¿Puede una embarazada usar zapatos altos?

¿Puede una embarazada usar zapatos altos?
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No hay ningún inconveniente en que sigas usando zapatos altos o de tacón durante el embarazo de vez en cuando o si estás acostumbrada a usarlos a menudo. Sin embargo, debes saber que el uso frecuente de zapatos altos durante estos meses puede causarte ciertos problemas, sobre todo si no solías usarlos y empiezas a hacerlo justo ahora.

Seguro que has oído muchas veces que, durante la gestación, no se deben usar zapatos de tacón muy alto. Pero ¿por qué se dice esto? Pues bien, se debe a que el uso abusivo o continuado de los zapatos altos puede causarte diversos problemas:

- Dolor de pies: algo que, por supuesto, no es exclusivo del embarazo, ya que pocas son las afortunadas que pueden pasarse todo el día con tacones altos y no acabar con ampollas, rozaduras, pies hinchados y doloridos… Por eso, es conveniente no abusar de los zapatos altos y comprarlos de la talla adecuada. Ten en cuenta, además, que durante estos meses es normal que los pies se hinchen un poco debido a la retención de líquidos, por lo que es posible que tus estupendos zapatos de tacón no te queden igual de bien.

- Caídas o esguinces: durante el embarazo, el aumento de peso y el crecimiento de la barriga hacen que el punto de equilibrio de la mujer se modifique, por eso las embarazadas suelen andar con la espalda hacia detrás, para compensar la tripa. Además, el aumento de la hormona relaxina hace que los músculos y ligamentos se relajen y sean más flexibles, lo que te hace más propensa a caerte o torcerte un tobillo, sobre todo si vas con zapatos altos. Por eso, es conveniente andar con tacones solo si estás muy acostumbrada y andas bien con ellos. Si no sueles usarlos, no empieces ahora.

- Dolor de espalda: los tacones desplazan el centro de gravedad del cuerpo hacia delante obligando a la espalda a aumentar la extensión para compensar y no caer, lo que también ocurre con el aumento de la tripa, por lo que ambos fenómenos unidos pueden aumentar dolores de espalda al sobrecargar los músculos de la zona, incluso lumbalgia o ciática.

- Más cansancio: durante el primer y el último trimestre de embarazo es normal que estés más cansada, sobre todo en las semanas previas al embarazo en las que el aumento del volumen de tu tripa y el resto de síntomas acumulados durante 9 meses hacen que te sientas agotada enseguida. Eso hará que te cueste más andar o que caminar mucho rato con tacones enseguida te pase factura y te sientas más cansada antes.

- Retención de líquidos: el aumento del volumen sanguíneo hasta en un 50% hace que la retención de líquidos en el embarazo sea habitual, sobre todo en el último trimestre causando edemas, hinchazón de piernas y pies, varices…  Y el uso de zapatos altos incrementa la posibilidad de sufrir todos estos problemas.

- Piernas cansadas y calambres: la peor circulación sanguínea de estos meses, el peso de la tripa y la retención de líquidos hacen que sea normal, al final del día, sentir las piernas cansadas y calambres. Si a eso le unes usar zapatos altos, la sensación será peor y más frecuente.

Por todo ello, no se aconseja llevar zapatos de tacón alto a menudo durante el embarazo, pero eso no significa que todo esto te vaya a pasar solo por ponértelos un día, o incluso por usarlos a menudo si estás acostumbrada. Si el hecho de llevar zapatos altos no te causa más dolor de pies, de espalda, calambres y demás molestias, puedes seguir usándolos, aunque ten cuidado con las caídas.

Otros consejos al usar zapatos altos

- Lo mejor es usar unos zapatos de tacón bajo, de unos 2 cm. Y, si tienes algún evento, de hasta 4 o 5 cm. Lo que no se aconseja son los taconazos de 10 cm. Pero, como decíamos, si te manejas bien con ellos, sabes andar sin tropezar y no te causan dolores, adelante.

- Para evitar agravar molestias típicas del embarazo como la ciática y la hinchazón de pies, se recomienda usar zapatos amplios y firmes, idealmente con tacones de tres centímetros para mejorar la postura corporal.

- Para evitar los calambres, los edemas, las varices y la hinchazón de pies y piernas, es recomendable que bebas mucha agua (unos 2 litros al día), hagas ejercicio de manera regular (natación, andar, pilates, yoga…) y, al llegar a casa, te tumbes un rato con las piernas elevadas para favorecer la circulación sanguínea. También puedes darte masajes en las piernas o introducir los pies en agua fría para aliviar el dolor y el cansancio.

- Procura dormir las horas suficientes y llevar una dieta sana para encontrarte mejor durante estos meses. Y, si vas a usar tacones, hazlo con cabeza y ten cuidado, por ejemplo, al andar por terrenos empedrados o subir y bajar escaleras. Recuerda que un esguince o una torcedura en el embarazo son más complicadas de tratar.

 

 


Redacción: Irene García

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