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Tiroiditis de Hashimoto y embarazo

Tiroiditis de Hashimoto y embarazo

La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune que afecta a la glándula tiroides, haciendo que no genere suficiente hormona tiroidea, lo que puede provocar hipotiroidismo, enfermedad que puede causar muchos problemas en el embarazo si no se trata adecuadamente.

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La enfermedad de Hashimoto es una enfermedad autoinmune que afecta a la glándula tiroides, una pequeña glándula ubicada en la base del cuello que secreta hormonas fundamentales para muchas funciones del organismo. En personas con este problema, el sistema inmune crea anticuerpos que atacan a la tiroides, haciendo que no pueda generar suficiente hormona tiroidea, lo que da lugar a un hipotiroidismo.


Esta enfermedad es más frecuente en mujeres que en hombres y, aunque puede aparecer en cualquier edad, es más habitual entre los 30 y los 60 años. Afecta al 5% de la población


Además, existen diversos factores de riesgo para desarrollar Hashimoto, como padecer otra enfermedad autoinmune, celiaquía, diabetes o anemia perniciosa.


Los síntomas principales de esta enfermedad son:


- Estreñimiento

- Dificultad para concentrarse

- Piel seca

- Cuello grueso o presencia de bocio

- Fatiga y cansancio

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Y tambien:

- Pérdida de cabello

- Menstruación irregular y abundante

- Intolerancia al frío

- Aumento de peso leve


¿Afecta a la fertilidad y el embarazo?


Todos los trastornos hormonales pueden afectar a la fertilidad, especialmente el hipotiroidismo ya que causa ciclos irregulares, lo que dificulta la concepción. No obstante, generalmente las mujeres con este problema no tienen necesidad de recurrir a tratamientos hormonales para quedarse embarazadas, solo tienen que saber calcular cuándo son sus días fértiles mediante un test de ovulación o métodos naturales como medir la temperatura basal o estudiar el flujo vaginal.


No obstante, la enfermedad de Hashimoto sí puede tener consecuencias negativas en el embarazo ya que el feto necesita la hormona tiroidea durante el primer trimestre de embarazo para la formación y desarrollo del sistema nervioso y el cerebro. A partir de la semana 12 el feto es capaz de empezar a secretarla él mismo, aunque seguirá necesitando los aportes de yodo de su madre para producir esta hormona.


Por lo tanto, los niveles bajos de la hormona tiroidea durante el embarazo pueden causar complicaciones tan graves como preeclampsia, anemia, aborto espontáneo, desprendimiento de placenta o hemorragia posparto.


También puede causar parto prematuro y problemas en el bebé como bajo peso al nacer, retardo mental, defectos congénitos, problemas de tiroides y, en el peor de los casos, la muerte fetal.


Por lo tanto, se recomienda a todas las mujeres hacerse un análisis hormonal antes de buscar el embarazo ya que esta enfermedad comienza de manera leve en los primeros años, y no siempre se notan los síntomas, por lo que es posible que la padezcas y no lo sepas, con lo que no estará tratada, con los riesgos que ello comporta.


La buena noticia es que existe un tratamiento eficaz que evita estas complicaciones, permitiendo un embarazo sano y sin complicaciones. Este tratamiento consiste en la ingesta oral de la hormona tiroidea sintética levotiroxina, idéntica a la tiroxina, la versión natural de esta hormona producida por la glándula tiroides. El médico te hará análisis periódicos durante toda la gestación para comprobar los niveles de T3, T4 y TSH para ajustar la dosis de la medicación según corresponda.


Las personas que padecen esta enfermedad de manera crónica deben tomar medicación toda la vida, a no ser que sea un trastorno muy leve que no cause síntomas, en cuyo caso solo tendrán que medicarse en el embarazo.


También hay mujeres que desarrollan problemas de tiroides durante el primer año tras el parto. Es algo bastante habitual que se conoce como tiroiditis posparto y requiere el mismo tratamiento. Normalmente desaparece solo al cabo de un tiempo.


En cuanto a la lactancia materna, no es incompatible con la medicación, las cantidades de levotiroxina que pasan a la leche son muy pequeñas y no causarán problemas al bebé.


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"¿cómo calcular los días fértiles?" es la primera pregunta que se hace una mujer cuando decide quedarse embarazada. Si es regular resulta sencillo averiguarlo ya que coincide con la mitad del ciclo menstrual. En el caso de tener un ciclo irregular debe basarse a través de otros indicadores como la temperatura basal o las características del flujo.

Fecha de actualización: 07-03-2018

Redacción: Irene García

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