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Estoy embarazada y me duele la espalda

Estoy embarazada y me duele la espalda

El dolor de espalda durante el embarazo es un síntoma que muchas mujeres experimentan, por ello es bueno que conozcas por qué ocurre y saber cómo aliviarlo durante esta etapa.

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Índice

 

Síntomas del embarazo



A lo largo de los 9 meses de embarazo vas a experimentar algunos síntomas que pueden resultar bastante molestos, así como otros que prácticamente van a pasar desapercibidos, ya que realmente depende mucho de la mujer la intensidad con la que se perciban.

Todos los cambios que ocurren durante el embarazo suelen ser similares de una mujer embarazada a otra, pero cada una lo puede experimentar con mayor o menor intensidad que otra, resultando así más o menos molestos.

Muchos de los síntomas que vas a experimentar durante el embarazo tienen una razón de origen que se deriva de algún cambio fisiológico o físico, por lo que desde las náuseas hasta el dolor de espalda tienen una explicación lógica.

Para entender los síntomas que estás pasando es necesario que entiendas que tu vida va a cambiar drásticamente durante esta etapa, ya que todos tus hábitos suelen ser diferentes a como lo eran antes de estar encinta.

Es probable que ahora duermas más que antes, comas alimentos que antes te daban asco o adoptes distintas posturas al estar acostada o parada, pero todo esto es una simple adaptación que hace tu cuerpo por los cambios que se experimentan en el embarazo.

¿Por qué me duele la espalda en el embarazo?

Los dolores en distintas zonas musculares en el embarazo suelen ser normales siempre y cuando no se experimenten con mucha intensidad, además de no provocar otro malestar que pueda ser peligroso.

Cuando hablamos específicamente del dolor de espalda durante el embarazo se debe a distintas causas, pero la mayor puede derivarse del incremento de peso que ocurre a lo largo de estos 9 meses.

Debes entender que es normal subir de peso durante el embarazo, por lo que hasta puedes pesar 16 kilos más que cuando no estabas embarazada, con lo que vas a cargar con unos cuantos kilitos extras que se notan bastante para el final de esta etapa.

Conforme tu cuerpo va ganando más peso debes comenzar a adaptar tu vida en muchos aspectos y tener algunos cuidados necesarios para evitar alguna lesión o cansancio que puedan afectar tu salud.

En cuanto hayas aumentado un par de kilos y salgas a caminar notarás en cada paso cómo te sientes más cansada al realizar actividades a las que antes estabas acostumbrada sin cansarte. Actividades sencillas que realizas en tu vida diaria también pueden verse algoafectadas cuando subas de peso, ya que tu cuerpo comienza a tomar la famosa forma de una mujer embarazada, así que debes comenzar a tomar ciertas posturas para equilibrar el peso extra de tu vientre.

Cuando adoptas una postura nueva al estar parada o acostada es probable que tengas cierto cansancio, ya que antes no hacías uso de algunas zonas musculares que ahora se encargan para nivelar el peso que has aumentado.

El dolor de espalda puede surgir por el peso extra que hay en tu pecho y tu barriga, ya que ahora utilizas más esta zona muscular para sostener tu cuerpo, por lo que los músculos de esta zona se pueden agotar con mayor facilidad.

¿Cómo aliviar el dolor de espalda?

Un buen método para aliviar cualquier dolor muscular o incluso prevenirlo es haciendo ejercicio moderado, ya que así puedes fortalecer cualquier zona muscular como la espalda y tener mayor resistencia a los cambios que ocurren en tu cuerpo durante el embarazo.

A medida que el bebé crece en tu vientre, tu centro de gravedad se desplaza hacia adelante y, para evitar caerte, es posible que acabes inclinándote hacia atrás. Esto puede hacer que sobrecargues tus músculos de la espalda lumbar y contribuir al dolor de espalda. Debes tener en cuenta estos principios de la buena postura:

- Mantente erguida y con la espalda recta

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Y tambien:

- Mantén el pecho elevado

- Mantén los hombros hacia atrás y relajados

- No trabes las rodillas

La buena postura también implica sentarse bien. Debes elegir una silla que sostenga tu espalda o, en su defecto, colocar un almohadón pequeño detrás de la espalda lumbar.

La actividad física regular puede ayudarte a mantener la espalda en forma u a aliviar el dolor de espalda en esta etapa. Si el médico que está siguiendo tu embarazo lo aprueba, intenta hacer actividades suaves como caminar o hacer ejercicios suaves. El yoga, el pilates para embarazadas o la natación ayudan a aliviar y evitar los dolores de espalda. El fisioterapeuta también te puede enseñar estiramientos y ejercicios que te pueden ayudar mucho con el dolor de espalda.

Es necesario que seas consciente de que debes descansar más durante el embarazo y mientras este avanza, ya que tu cuerpo cada vez está más delicado y debes evitar agotamientos en exceso.

Puedes buscar nuevas posturas para actividades que realizas todos los días, desde estar sentada, acostada o hasta parada, además de no mantener siempre la misma postura o vas a agotar la zona muscular que utilices para equilibrar tu peso.

Además, cuando vayas a levantar un objeto, debes ponerte en cuclillas y levantarte con las piernas. Ni flexiones la cintura ni hagas fuerza con la espalda. Conoce tus límites y no te sobrecargues, pide ayuda si es necesario.

A la hora de dormir, hazlo de costado, no duermas boca arriba. Mantén una o las dos rodillas flexionadas. Piensa en la idea de utilizar una almohada para embarazadas o de apoyo entre las rodillas flexionales, debajo del abdomen o detrás de la espalda.

Usa zapatos con tacón bajo, no debes usar zapatos planos, lo mejor es que tengan una buena plantilla ortopédica. Además, debes evitar los zapatos de tacón alto, ya que pueden hacer que te desequilibres al desplazar tu peso aún más hacia delante y terminar cayéndote. Puedes considerar usar una faja de sujeción para embarazadas, pero no hay muchas investigaciones que evidencien su eficacia.


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