¿Cómo conseguir que el bebé descienda?

¿Cómo conseguir que el bebé descienda?
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Para que se produzca un parto vaginal sin problemas es necesario que el bebé se coloque boca abajo, algo que suele hacer entre las semanas 30-34, y que descienda hacia la pelvis para empezar a hacer presión sobre el cuello del útero y que este empiece a borrarse y dilatarse. ¿Es posible hacer algo para ayudar a que el bebé descienda?

Para que el parto pueda tener lugar, es necesario que el bebé descienda hacia la pelvis y, posteriormente, se encaje para prepararse para nacer, lo cual puede ocurrir entre la semana 32 y la 36, aunque hay bebés que no descienden y se encajan hasta días u horas antes del parto.


Y es que el hecho de que el bebé descienda antes o después depende de muchos factores, como la forma de la pelvis, el tamaño del bebé, la movilidad de la mujer (si hace mucho ejercicio o está mucho sentada), si es primeriza o no, etc. Por eso, en las últimas revisiones del tercer trimestre la matrona o el médico, además de valorar el crecimiento del bebé, puede palparte o hacerte una ecografía para ver si ha descendido o incluso si ya se ha encajado. El grado de colocación del bebé se mide en quintas partes y, cuando ya solo dos quintas partes de la cabeza del bebé están por encima del hueso pélvico, se dice que el bebé ya está en posición.


Cuando esto sucede, es posible que sientas una serie de síntomas que te indiquen que tu bebé ha descendido y se ha encajado. Por ejemplo, la tripa puede notarse más baja, es decir, el ombligo parece que está más abajo que antes y se nota más inclinada hacia delante o incluso un poco más pequeña. Además, es posible que la presión que notabas en las costillas y que te impedía respirar desaparezca y que, en cambio, te sientas más ligera y cómoda y respires mejor. Por el contrario, es posible que notes más dolor y molestias en la zona de la pelvis y el perineo, sobre todo al estar de pie, y que tengas que ir al baño más a menudo porque el bebé presiona la vejiga.

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¿Es posible ayudar a que el bebé descienda?


Aunque no hay métodos mágicos, sí que hay muchas cosas que puedes hacer para conseguir que el bebé descienda y se coloque adecuadamente para favorecer el parto vaginal.


1- Intenta no permanecer mucho tiempo sentada y, cuando lo hagas, procura inclinar la pelvis hacia delante en lugar de pegar el culete hacia atrás. Intenta, además, que tus rodillas estén más bajas que tus caderas.


2- Ponerse a cuatro patas favorece la colocación y el encajamiento del bebé, así que procura caminar unos 10 minutos por casa a cuatro patas varias veces al día.


3- Si en el trabajo estás todo el tiempo sentada, procura levantarte y dar pequeños paseos cada hora aproximadamente.


4- Cuando vayas a hacer viajes largos en coche, colócate un almohadón debajo para que el cuelte esté más elevado.


5- Haz ejercicios con la pelota de pilates. Puedes sentarte sobre ella y mover la pelvis hacia delante y hacia detrás, hacer rotaciones hacia un lado y hacia otro o dar pequeños botes sobre la pelota. Incluso puedes usarla para sentarte a ver la tele y que tus caderas estén más altas que tus rodillas.


6- Tumbada, procura descansar el mayor tiempo posible de lado en lugar de boca arriba.


7- Existen muchos ejercicios que favorecen la colocación y el descenso del bebé, como nadar, caminar, hacer sentadillas, etc.


En general, debes intentar mantenerte lo más activa posible y estar de pie, andar o hacer los ejercicios antes recomendados para que el bebé vaya descendiendo y se coloque boca abajo y, preferiblemente, con la cabeza mirando hacia la columna vertebral, ya que es la mejor postura para que pueda salir por el canal de parto sin problemas.


No obstante, no te preocupes si estás en la semana 37 y tu bebé aún no ha descendido ya que, como decíamos, hay bebés que lo hacen días y horas antes del parto, por lo que no significa necesariamente que tu bebé vaya a retrasarse o que no pueda nacer por vía vaginal. Y, una vez notes que se ha encajado, tampoco pienses que el parto tiene que empezar en las horas siguientes, puesto que pueden pasar incluso semanas. Intenta estar tranquila, tenerlo todo preparado y estar atenta a los síntomas que realmente indican que el parto ha comenzado y es la hora de ir al hospital: rotura de la bolsa amniótica y contracciones regulares e intensas, cada vez más frecuentes y dolorosas, que no ceden al pasar el tiempo. 

 


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Fuente:

FAME (Federación de Asociaciones de Matronas de España)

Fecha de actualización: 21-05-2019

Redacción: Irene García

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