CIR : Crecimiento Intrauterino Retardado

CIR : Crecimiento Intrauterino Retardado
comparte

Ciertas enfermedades maternas, problemas del  feto o causas medioambientales que rodean a la gestante pueden provocar bebés de peso muy por debajo de los percentiles normales, lo que da lugar a mayores complicaciones perinatales. El control riguroso del embarazo, una alimentación adecuada y un embarazo sin estrés ayudan a evitar este síndrome

¿Qué significan las siglas CIR?

El feto se desarrolla y crece en el interior del útero dentro de unos parámetros que van en concordancia con las semanas de gestación. Aunque es cierto que pueden ser más o menos delgados, en determinados casos el crecimiento del bebé está muy por debajo de los percentiles normales, lo que indica un Crecimiento Intrauterino Retardado. Estos niños son los llamados PEG (pequeños para su edad de gestación).

 

Puede parecer un enfermedad moderna, o al menos de la que hace años apenas se hablaba, pero esto se debe a que su diagnóstico solo es posible gracias a las ecografías periódicas que se realizan durante el embarazo y que permiten ir controlando el desarrollo y crecimiento del feto a través de ciertos parámetros (diámetro biparietal, diámetro abdominal trasverso y longitud del fémur) que determinan la correcta asignación de un feto a su edad gestacional.

 

Este síndrome es la disminución patológica del ritmo de crecimiento fetal, y su resultado es un feto con mayor peligro de complicaciones perinatales y de muerte. También se puede definir como un bebé cuyo peso está por debajo del P10 (percentil 10) en un momento de la gestación.

 

Tipos de CIR

En función del momento de la gestación en la que aparece el retraso de crecimiento, se establecen dos tipos:

 

- CIR simétrico. Sucede en el 20 o 30 por ciento de los casos y se caracteriza porque todos los órganos tienen un crecimiento disminuido proporcional. Suele darse en el primer trimestre de embarazo y se relaciona con una grave malnutrición de la madre o con alteraciones importantes en el feto. También se pueden incluir en este tipo a los fetos pequeños de tipo hereditario, es decir, niños que son normales pero que constitucionalmente son más pequeños que la media.

 

- CIR asimétricos. Su incidencia es del 70 u 80 por ciento de los casos y se distingue porque existe una descompensación entre los distintos órganos. De este modo, los diámetros del cráneo y de la talla se corresponden mejor con la edad gestacional que el peso y las medidas abdominales, que son inferiores. Esto se debe a que, de algún modo, se asegura el crecimiento del polo cefálico a costa de otras partes de cuerpo, principalmente del abdomen. La principal causa es la insuficiencia útero-placentaria en el segundo o tercer trimestre de embarazo, con lo que no llega suficiente alimento y oxígeno al niño.

 

Causas de este retraso

1) Medioambientales:

• Las gestantes que viven a mayor altitud tienen más hijos con crecimiento intrauterino retardado porque la cantidad de oxígeno es menor.

 

• Algunos estudios achacan este problema a la contaminación ambiental (sobre todo de las grandes ciudades).

 

• Si la nutrición materna es menor de 1.500 cal/día en el último trimestre, nacen niños con menor peso y talla de la normal.

 

• El peso materno antes de la concepción también influye, aunque en madres desnutridas que hacen una dieta complementaria no se observa.

 

• Incremento de peso en el embarazo: si es menor de 6 kilos, las posibilidades de un crecimiento intrauterino retardado (CIR) son 3 veces mayores.

 

• Los niños nacidos de madres fumadoras pesan entre 100-300 g menos de lo normal. Puede ser porque la nicotina produce vasoconstricción de los vasos uteroplacentarios, lesionando su pared y actuando sobre el desarrollo celular (disminuye la vitamina B12, la vitamina C, los folatos y otras sustancias esenciales).

 

• Alcohol: produce el síndrome alcohólico fetal.

 

• Adicción a drogas como la heroína y la cocaína: no se sabe si se produce por la acción directa de la droga o por el estado de desnutrición, el bajo nivel económico, higiénico y sanitario.

 

2) Enfermedades maternas:

Ciertas patologías crónicas que presenta la madre previas a la concepción pueden afectar al crecimiento del bebé, como las enfermedades cardiovasculares (por déficit de oxigenación materna o por reducción del flujo uteroplacentario) o las metabólicas (como la diabetes, que impiden un adecuado aporte nutricional al feto).

