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Embarazo con miomas

Embarazo con miomas

El mioma es un tumor formado por elementos musculares. Su origen y crecimiento están estrechamente relacionados con la existencia de estrógenos. Suele aparecer frecuentemente, aunque en la mayoría de los casos la sintomatología es nula. Igualmente, no necesita tratamiento salvo si la sintomatología es grave.

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Indice

 

¿Qué son los miomas?

En ginecología, los miomas son tumores benignos, generalmente asintomáticos, que crecen en el tejido muscular del útero o del cuello uterino. Normalmente no precisan tratamiento y suelen desaparecer solos, pero, si crecen mucho, es necesario extirparlos.

No se sabe bien cuál es la causa exacta de la aparición de estos miomas o fibromas, aunque se piensa que están relacionados con el aumento de estrógenos. En determinadas épocas, como el embarazo, el nivel de estrógenos es mayor, por lo que pueden crecer más o aparecer nuevos.

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Parto con anemia

Parto con anemia

Durante el embarazo es normal que la mujer desarrolle anemia debido al incremento del volumen de sangre para satisfacer las necesidades del feto. Por eso, no es raro que muchas lleguen al parto con anemia, condición que se puede ver agravada tras este por la pérdida de sangre ocasionada durante el mismo.

Y tambien:

El diagnóstico de los miomas se realiza mediante exploración física y ecografía.

 

¿Por qué se producen miomas en el embarazo?

Durante el embarazo, la mujer gestante presenta un amento de estrógenos que, a su vez, afectan a la situación del mioma. Puede crecer, mantener su tamaño e incluso disminuir.

Aunque no sea normal que ocurra, los miomas pueden aumentar de forma excesiva. Como consecuencia pueden desencadenar complicaciones como un parto prematuro por desprendimiento de placenta, parto por cesárea al impedir el paso del bebé (si se encuentra en la zona más alta del útero), parto de nalgas y entorpecimiento en el desarrollo del feto. Además, en algunos casos provoca el 3% de infertilidad en la mujer.

Las embarazadas con fibromas lo notan por dolores en el abdomen, y rara vez puede inducir a la fiebre. Si tu ginecólogo detecta este problema y lo considera peligroso para el embarazo puede aparecer la opción de practicar cirugía. Sólo se opera si se trata de miomectomía – extracción de miomas sin eliminar el útero-.

Lo más recomendable es que vayas a tu médico para que evalúe tu caso, aunque lo común es que los fibromas no afecten al embarazo ni al parto.
 

Síntomas de los miomas en la gestación


- Hemorragia vaginal: el sangrado se produce cuando la placenta se encuentra muy cerca al fibroma y tienen contacto.

- Aumento en el nivel de estrógenos: este aumento puede hacer que los miomas crezcan y, como consecuencia, pueden provocar un aborto espontáneo.

- Crecimiento intrauterino retardado: en algunos casos, la miomatosis uterina provoca una deformación en la cavidad uterina que impide el crecimiento adecuado del bebé. Como consecuencia, el feto puede tener un peso más bajo para su edad gestacional.

- Desprendimiento de placenta: si el mioma se localiza en el útero, puede causar un desprendimiento de placenta.

- Parto prematuro: si el bebé recibe más sangre que el mioma, este puede sufrir una inflamación. Como resultado, la paciente puede presentar contracciones y amenaza de parto prematuro.

- Deformaciones fetales: cuando el fibroma ocupa una gran cantidad de espacio en el útero, puede comprimirlo dejando poco espacio el desarrollo del bebé, pudiendo causar dolicocefalia, deformación en el cuello y reducción de algunas extremidades.
 

Tipos de miomas


Dependiendo de la posición, podemos encontrar:

- Subserosos: se ubican en la parte más externa del útero por lo que crecen hacia fuera. No suelen obstruir el canal del parto por lo que no suelen causar complicaciones.

- Intramurales: son los más frecuentes y se desarrollan en el miometrio o capa intermedia del útero. Pueden obstruir el canal del parto si aumentan de tamaño haciendo necesaria una cesárea.

- Submucosos: se ubican en la capa uterina más interna por lo que siempre crecen hacia dentro. Son los menos frecuentes pero los que causan mayor complicación: pueden reducir la fertilidad, aumentar el sangrado menstrual y provocar una anemia.


Extracción de miomas en el embarazo

A algunas mujeres cuando se les diagnostican miomas en el útero, se les suele intervenir quirúrgicamente para extraerlos. Pero no os asustéis, porque no afecta al parto ni al embarazo.

Solo cuando el mioma es grande como se ha visto anteriormente, la cirugía podría agotar al útero y se comenzaría a estudiar la idea de que el parto sea por cesárea.

Como decíamos, los fibromas más peligrosos durante el embarazo son los submucosos, es decir, los que se crean en el revestimiento uterino. El parto natural para una mujer embarazada con miomatosis no es la mejor alternativa. La decisión de un parto por cesárea se toma debido a los síntomas explicados anteriormente: problemas en las contracciones, posición anómala del bebé o la obstrucción del cuello uterino. Si el mioma se localiza en la zona de la cesárea, puede ser necesario realizar una intervención más compleja.

Otra preocupación pueden ser los riesgos de infertilidad. Solamente ocurre a través de la cicatrización interna tras la operación de miomectomía en casos muy aislados.
 

¿Qué pasa con los miomas después del parto?

Los miomas disminuyen su tamaño porque la alteración hormonal es menor. No obstante, la mujer deberá acudir al ginecólogo a realizar una revisión para ver el tamaño y posición de los miomas y si es necesario extraer alguno, sobre todo si quiere volver a quedarse embarazada.


Fuente:

Mioma uterino. Manifestaciones clínicas y posibilidades actuales de tratamiento conservador F. Fábregues, J. Peñarrubia. Vol. 40. Núm. 5. páginas 190-195 (Septiembre 2002). Medicina Integral. Elsevier: https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-integral-63-articulo-mioma-uterino-manifestaciones-clinicas-posibilidades-13036877

Fecha de actualización: 15-10-2020

Redacción: Irene García

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