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Miomas y embarazo

Miomas y embarazo

Los miomas son tumores no cancerosos que aparecen en el tejido muscular del útero. No suelen interferir en la fertilidad pero sí pueden causar complicaciones en el embarazo, así que en el caso de padecerlos se debe realizar un seguimiento preciso para detectar los posibles problemas a tiempo.

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Indice

 

¿Qué son los miomas?

Los miomas son tumores benignos y la mayoría de las veces asintomáticos que crecen en el tejido muscular del útero o en el cuello uterino. Generalmente no precisan tratamiento pero en el caso de que se esté planeando concebir o la mujer ya esté embarazada el ginecólogo debe valorar la situación y vigilar un posible crecimiento.

Los miomas, también llamados fibromas, no tienen un origen claro pero su aparición suele estar relacionada con el aumento de estrógenos, hormonas sexuales femeninas. Durante el embarazo el nivel de estrógenos es mayor, por lo que si ya había presencia de miomas, existe la posibilidad de que aumenten de tamaño y en caso de que no los hubiera, pueden aparecer.

El diagnóstico de los miomas se realiza mediante exploración física y ecografía.

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Tipos de miomas

Dependiendo de la posición, podemos encontrar:

- Subserosos: se ubican en la parte más externa del útero por lo que su crecimiento es hacia fuera. No suelen obstruir el canal del parto por lo que la posibilidad de que causen complicaciones en el embarazo o parto es mínima.

- Intramurales: son los más frecuentes y se desarrollan en el miometrio o capa intermedia del útero. Pueden obstruir el canal del parto si aumentan de tamaño provocando que se precise una cesárea.

- Submucosos: se ubican en la capa uterina más interna por lo que siempre crecen hacia dentro. Son los menos frecuentes pero los que causan mayor complicación: pueden reducir la fertilidad, aumentar el sangrado menstrual e inducir una anemia.

 

Tratamiento de los miomas en el embarazo

La mayoría de las veces las mujeres que padecen miomas pueden quedarse embarazadas sin dificultad, pero en algunas ocasiones, dependiendo del tamaño y de la posición, estos tumores pueden reducir la fertilidad o causar complicaciones durante la gestación y el parto.

- Antes del embarazo: si producen síntomas, son de tamaño muy grande, crecen muy rápidamente o son de tipo submucso se suelen tratar con hormonas para reducirlos o se recurre a su extirpación quirúrgica intentando que sea lo menos invasiva posible.

Si son asintomáticos y miden menos de 6 centímetros de diámetro o se trata de los de tipo subseroso o intramural no precisan tratamiento, solo se debe hacer un seguimiento médico para detectar posibles cambios. Este tipo de miomas no suele interferir durante el embarazo

- Durante el embarazo: en el caso de que aparezcan durante la gestación pueden provocar una serie de complicaciones: partos prematuros, alterar la evolución del feto o aumentar su tamaño y desplazar la placenta. Asimismo, durante el momento del parto pueden provocar ciertas complicaciones como: hemorragias, obstrucción del canal de parto o alteración de la actividad contráctil uterina.

Respecto al tratamiento, generalmente durante el embrazo no se extirpan los miomas por los riesgos de hemorragia y en raras ocasiones se precisa su resección de manera urgente. El tratamiento suele consistir en conservarlos y realizar revisiones periódicas para detectar a tiempo posibles cambios o complicaciones.


Fecha de actualización: 19-06-2020

Redacción: Irene García

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