 

3) Causas uteroplacentarias:

En muchos casos se produce una alteración placentaria que dificulta el intercambio entre la madre y el feto. O también se pueden producir infartos placentarios o disminución del peso de la placenta.

 

4) Causas fetales:

•  Cromosomopatías: sobre todo la 18 y la 13. La del 21 y el Turner también lo producen, pero no tan exagerado.

 

• Malformaciones: anencefalia, onfalocele, cardiopatías congénitas, atresias duodenales y gastrosquisis.

 

• Infecciones connatales: citomegalovirus (CMV), toxoplasmosis, rubéola. Excepcionalmente la sífilis o la listeriosis.

 

Cómo actuar ante un caso de CIR

Una vez se haya detectado el problema, se debe intentar descubrir la causa para poder controlarlo de la mejor manera posible. Como norma general, en estos casos se recomienda reposo, dieta con suplemento proteico y algo más calórica y controlar los niveles de estrés. Los expertos añaden que el reposo es mejor en decúbito lateral izquierdo, ya que en esa postura se mejora la perfusión uteroplacentaria, lo que lleva a disminuir el consumo materno y se beneficia el feto.

 

Además, se debe evaluar el estado del bebé y su madurez para determinar el nivel de los fosfolípidos del agente tensioactivo en el líquido amniótico. Estos fetos suelen acelerar su madurez debido al entorno hormonal.

 

Si se trata de un crecimiento intrauterino retardado (CIR) antes de la semana 37, sin malformaciones incompatibles con la vida ni cromosomopatías, y con madurez pulmonar, es mejor provocar el parto. Si el feto aún es inmaduro, la decisión dependerá de su bienestar: si existe sufrimiento fetal, se realizará una cesárea; si no, se esperará a que mejor la maduración pulmonar (acelerando el proceso con corticoides) y se le harán rigurosos controles periódicos para evitar que aparezca el sufrimiento fetal.

 

Casi el 50% de los nacidos con este problema tiene complicaciones en el periodo perinatal: problemas respiratorios, hipotermia, problemas metabólicos, alteraciones de la inmunidad (lo que lleva a un aumento de probabilidades de contraer infecciones). Por eso su diagnóstico en un estadio temprano de la gestación es fundamental para poder corregir cuanto antes este déficit.

 

El desarrollo posterior está alterado en los simétricos, es muy probable que se queden pequeños. En los asimétricos, suelen alcanzar el peso normal a los 3 meses.

 

¿Se puede prevenir?

Se puede prevenir en los casos que dependan de los hábitos de vida de la madre. No fumar, descansar, evitar el estrés y llevar una dieta adecuada contribuirán a que el feto se desarrolle de la manera adecuada.

 

En los casos de enfermedades previas maternas, se debe advertir al médico desde un primer momento para llevar un control más estricto y adecuar la alimentación a la patología de la madre.

 

 

No te puedes perder ...

Nuevos avances en la detección de las cardiopatías congénitas

Nuevos avances en la detección de las cardiopatías congénitas

Las ecocardiografías fetales (aquellas que sirven para comprobar el correcto funcionamiento del corazón del feto) han supuesto un gran adelanto en la localización y curación de este tipo de enfermedades, presente en 9 de cada 1.000 recién nacidos. Dado que es una dolencia muy grave, su conocimiento temprano permite que estos niños nazcan en centros especializados donde se les podrán dar los mejores cuidados posibles

 


Te puede interesar:
En ocasiones se asocia los sofocos como un síntoma de embarazo. Sin embargo pueden ser ocasionados por otros motivos por lo que siempre es aconsejable realizar un test de embarazo para salir de dudas.


Fuentes:

West, Zita (2007), El cuidado del bebé antes del nacimiento. Ed. Pearson Alhambra.

Intrauterine growth restriction: long-term consequences https://reader.elsevier.com/reader/sd/pii/S0716864016300608?token=2F5773E51D749732E7E39885C991870AB6F3907D330A240D5F612157880E8E6CBFD02A78575AB6B9263D4F056C7FA893

Redacción: Irene García

2 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
  1. Anónimo

    "hola buenas tardes quisiera saber que es CIR tipo 1 gracias .".

    Responder
    • Anónimo

      "me han diagnosticado en mi primer embarazo un biño CIR y me gustaría estar informada acerca de esto.".

      Responder
      ×


      ×
      ×
      ×
      */?>