 

En primer lugar, habla con el cirujano plástico acerca de la otoplastia de tu hijo. Durante la primera consulta lo normal es que tu cirujano haga lo siguiente:

 

-revise la historia clínica de tu hijo. Prepárate para responder sobre las posibles enfermedades tanto actuales como pasadas. Es importante que si el niño se está tomando algún medicamento se le comunique al cirujano, también de otras posibles cirugías a las que se haya sometido al niño.

-haga un examen físico del niño. De esta forma determinará las opciones de tratamiento. El médico revisará las orejas (posición, tamaño, forma y la simetría). Puede incluso tomar fotografías.

-analice las expectativas. Tendrás que explicar por qué quieres someter a una otoplastia a tu hijo y el aspecto que deseas que las orejas tengan después de la información. Asegúrate de comprender los riesgos, incluida la sobrecorrección.

 

Si el cirujano considera que tu hijo es un buen candidato para realizarse una otoplastia, te recomendará una serie de medidas previas para que estés preparado.

 

¿Cómo es la cirugía?

 

La operación suele durar entre dos y tres horas, aunque en los casos más complejos puede durar más. La técnica a emplear dependerá del caso que afecte al niño, por lo general se hace una incisión en la parte posterior de la oreja con el fin de exponer el cartílago auricular. Después de exponerlo se esculpe y se dobla hacia atrás (se suelen utilizar puntos internos para mantener la forma). En ocasiones puede ser necesario extirpar una pequeña parte del cartílago con el fin de obtener una oreja más natural. Por último, se extrae una cuña de piel de la parte posterior de la oreja.

 

 

¿Se utiliza anestesia en esta operación? ¿Cuándo se pueden ver los resultados?

 

Por lo general estas operaciones se realizan con anestesia local y bajo sedación del niño. El procedimiento es este porque los niños no suelen precisar un ingreso superior a un par de horas. Existen casos donde los doctores recomiendan la anestesia general, habrá que dejarlo a juicio del profesional. Y, en ocasiones los niños también deben quedarse ingresados una noche en el hospital.

 

Los resultados se pueden apreciar una vez pasados los tres meses, pero los niños pueden volver a la rutina tras una semana de posoperatorio (teniendo en cuenta una serie de precauciones para evitar daños en las orejas). Unas orejas que han sido corregidas quirúrgicamente necesitan la mayor inmovilidad posible por lo que se deben evitar movimientos bruscos o juegos donde se puedan golpear la zona o caer.

 

¿Qué riesgos conlleva una otoplastia?

 

-Cicatrices: hay que tener en cuenta que las cicatrices son permanentes, pero es probable que queden escondidas detrás de las orejas o dentro de los pliegues de las orejas.

-Asimetría en las orejas: esto puede ocurrir si existe algún problema en el proceso de cicatrización. Además, hay que tener en cuenta que si la operación es por asimetría puede que no tengan éxito a la hora de corregir la asimetría preexistente.

-Cambios en la sensibilidad de la piel: esto suele ser algo temporal, aunque hay casos en los que la sensibilidad de la piel se da de forma permanente.

-Problemas con los puntos: los puntos que le han dado para afirmar la nueva forma (o posición) de la oreja pueden salirse a la superficie de la piel y, en este caso, es necesario retirarlos. Esto puede causar que la piel de la zona se inflame. Si este es el caso puede que sea necesario someterse a otra cirugía.

-Sobrecorreción: existen casos en los que los resultados quedan poco naturales, se le da el aspecto de una oreja aplastada.

 

¿Qué hacer si el niño es muy pequeño para operarlo?

 

Existen técnicas de moldeado de orejas con dispositivos personalizados por cirujanos plásticos pediátricos. Los cirujanos pueden moldear las orejas para darle forma, proporción o posición más “normales”. Por lo general cuanto antes se moldea la oreja más éxito tendrá el resultado. El tiempo ideal para moldear las orejas es cuando el bebé tiene menos de tres meses de edad, pero es posible lograr cierta mejoría si se comienza más adelante.

 

Una de las técnicas más conocidas para moldear las orejas es la colocación de un rectángulo de silicona blanda alrededor de la oreja y aplicar retenedores de plástico para reformar el cartílago. Este dispositivo se mantiene pegado con cinta adhesiva y se usa en un periodo de entre 4 y 6 semanas. Cuando se retira este dispositivo puede que se aplique cinta de doble cara (durante dos semanas) entre la oreja y la piel de la cabeza para mantener el resultado. Se calcula que aproximadamente el 90% de las deformidades de las orejas si se tratan pronto pueden corregirse con este método.

 


Fuentes:

Asociación Española de Cirugía Estética Plástica, "La otoplastia no tiene edad" https://aecep.es/2017/02/03/la-otoplastia-no-tiene-edad/

Mayo Clinic, "Otoplastia" https://www.mayoclinic.org/es-es/tests-procedures/otoplasty/about/pac-20394822

Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética, "Cirugía de las orejas" https://secpre.org/cirugia-de-las-orejas

Healthy Children, "Opciones para el tratamiento de orejas con formas anormales en bebés y niños" https://www.healthychildren.org/Spanish/health-issues/conditions/Cleft-Craniofacial/Paginas/Abnormal-Ear-Shape-in-Infants-and-Children.aspx

Fecha de actualización: 28-11-2019

Redacción: Sara Tizón

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