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TSH alta en el embarazo

TSH alta en el embarazo

La Hormona Estimulante de la Tiroides (TSH por sus siglas en inglés) o Tirotroprina es una hormona producida por la hipófisis que ordena a la glándula tiroides producir y secretar las hormonas tiroideas a la sangre. Si durante la gestación el cuerpo produce niveles elevados de TSH puede dar lugar a problemas en el crecimiento y desarrollo del feto, por eso se controla esta hormona desde el primer análisis del embarazo.

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Indice

 

¿Qué es la TSH?

La Hormona Estimulante de la Tiroides (TSH por sus siglas en inglés) o Tirotroprina es una hormona producida por la hipófisis que regula la producción de hormonas tiroideas por la glándula tiroides.

Esta hormona produce unos efectos específicos sobre la glándula tiroides, como el aumento de la proteólisis de tiroglobulina (proteína yodada que proporciona los aminoácidos para la síntesis de las hormonas tiroideas), lo que hace que se libere tiroxina y triyodotironina a la sangre; el aumento de la actividad de la bomba de yodo; el aumento de la actividad secretora y del tamaño de las células tiroideas, y el aumento de la yodación del aminoácido tirosina, entre otros.

Por eso, unos niveles elevados de esta hormona afectan al funcionamiento de la tiroides. A su vez, la tiroides es una glándula endocrina que secreta una serie de hormonas que participan en casi todas las funciones básicas de nuestro organismo, como la regulación de metabolismo y la temperatura corporal, el crecimiento, el desarrollo del sistema nervioso, la asimilación de los nutrientes o la regulación del ritmo cardiaco.

La tiroxina materna es importante para el desarrollo cerebral fetal, sobre todo antes del inicio del funcionamiento de la glándula tiroidea fetal (empieza a concentrar yodo y a sintetizar hormona tiroidea a partir de la semana 12, alcanzando control hipofisario mediante la TSH en la semana 20). Posteriormente continuará siendo relevante, pues la tiroxina materna contribuye a un 30% de tiroxina en suero fetal a término.
 

¿Qué significa tener una TSH alta en el embarazo?

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Las alteraciones tiroideas son la segunda causa de complicaciones endocrinológicas durante el embarazo después de la diabetes y pueden causar complicaciones serias si no se controlan. Por eso, es necesario medir los niveles de estas hormonas varias veces a lo largo del embarazo.

En una mujer que no esté embarazada los valores normales de TSH pueden oscilar entre 0.4 a 4.0 mlU/L (miliunidades internacionales por litro), dependiendo del laboratorio. Sin embargo, durante el primer trimestre de embarazo la TSH debe estar por debajo de 2.5, y durante el segundo y tercer trimestre por debajo de 3.0.

En la primera revisión de tu embarazo te mandarán un análisis de sangre para medir una serie de valores, entre ellos los de las hormonas tiroideas. Si en este control se descubre que tu TSH está por encima de 2.5, te derivarán a un endocrino para controlar durante toda la gestación los niveles de esta hormona.

El endocrino valorará el tratamiento más adecuado, aunque lo normal es que te receta un fármaco con levotiroxina, una hormona tiroidea sintética para el tratamiento de enfermedades y disfunciones de la glándula tiroides  como el hipotiroidismo o el hipotiroidismo subclínico. La dosis de este medicamento dependerá de tus niveles de TSH.

A partir de ese momento deberás hacerte análisis de sangre para medir los niveles de TSH a lo largo de todo el embarazo, y comprobar que se encuentran en cada trimestre en los valores adecuados para asegurar el correcto desarrollo del feto. Lo normal es que los análisis los pida tu endocrino cada 4 semanas para poder ir ajustando las dosis si hace falta, pero será el profesional médico quien decida.

Y, tras el parto, el experto de endocrinología seguirá controlando tus niveles de TSH, T3 y T4 para comprobar que sus niveles vuelven a la normalidad.

 

Consecuencias de la TSH elevada


Los niveles demasiado altos de la TSH pueden dar lugar a diversos riegos y problemas:

- Aborto espontáneo en las primeras semanas.

- Parto prematuro.

- Desprendimientos placentarios.

- Crecimiento intrauterino retardado (CIR).

- Retraso mental.

- Preeclampsia.

- Anemia.

Además, se ha descrito una estrecha vinculación entre el hipotiroidismo no controlado y alteraciones en el neurodesarrollo fetal, como mayor riesgo de alteración del desarrollo neurológico y puntuaciones más bajas en los test de inteligencia infantiles.

Por eso, es importante que, desde el primer momento que te enteras que estás embarazada, pidas cita con un obstetra para que te hagan los análisis pertinentes y así se pueda controlar enseguida que todo transcurre con normalidad.


Fuentes:

Trastornos tiroideos en el embarazo. Soledad Hidalgo V., https://doi.org/10.1016/S0716-8640(13)70221-9

Guía de tiroides y embarazo, Marcos Abalovich, Graciela Alcaraz, Eugenia Ase, Liliana Bergoglio, Carmen Cabezon, Silvia Gutierrez, Sonia Iorcansky, Paula Mereshian, Verónica Pappalardo, Silvana Quiroga, María del Carmen Silva Croome, Claudio Gonzalez, León Schurman. Revista Argentina de Endocrinología y Metabolismo. Vol. 53. Núm. 1. páginas 5-15 (Enero - Marzo 2016).

Fecha de actualización: 10-09-2020

Redacción: Irene García

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