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Precauciones después de un FIV

Precauciones después de un FIV

A medida que pasan los años, la edad a la que se decide ser padre se retrasa. Esto conlleva a que en muchas ocasiones no se consiga un embarazo de forma natural y se tenga que recurrir a los tratamientos de reproducción asistida.

 

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Indice

 

¿Qué es la fecundación in vitro?

La fecundación in vitro es una técnica de reproducción asistida complicada. Esta consiste en la unión de un óvulo y un espermatozoide de forma artificial, en un laboratorio. Esta se realiza con la finalidad de obtener embriones de alta calidad que se puedan transferir con éxito (embarazo) al útero de la madre.

Es un procedimiento que necesita estimular hormonalmente a la madre de manera controlada. Después se le extraerán los óvulos a la mujer y se fecundarán en el laboratorio. Permanecen en el laboratorio “cultivándose” unos días donde son controlados.  Cuando se obtienen los embriones válidos se transfieren al útero de la madre y los restantes se criopreservan para su posible uso si el tratamiento no ha surtido efecto o si se quiere intentar otro embarazo en un futuro.

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¿Qué recomendaciones tengo que seguir después de una fecundación in vitro?

Las pacientes después de haberse realizado una fecundación in vitro deben seguir una vida normal, aunque los expertos en reproducción asistida sí recomiendan una seria de cuidados. Lo más importante es que la mujer esté tranquila hasta la prueba de embarazo. Esto son un par de semanas que pueden traer consigo muchas emociones derivadas de la incertidumbre.

- Es necesario que la mujer esté en reposo 20 o 30 minutos después de la transferencia embrionaria, este es el tiempo que normalmente estará en la clínica. Cuando le den el alta la mujer puede seguir con su rutina procurando llevar una vida tranquila y evitando esfuerzos excesivos (dentro de la normalidad).

- Evitar grandes esfuerzos o actividades físicas intensas, se pueden realizar las actividades de la rutina diarias, pero lo mejor es evitar sobreesfuerzos.

- No mantener relaciones sexuales hasta la prueba de embarazo. Esto se debe a que la estimulación ovárica hace que los óvulos aumenten su tamaño, y la penetración y los orgasmos pueden provocar pequeñas contracciones en el cuello del útero.

- Se debe seguir la medicación que te recete el médico hasta la prueba de embarazo. En caso de molestias en la zona abdominal baja o cefalea se puede tomar algún analgésico como el Paracetamol.

- Se deben evitar las inmersiones (los baños, piscinas o la playa). Esto se recomienda con el fin de prevenir infecciones, pero obviamente la ducha está permitida.

- Beber la cantidad recomendable de agua por el especialista, esto evita la deshidratación celular. Así se contribuye a la correcta funcionalidad de las células.

- Se debe seguir una alimentación sana y equilibrada. No hay necesidad de hacer restricciones excesivas, pero es mejor aumentar la ingesta de fibra para evitar problemas de estreñimiento.

- Se evitará también la exposición o el consumo de agentes tóxicos, en la medida de lo posible. Algunos ejemplos de esto son el tabaco, el alcohol, las drogas, los rayos X, etc.

 

Sangrado después de una fecundación in vitro

Es normal que después de haberte sometido a una fecundación in vitro sangres un poco o inmediatamente o unas horas después. Normalmente esta sangre proviene del cuello uterino que se ha visto un poco resentido después de la manipulación del propio ginecólogo. El cuello uterino está muy sensibilizado por el uso de la progesterona y este sangrado puede durar entre uno y dos días. Este tipo de sangrado también puede darse después de haber tenido relaciones sexuales.

Si el sangrado en cambio aparece en los días posteriores puede ser:

- sangrado de implantación: es un pequeño sangrado que se produce al “agarrarse” el embrión al útero. El sangrado de implantación es más ligero que el de la regla y su color suele ser más apagado, marrón. Este tipo de sangrado suele darse entre una semana y diez días después de la transferencia.

- menstruación: el ciclo de la menstruación puede retrasarse o adelantarse después de una reproducción asistida. Incluso puede llegar a adelantarse y a darse la regla antes de la prueba del embarazo.

Hay que resaltar que, aunque haya sangrado puede darse el embarazo, así que la única prueba que puede sacar de dudas es la prueba de sangre de la hCG. Esta prueba también determinará los siguientes pasos, o bien seguir intentándolo o los seguimientos del embarazo.

 

¿Cuándo sé si estoy embarazada?

En los procesos de fecundación in vitro los embriones que están en día 3 de desarrollo deben permanecer al menos otros 3 días para poder llegar a implantarse. Los embriones que están a día 5 pueden adherirse al endometrio en cualquier momento.

En cambio, la prueba que determina si estás o no embarazada habrá que esperar a hacerla entre 10 y 15 días después de la transferencia del embrión al útero. Esto se debe a que la hormona que se mide en este análisis (BhCG) va aumentando progresivamente con el embarazo. Si se realiza antes de tiempo puede que sus niveles sean tan bajos que el embarazo no será detectado en un test. Así se obtendría el resultado de falso negativo.

Este análisis puede realizarse de la orina o de la sangre y se deben seguir en las dos las recomendaciones del médico para llevarlas a cabo. Si se realiza el test y da negativo, pero no existe sangrado, lo normal es que se espere una semana, y si sigue sin haber sangrado es cuando se realiza otro test, este podría dar positivo.

 

¿En qué casos está indicado un FIV?

- Mujeres después de varias inseminaciones artificiales sin éxito.

- Mujeres con endometriosis avanzada, probable afección en las trompas y en la calidad ovocitaria.

- Mujeres de edad avanzada, con óvulos de baja calidad.

- Mujeres con lesión en las trompas o ausencia de ellas.

- Parejas en las que ha sido necesario realizar un estudio genético preimplantacional.

- Parejas en las que el hombre presente mala calidad espermática.

 


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